«No hay otra vía que no sea la expropiación, y así se lo manifestó el presidente de la Nación al presidente del Directorio y al gerente general de Vicentin, ya sin funciones, en la reunión en Olivos», relató Luis Basterra, ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, describiendo el encuentro de este jueves entre Alberto Fernández y Sergio Nardelli.
«La expropiación es el instrumento, pero el objetivo es la política, y para la política que nos propone este gobierno es muy importante que la empresa quede en manos nacionales; para este proyecto, la presencia del Estado en este mercado puede cumplir un rol clave para equilibrar las relaciones con el mercado internacional», apuntó.
Por su parte, Alberto Fernández afirmó: «Creo firmemente que esta actividad pujante del agro debemos cuidarla para que no se extranjerice; no estamos para estatizar empresas, sino para rescatar empresas que consideramos centrales para el desarrollo del país», en su visita a La Rioja. Nardelli tuvo ayer, viernes, otro encuentro con autoridades oficiales, esta vez con el flamante interventor, Gabriel Delgado, el ministro Matías Kulfas y el presidente y el CEO de YPF, Guillermo Nielsen y Sergio Affronti. «No hubo ningún planteo superador a lo que ya está resuelto, el Presidente ya les había señalado que lo que ellos proponen es inaceptable», resumió el encuentro una fuente oficial.
La pretensión que volvió a plantear Nardelli es que el Estado nacional, ya sea a través de YPF o del Banco Nación, capitalicen las acreencias de la empresa y sumen nuevos fondos a cambio de una participación en el paquete accionario, pero manteniendo la conducción gerencial actual. «Esa idea ya fue rechazada por el presidente en la reunión de anoche», se le recordó al empresario.
Este encuentro tuvo lugar en el edificio corporativo de YPF, en Puerto Madero. Hubo una definición tajante de los representantes del Estado en la reunión: hay una intervención que ya está gestionando la empresa, y la unidad de negocios YPF Agro tendrá a cargó el gerenciamiento del fideicomiso que se conformará con los activos de Vicentin cuando sea expropiada. En base a la aceptación de ese marco, se dejó abierta la posibilidad de «seguir conversando» con los dueños de la empresa en convocatoria de acreedores.
La pretensión que volvió a plantear Nardelli es que el Estado nacional, ya sea a través de YPF o del Banco Nación, capitalicen las acreencias de la empresa y sumen nuevos fondos a cambio de una participación en el paquete accionario, pero manteniendo la conducción gerencial actual. «Esa idea ya fue rechazada por el presidente en la reunión de anoche», se le recordó al empresario.
«No estamos quitándole la empresa a nadie, estamos rescatando una empresa que, si sigue así, va a dejar de existir o va a quedar en manos de capitales que no son argentinos», afirmaba mientras tanto el Presidente de la Nación desde La Rioja.
En lo que hace a la convocatoria, el juez civil y comercial de la 2da. nominación de Reconquista, Fabián Lorenzini, rechazó el pedido formulado por el Banco Nación y el resto de la banca pública nacional para que disponga la intervención de la empresa en el marco del concurso de acreedores. Esta alternativa abría la posibilidad de que se acordara que el mismo interventor designado por el Ejecutivo Nacional fuera el elegido por el magistrado y así se podría unificar la representación. Con el rechazo a la propuesta, se frustran las expectativas que existían tanto de parte de las autoridades del Banco Nación como de la propia intervención.
Otro que habló ayer fue el denunciado ex presidente del Banco Nación Javier González Fraga. Durante una entrevista, optó por escudarse en la historia del clan Vicentin para defenderse, casi como si fuera un miembro más de la familia. «Vicentin no es Austral Construcciones, tiene 90 años y es una empresa líder desde hace veinte años, con más de 50 de vinculación al Banco Nación», dijo comparando a su defendida con la demonizada empresa de Lázaro Báez, encarcelado apenas bajó del avión en el que llegó para presentarse a la Justicia y mucho antes de recibir una condena. Su hijo Martín siguió luego el mismo camino. Vicentin no es Austral Construcciones, pero se sospecha que habría utilizado similares vínculos financieros, SGI («La Rosadita»), para fugar fondos, según investigaciones en curso.
