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Una visita con sello internacional: el interés chino por la genética equina argentina llegó a Batavia

En los últimos meses, el sur de la provincia de San Luis volvió a ubicarse en el radar internacional de la producción equina. En un establecimiento rural de Batavia, el criador de caballos de polo Santiago Ballester recibió a una delegación proveniente de China, integrada por veterinarios, agrónomos y funcionarios vinculados al desarrollo de la actividad ecuestre en ese país.

La visita no fue casual ni improvisada. Según relató Ballester, el contacto comenzó varios meses atrás a través de Luis Locino, jefe de cátedra de equinos en Río Cuarto y referente nacional en reproducción equina. “Me estaban escribiendo desde hace tres o cuatro meses. El contacto se dio a través del gobierno chino y una universidad, que buscaban conocer de primera mano el origen de un ejemplar muy particular”, explicó el productor.

El eje del interés chino tiene nombre propio: “Oro Cristal”, una yegua de raza Polo Argentino nacida y criada en el establecimiento La Juana Chica del Indio Muerto, propiedad de Ballester. El animal, que actualmente permanece en China, despertó la curiosidad de las autoridades asiáticas por su longevidad y rendimiento. “Querían ver específicamente dónde había nacido. Incluso hicieron una videollamada desde acá y me mostraron la yegua: tiene 19 años y la mantienen en excelentes condiciones”, relató.


La delegación realizó una visita relámpago pero intensiva. Viajaron en avión hasta la capital puntana y desde allí se trasladaron por tierra hasta el campo ubicado en cercanías de Batavia. Permanecieron entre cinco y seis horas en el lugar, donde recorrieron las instalaciones, observaron los caballos y se interiorizaron en cada detalle del sistema productivo. “Vieron qué comían los caballos, cómo se los cría, cómo se los entrena. Les interesó mucho la forma argentina de trabajo, que es bastante distinta a la de ellos”, señaló Ballester.

Tras su paso por el establecimiento, la comitiva continuó su recorrido hacia el centro genético de La Dolfina, ubicado en Villa Mercedes, donde profundizaron su análisis sobre la genética y reproducción equina. Luego regresaron a Buenos Aires para continuar con otras visitas en el país.

Más allá del carácter técnico de la visita, el encuentro también tuvo un componente cultural y diplomático. Ballester agasajó a los visitantes con obsequios típicos, como ponchos catamarqueños y tejidos de Junín de los Andes, elaborados por artesanas locales. “Se fueron muy contentos. Siempre estuve abierto a que puedan venir, recorrer y conocer lo que hacemos”, afirmó.

Un vínculo que se remonta a 2014

El interés chino por la genética equina argentina tiene antecedentes concretos. En 2014, durante la visita oficial del presidente Xi Jinping a la Argentina, el gobierno encabezado por Cristina Fernández de Kirchner le obsequió precisamente la yegua “Oro Cristal”.

El animal, nacido en Batavia y criado íntegramente en el campo de Ballester, fue seleccionado como símbolo de la excelencia argentina en la cría de caballos de polo, una actividad en la que el país es considerado líder mundial. La entrega se realizó en el Museo del Bicentenario, en un contexto cargado de simbolismo, porque ese año coincidía con el Año del Caballo en el calendario chino, lo que reforzó el valor cultural del gesto.

Aunque durante la ceremonia se exhibió una imagen del ejemplar por cuestiones protocolares, la yegua fue trasladada posteriormente a China. El objetivo no fue únicamente diplomático, sino que también buscaba abrir un mercado potencial para la exportación de caballos argentinos y posicionar la genética nacional en Asia.

La reciente visita confirma que aquel gesto diplomático trascendió lo simbólico y derivó en un interés concreto por el modelo productivo argentino. Las autoridades chinas buscan comprender y eventualmente replicar el sistema de cría, selección genética y entrenamiento que distingue a los caballos de polo argentinos.

“Ellos tienen una forma distinta de criar, pero quieren abrirse a lo que hacemos acá. Están viendo qué posibilidades tienen de desarrollar esta raza en China”, explicó Ballester.

En este contexto, regiones como San Luis, tradicionalmente vinculadas a la actividad, vuelven a cobrar protagonismo en el escenario internacional. La combinación de genética, conocimiento técnico y tradición posiciona a la Argentina como un referente indiscutido, capaz de atraer el interés de potencias globales en busca de mejorar su producción equina.

La historia de “Oro Cristal” y la visita de la delegación china reflejan, en definitiva, cómo un caballo puede convertirse en puente entre culturas, economías y estrategias de desarrollo, consolidando a la Argentina como líder en un sector tan especializado como competitivo.

Fotos: Gentileza de Santiago Ballester.