La falta de agua se hace sentir en los cultivos de la actual campaña de granos, y en trigo las bolsas privadas estimaron reducción en el área sembrada, mientras que advierten que de extenderse esta situación, podría afectar la implantación de maíz. Con respecto a este cereal, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), proyectó que habrá récord de exportaciones en volumen, pero con menor ingreso de divisas en relación a 2019 por la caída de los precios internacionales.
El estrés hídrico constituye un auténtico problema para el trigo, que afecta tanto al cereal que queda por sembrar como al que se encuentra en sus fases de desarrollo inicial. De acuerdo a la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la falta de agua se reflejará en una reducción de 100.000 hectáreas, con una siembra que cerraría en 6,5 millones de hectáreas.
De acuerdo con la entidad bursátil, la mayor caída en superficie con respecto a la campaña se presenta en Córdoba, con una reducción de 340.00 hectáreas (un 22% menos), mientras que en el norte argentino, la caída fue de 190.000 hectáreas. El trigo bonaerense escapó a este escenario y registró una suba del 6%, con 170.000 hectáreas más.
El dato a tener en cuenta es que además de la caída del aérea de siembra, quedan pendientes aplicaciones de fertilizantes nitrogenados, claves en el rinde del cereal. En este escenario, la bolsa rosarina estimó que el volumen de cosecha sería de 18 a 19 millones de toneladas, lejos de las casi 22 millones de toneladas proyectadas al inicio de la campaña fina 2020/21. Según los rosarinos, estta falta de lluvias constituye una “pésima señal para el maíz”, que empezará a sembrarse en menos de un mes y de confirmarse tendría un impacto negativo en la generación de divisas.
Con respecto a este cereal, en la semana se conoció un informe de la BCBA, en donde proyectaron que las exportaciones de la cadena maicera correspondientes al período 2019/20 podrían llegar al récord de 37,5 millones de toneladas, con ingresos por USD5.5.591 millones. Más allá de ese incremento, esta situación confirma la fuerte primarización de esta cadena de valor. El otro factor es que el ingreso de dólares –según la bolsa porteña- cayó un 15% en relación al ciclo 2018/19, por la caída en los precios internacionales.











