Inicio Vitivinicultura Se prevé una fuerte baja en el consumo de vino en 2020

Se prevé una fuerte baja en el consumo de vino en 2020

El Instituto Nacional de Vitivinicultura informó, en su reporte sobre comercialización en el mercado interno, que en marzo se produjo una caída de 6,7% en el vino fraccionado en comparación con el mismo mes de 2019. Sin embargo, la Coviar estima que el descenso se ubicará en torno al 30% entre marzo y abril. Esto, porque se ha reducido 5% la venta en canales tradicionales, lo que representa el 70% del total, y de 100% en el denominado “botella abierta”, es decir, restaurantes, hoteles, bares (Horeca).

Por otra parte, según datos del Observatorio Vitivinícola Argentino, se observa una pérdida de 19,4% en el volumen comercializado en el mercado externo y de 21% en valores FOB. Esto configura un escenario que ha llevado a la Coviar (Corporación Vitivinícola Argentina) a solicitar que la cadena vitivinícola sea incluida en el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción.

Es que la iniciativa nacional de asistencia a las empresas ofrece una serie de medidas -como el pago de hasta 50% de los salarios y reducción de hasta 95% de los aportes patronales- que tienen como finalidad mitigar el impacto económico de las limitaciones que se impusieron para intentar contener la expansión del virus.


Si bien en un primer momento el programa dejaba fuera de la posibilidad de acceso a estos beneficios a las empresas que desarrollan actividades que quedaron excluidas del aislamiento social y preventivo, por considerarlas esenciales, como es el caso de todas las relacionadas con la industria vitivinícola, luego se les permitió presentarse. Sin embargo, al no estar incluidas de modo explícito, el trámite es más complejo.

La Coviar elaboró un informe en el que analiza el impacto que la crisis causada por el Covid-19 ha tenido tanto en el mercado interno como el externo. En cuanto al primero, se debe considerar que el 80% del vino producido en el año se vende dentro del país. Pero se estima que en marzo y abril, con respecto al mismo período del año pasado, habrá una disminución de alrededor de 30% en el consumo.

Esta baja responde a una caída de 5% en las ventas de supermercados, almacenes y autoservicios (el canal tradicional), que representan un 70% del total de compras de vino de los argentinos. Pero también a una parálisis total de la comercialización en restaurantes, bares y hoteles, junto con las bodegas que reciben visitantes y las vinotecas, canales que se llevan el 30% restante.

José Zuccardi, presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina, detalló que las diferencias con los valores presentados por el INV se deben a que estos corresponden a marzo y el aislamiento se impuso el día 20, mientras los de la Cámara que preside responden a una estimación de lo ocurrido desde entonces hasta ahora.

Resaltó que se debe tener en cuenta que el canal de “botella abierta”, que abarca el 30% del consumo de los argentinos, está totalmente paralizado y el informe destaca que no hay delivery de comida acompañada de una botella de vino. Además, señaló que se venía de un crecimiento en los dos primeros meses del año, que se sostuvo hasta mediados de marzo.

En cuanto a las exportaciones, el Observatorio Vitivinícola Argentino registró una caída de 21% en valores FOB y de 19,4% en volumen durante la segunda quincena de marzo, cuando comenzó el aislamiento social obligatorio en nuestro país, con respecto al mismo período del año pasado. Desde la Coviar subrayan que, en promedio, 1 de cada 3 kilos de uva producidos tiene como destino el mercado internacional, ya sea como vino, jugo de uva, pasa o en fresco.

En términos de volumen, según datos de la Aduana Argentina, se observa una reducción del 63% en promedio para los primeros once países de destino, con China en primer lugar, con una contracción del 76%, y seguida por México, Suiza, Brasil, Canadá y Estados Unidos (todos por encima de esa media).

Se debe tener en cuenta que estas exportaciones obedecen a contratos ya firmados y desde la Coviar anticipan que, como consecuencia de la pandemia, el sector externo se retraerá más en los meses venideros, para cerrar 2020 con una caída de entre 30 y 40% para el vino fraccionado. Por otra parte, la cadena de pago no sólo enfrenta dificultades en Argentina, sino también en el sector externo, lo que demora las cobranzas y genera costos financieros para las empresas locales.

Fuente: Los Andes