Denuncian por estafa a los directivos de Vicentin
Un productor agropecuario de la provincia de Córdoba presentó una denuncia penal contra los directivos de la empresa Vicentín por el delito de estafa, ante el Ministerio Público de la Acusación regional Rosario. Entre el 17 de noviembre y el 2 de diciembre de 2019, el denunciante entregó poco menos de seis mil toneladas de trigo. En medio de las negociaciones habituales, la empresa le señaló que la última fecha de compra sería el 5 de diciembre. Luego se supo por qué: ese día la empresa se declaró en «stress financiero», es decir, en default.
“Al tiempo de celebrar los contratos con el productor, los directivos de Vicentín estaban, cuanto menos, en perfecto conocimiento de su imposibilidad de afrontar el pago de la mercadería que se le entregaría, y no obstante continuaron adelante con el negocio. Es decir, siguieron captando fondos en el mercado granario, tomando cereal y haciéndose de importes líquidos, con la intención de fondearse y no pagar, o sabiendo que la empresa no podría cumplir con sus obligaciones”, puntualizaron desde el estudio jurídico Romera, Ongay, Romano, Castellani & Figueroa Casas, de la ciudad de Rosario, que son los patrocinantes de la denuncia.
La fecha es clave porque ( el 5 de diciembre) fue el día en que Vicentin informó mediante un comunicado a sus acreedores que la empresa iniciaba “un proceso de reestructuración de pagos a partir de una situación de estrés financiero”. El 10 de febrero pasado presentó el concurso preventivo de acreedores. De los 2.638 acreedores que Vicentín informó en el concurso preventivo, 1.865 lo son por venta de granos.
El caso Nacadie
Para sustentar la hipótesis de la estafa, el productor y sus abogados, analizan lo que llaman el “caso Nacadie”. El mayor deudor que Vicentín SAIC informa tener en el concurso preventivo es la empresa “Nacadie Comercial S.A.”. Es decir, que esa empresa le debe a Vicentin $2.164 millones de pesos. “Se trata de una sociedad extranjera, inscripta en la República Argentina recién en el mes de septiembre deaño pasado, poco tiempo antes del día en que Vicentin declaró el stress financiero. Nacadie opera como intermediario de granos y productos agrícolas desde Uruguay. Su domicilio legal en la Argentina es en la ciudad de Reconquista y lo comparte con el frigorífico Friar, empresa vinculada a Vicentin. A tal punto que el representante legal de Nacadie Comercial S.A. integra también el directorio de FRIAR S.A. como director titular. Nacadie Comercial no tiene bienes en la República Argentina.
Otros de los puntos considerados en la denuncia fue el de Renova, que era el activo más importante de Vicentin, de la cual era accionista junto a Oleaginosa Moreno (del grupo Glencore). Tres días antes de la declaración de default, el 2 de diciembre de 2019, Vicentin le transfirió a Renaisco, también de Glencore, 438.233.700 acciones ordinarias de Renova, un 16,67% del paquete accionario, cediéndole de esta manera al Grupo Glencore el control societario de Renova.
Por otro lado, entre los deudores que Vicentin informa que tiene en el concurso preventivo, figuran varios directores y accionistas de la empresa, así como también familiares de éstos, a los cuales la empresa realizó préstamos o mutuos por una suma cercana a los $100 millones.
Pese a ser una empresa que por sus comienzos se encuentra vinculada a las ciudades de Avellaneda y Reconquista, su actividad comercial e industrial en el mercado agropecuario resulta mucho más significativa en la región del “Gran Rosario” y alrededores. Es allí donde la empresa cuenta con mayor cantidad de oficinas comerciales y administrativas, con más establecimientos y mayor capacidad portuaria e industrial. Y, como es lógico, con mayor cantidad de acreedores por venta de granos. De hecho, del total de acreedores por venta de granos que Vicentín tiene en todo el país, el 89,1% se encuentra más próximo a los establecimientos que la empresa posee en el “Gran Rosario”, mientras que sólo el 10,9% está más cerca de Avellaneda. Del total de acreedores hay 740 de la provincia de Santa Fe, 513 de Córdoba, 208 de Buenos Aires, 170 de Capital Federal, 96 de Chaco y 72 de Entre Ríos.











