El norte de San Luis se prepara para una campaña papera que despierta un marcado optimismo entre técnicos y productores, impulsado por condiciones climáticas favorables, buenos niveles de implantación y precios que se mantienen firmes en los principales mercados del país.
Según explicó el técnico de la INTA en Quines, Héctor Andrada, los lotes sembrados durante los primeros días de febrero muestran un desarrollo satisfactorio, lo que permite anticipar las primeras cosechas para la primera quincena de mayo, con trabajos que se extenderían hasta los primeros días de junio.
El panorama productivo genera entusiasmo en la región. De acuerdo con las estimaciones técnicas, se esperan rindes superiores a 1.200 bolsas por hectárea, con unidades de entre 18 y 20 kilos cada una, lo que ubicaría a la campaña dentro de parámetros considerados muy positivos para la zona.
Uno de los factores determinantes en este escenario favorable fue el régimen de lluvias registrado desde septiembre hasta la actualidad. El acumulado de precipitaciones permitió sostener el desarrollo del cultivo en momentos críticos y redujo la necesidad de riegos frecuentes, lo que impacta directamente en los costos productivos.
Andrada señaló que, debido a las precipitaciones inusuales registradas durante el período clave del cultivo, los riegos realizados fueron mayormente eventuales, una situación que contribuye a mejorar los márgenes económicos esperados para esta campaña.
El comportamiento de los valores en los principales centros de comercialización también juega un papel clave en las proyecciones económicas. Los precios actuales en el mercado mayorista de Mercado Central de Buenos Aires son considerados favorables por el sector productivo.



En ese sentido, el técnico indicó que, si los valores se sostienen en los niveles actuales, la cosecha podría ubicarse dentro de buenos márgenes de rentabilidad, consolidando al cultivo como una alternativa rentable en el esquema productivo regional.
En cuanto a la composición varietal, la papa Spunta continúa siendo la principal opción para consumo en fresco en el norte provincial, ocupando la mayor parte de la superficie implantada.
Si bien también se cultivan variedades destinadas a la industria, estas se desarrollan en una proporción menor dentro del área productiva total.
Las condiciones climáticas, el adecuado desarrollo del cultivo y las expectativas comerciales confluyen en un escenario que genera un alto nivel de confianza entre los productores.
A menos de veinte días del inicio de las primeras cosechas, el sector papero del norte puntano se enfrenta al desafío de sostener este panorama favorable y concretar una campaña que, de mantenerse las actuales condiciones, podría ubicarse entre las más destacadas de los últimos años.
Fotos: gentileza del Técnico Universitario José Tissera, del Consorcio de Regantes Quines-Candelaria.












