
La asociación de productores agropecuarios agrupados en Cartez expresó su «categórico rechazo» a las decisión del bloque de diputados oficialistas de Córdoba Federal, que manifestó la voluntad de votar afirmativamente el proyecto de aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia, impulsado por el gobierno.
Este sector del agro junto con otros de la provincia de Córdoba, ha emprendido una fuerte presión contra los legisladores de esa provincia a través de diferentes instrumentos. Uno de ellos, es la de utilizar los puentes carreteros de las rutas donde cuelgan grandes carteles de escrache contra los diputados y senadores de quienes integran el Frente de Todos.
Con la firma de su presidente Javier Rotondo y su secretario Jesús Vanzetti, Cartez emitió un comunicado en el cual formula una fuerte crítica al impuesto a la riqueza, en particular, y a la actual gestión del gobierno nacional en general, en línea con su posición política adoptada desde la asunción de Alberto Fernández como presidente de la Nación,
El comunicado emitido por Cartez es el siguiente:
¿Córdoba avalará un impuesto inconstitucional y antiproductivo?
Desde CARTEZ expresamos nuestro categórico rechazo a la decisión del bloque de diputados oficialistas de Córdoba Federal, que manifestó su voluntad de votar afirmativamente el proyecto de “Aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia” que impulsa el Gobierno nacional.
En primer lugar queremos aclarar que no se trata de un “aporte solidario”, sino que es algo compulsivo, convirtiéndose en un impuesto más de los tantos “extraordinarios” que se fijaron para enfrentar las sucesivas crisis y que quedaron sellados a perpetuidad, como los derechos de exportación.
Nos llama poderosamente la atención que una de las provincias más productivas del país avale un nuevo tributo que a todas luces es inconstitucional y anti productivo.
Los derechos de exportación (retenciones) ya constituyen una fabulosa transferencia de recursos de la Provincia a la Nación, que los maneja discrecionalmente, sin coparticipar de acuerdo a lo tributado, alejándose de los principios federales de la República.
Ahora se suma este proyecto de “impuesto a la riqueza”, que no grava precisamente a las utilidades obtenidas en un período sino al patrimonio, al bien de trabajo, al capital. En definitiva, a los que apuestan por el país y por una Córdoba productiva, sin importar si tuvieron márgenes negativos en una campaña agrícola azotada por la sequía, las heladas y distintos factores climáticos.
En el mismo sentido se verán forzadas a pagar el “impuesto a la riqueza” numerosas empresas cordobesas, muchas de ellas familiares y que brindan trabajo a decenas de personas, mientras que las cadenas multinacionales quedarán exentas.
Pero lo que más preocupa es la falta de argumentos de los legisladores para justificar tamaño despropósito, quizás sin reparar que la avanzada política de la Nación torna a una provincia productiva en “rehén político” del poder central, que premia a los que acompañan y castiga a lo que no lo hacen.
CARTEZ llama a la reflexión a los legisladores de Córdoba Federal y les reclama que no voten este mal impuesto. Y advierte que el apoyo a los sectores productivos es el único camino para salir de una nueva crisis que azota al País.










