Con récords en valores, las exportaciones de carne vacuna volvieron a mostrar en abril una fuerte caída en volumen, tras la recuperación registrada el mes previo.
Según datos confirmados por el INDEC, las exportaciones de carne vacuna fresca y congelada totalizaron en abril 46.100 toneladas peso producto, por un valor de
321,3 millones de dólares. En comparación con marzo, los embarques registraron una caída del 26,5 % en volumen y del 24,6 % en valor.
No obstante, frente a abril de 2025, el volumen exportado resultó 13% inferior, aunque el ingreso de divisas fue 19,7% superior.
En el acumulado del primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones alcanzaron cerca de 211.300 toneladas -con un promedio mensual de embarques de 52,8 miles de toneladas- por un valor aproximado de 1.399,2 millones de dólares.
Comparado con igual período de 2025, el desempeño muestra una mejora tanto en volumen como en valor: los embarques crecieron 7,5%, mientras que la facturación avanzó 44,5% interanual.
Sin embargo, frente al primer cuatrimestre de 2024, los volúmenes exportados aún se ubican 18,5% por debajo, aunque el valor obtenido continúa siendo 43,2% superior.
Sucede que los precios de exportación de la carne vacuna continúan consolidando una firme tendencia alcista, pese a la creciente incertidumbre en torno a la interferencia política dentro del comercio internacional.
En abril, el precio promedio de exportación rozó los USD 7.000 por tonelada, marcando un récord histórico para la Argentina. Concretamente, el valor medio de los embarques alcanzó los USD 6.968 por tonelada.
Tras los máximos registrados en 2022, período de postpandemia, cuando el valor promedio había llegado a USD 6.300 por tonelada, el mercado atravesó un prolongado período de bajos precios que se extendió hasta fines de 2024. Desde entonces, la recuperación ha sido prácticamente ininterrumpida.
En comparación con abril de 2024, los precios actuales muestran una suba del 86% en dólares, mientras que frente a un año atrás el incremento interanual alcanza el 38%.
Parte de esta mejora responde al contexto internacional, caracterizado por una demanda sostenida y una oferta global relativamente limitada. Sin embargo, en el caso argentino también influye la creciente diversificación de destinos de exportación, lo que reduce la dependencia de China y mejora el valor promedio de colocación.
En estos primeros cuatro meses del año, China concentró el 61% de los embarques argentinos, frente al 66% registrado un año atrás y al 78 % observado en 2023 y 2024. Paralelamente, ganaron participación mercados de mayor valor como la Unión Europea, Estados Unidos, Israel, Brasil, entre otros.
Actualmente, Estados Unidos es el segundo destino en importancia, absorbiendo el 15% de los embarques totales, frente al 9% registrado en igual período del año pasado y menos del 3% dos años atrás. Aun cuando cerca del 90% de los despachos corresponden a carne congelada, de menor valor relativo que los cortes enfriados, el valor promedio de exportación prácticamente duplica el obtenido en China: alrededor de USD 8.200 por tonelada frente a USD 4.375 por tonelada.
Estas diferencias se amplían aún más al considerar otros destinos de mayor valor relativo, como la Unión Europea, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Singapur, así como mercados regionales tradicionales como Brasil y Chile.
A modo de referencia, excluyendo China, el valor promedio de exportación hacia el resto de los destinos de la carne argentina se ubica actualmente en torno a los USD 10.140 por tonelada peso producto, es decir, más del doble del valor obtenido en el mercado chino.
En este contexto, la creciente diversificación de destinos no solo reduce la dependencia de un único mercado, sino que también contribuye a sostener la mejora del valor promedio de exportación del complejo cárnico. A su vez, permite optimizar la colocación de cortes de mayor y menor valor en distintos mercados, fortaleciendo la eficiencia comercial del sector en su conjunto.
Rosgan.











