Villa de Merlo fue escenario de la presentación oficial de una política clave para resguardar el bosque nativo, el agua y la vida de las familias sanluiseñas.
En la tarde del viernes 12 de septiembre, el gobernador Claudio Poggi encabezó en la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC) el lanzamiento del Plan de Prevención de Incendios Forestales (PPIF), una iniciativa que abarca el oeste de las Sierras Centrales y que se construye de manera participativa entre la casa de estudios, el Gobierno provincial y con el respaldo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La rectora de la UNLC, Agustina Rodríguez Saá, abrió el encuentro en el aula magna, destacando la elección de la universidad como entidad formuladora del proyecto por su prestigio académico y la experiencia en gestión de incendios forestales. “Una universidad en territorio implica ciencia, investigación y articulación con el medio”, subrayó.
El coordinador ejecutivo del PPIF, Victorio Patetta, puso en valor el trabajo técnico realizado durante más de un año por un equipo interdisciplinario de 21 especialistas, mientras que el ingeniero forestal Juan Franco Todone remarcó la importancia de la Ley de Bosque Nativo y la necesidad de preservar las nacientes de agua que abastecen a gran parte de la provincia.


El plan contempla cinco etapas de desarrollo: diagnóstico territorial, elaboración de mapas de riesgo, diseño de acciones de prevención, gestión ambiental y planificación de inversiones. En este marco, comenzarán en septiembre talleres participativos en distintas localidades, desde Luján hasta La Punta, que se repetirán en febrero, para luego concluir con un plenario en Casa de Gobierno en marzo de 2026.
La coordinadora socioambiental, Estefanía Busto, adelantó que el trabajo se construye con una amplia base de actores —gubernamentales, educativos, científicos y productivos— con el objetivo de garantizar representatividad y equidad de género en los aportes.
En el cierre, el gobernador Poggi subrayó que “cuidar el ambiente, la flora, la fauna y el agua es asegurar el futuro para que las próximas generaciones vivan mejor”, y agradeció a la UNLC por abrir sus puertas y acompañar este desafío.
La jornada finalizó con un recorrido por las instalaciones universitarias, donde se visitaron la Estación Meteorológica y los Laboratorios de Fluidos, reafirmando el rol de la ciencia aplicada en la construcción de políticas públicas ambientales.











