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Arandu: la genética que abre una nueva etapa para el algodón argentino

La nueva variedad desarrollada por el INTA, junto con la empresa Gensus, combina productividad, calidad de fibra, estabilidad, sanidad y una característica inédita: será la primera variedad resistente a imidazolinonas que se cultivará en la Argentina, sin antecedentes a escala mundial. Arandu INTA BGRR IMI cott será presentada el 10 de junio en la planta Gensus, ubicada en la localidad de Avia Terai —Chaco— y contará con la participación de representantes del INTA y del Senasa.

El algodón argentino está a punto de incorporar una innovación que promete convertirse en un punto de inflexión para la cadena productiva. Se trata de Arandu INTA BGRR IMI cott, una nueva variedad desarrollada a partir de años de trabajo en genética algodonera que ya fue registrada en el INASE y que estará disponible en etapa precomercial para los productores.

Su principal diferencia es que será la primera variedad de algodón resistente a herbicidas del grupo de las imidazolinonas que se cultivará en el país, una característica que, además, no registra antecedentes en el mundo para este tipo de material.


Según explicó Mauricio Tcach, investigador del INTA, “este desarrollo responde a una demanda concreta del sector productivo vinculada a la necesidad de incorporar nuevas herramientas tecnológicas para el manejo del cultivo y ampliar la oferta de germoplasma disponible para los productores”.

La presentación de esta variedad representa, también, el primer resultado tangible de la iniciativa recientemente lanzada por el INTA, Gensus y otros actores de la cadena, que tiene como objetivo acelerar la incorporación de innovaciones genéticas para el cultivo.

“Arandu es el primer avance del Nuevo Camino del Algodón, una propuesta que contempla una serie de innovaciones tecnológicas en genética y manejo para los próximos cinco años”, señaló Tcach. En ese marco, el investigador adelantó que el programa prevé la inscripción de diez nuevas variedades durante ese período.

El nombre elegido para esta genética no es casual. Arandu significa “sabiduría” en guaraní y busca reflejar el proceso que dio origen al material. Según explicó Tcach, “esta variedad integra la sabiduría de los productores algodoneros, ya que fue seleccionada tomando en cuenta atributos que ellos nos sugirieron incluir en una variedad”.

Entre esos atributos aparecen un ciclo más largo, mayor plasticidad y una arquitectura de planta diferenciada respecto de los materiales actualmente disponibles en el mercado.

De acuerdo con los resultados obtenidos durante su evaluación, Arandu presenta una estructura de planta abierta, con una mejor diferenciación entre ramas vegetativas y fructíferas, asociada a una mayor cantidad de puntos de producción. Esa configuración favorece tanto el crecimiento como la maduración del cultivo.

Sin embargo, uno de los aspectos que más expectativas genera es su comportamiento productivo. Los ensayos realizados mostraron que el material logró destacarse por su estabilidad y por mantener rendimientos superiores frente a variedades comerciales ampliamente difundidas.

“Arandu demostró una mejor estabilidad de rendimientos y una productividad superior”, afirmó el investigador. Los resultados obtenidos en dos campañas consecutivas permitieron observar que el nuevo material logró sostener su desempeño en contextos productivos diferentes. Para Tcach, “estas ventajas se explican por un período de floración más prolongado y por la formación de capullos de mayor peso respecto de las variedades comerciales actuales”.

Otro de los puntos fuertes del nuevo cultivar aparece en la calidad de la fibra, una variable clave para toda la cadena textil. Los análisis realizados mostraron que Arandu logró combinar una excelente longitud de fibra con altos niveles de productividad, una asociación poco frecuente en los programas de mejoramiento.

La sanidad constituye otro de los pilares de esta nueva genética. Arandu incorpora resistencia a las principales enfermedades que afectan al algodón. “El material combina productividad, calidad, estabilidad, excelente maduración, resistencia a bacteriosis y enfermedad azul, resistencia a glifosato e imazapyr y resistencia a lepidópteros”, resumió Tcach.

Lanzan la nueva variedad

El próximo 10 de junio se realizará la presentación de Arandu en la Planta Gensus Avia Terai en Chaco. El lanzamiento de la nueva genética es una señal concreta de la estrategia que impulsa El Nuevo Camino del Algodón para acelerar la llegada de innovaciones al sector.

La iniciativa reúne al INTA, a la empresa semillera Gensus y a distintos actores de la cadena algodonera con una meta ambiciosa: ampliar significativamente la oferta varietal disponible para los productores argentinos mediante el desarrollo de nuevos materiales con mejoras en productividad, calidad de fibra, sanidad y estabilidad.

“Este proceso permitirá alcanzar incrementos significativos en productividad y calidad de fibra en un período relativamente corto”, sostuvo Tcach.

Con Arandu como primer exponente, el programa comienza a mostrar sus resultados. La expectativa ahora está puesta en la llegada de esta variedad a los lotes comerciales y en el impacto que pueda generar una genética que incorpora una característica inédita para el cultivo.