Eximirán del canon a pequeños productores ganaderos y promueven la inscripción de perforaciones para un control más sustentable del recurso.
Durante su exposición ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, el funcionario de San Luis Agua, Juan Francisco López, brindó un detallado informe sobre las modificaciones implementadas en el régimen de uso del agua subterránea en la provincia, con especial foco en el sector ganadero y agrícola.
López explicó que, en el marco del Plan Maestro del Agua impulsado junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI), se establecieron nuevas pautas para la administración del recurso hídrico, orientadas tanto a mejorar la eficiencia como a fortalecer el registro de perforaciones y usuarios.
“Todas las perforaciones de uso ganadero están exceptuadas del pago del derecho de uso anual, siempre y cuando los productores estén inscriptos en San Luis Agua”, indicó el funcionario.
Este beneficio alcanza a productores con hasta 250 cabezas de ganado, abarcando así a pequeños y medianos ganaderos de toda la provincia. La exención busca incentivar la regularización y empadronamiento de los pozos, información clave para la gestión y preservación del agua subterránea.
“Para nosotros es más importante tener la información sobre el uso del agua que el cobro en sí. El registro nos permite saber cuánta agua se extrae y evitar la sobreexplotación de las napas”, destacó López.
El funcionario subrayó que el agua subterránea no es un recurso inagotable, por lo que resulta esencial conocer la ubicación y el uso de cada perforación. Además, aclaró que quienes no se inscriban no recibirán sanciones inmediatas, pero sí un “tratamiento diferenciado”, ya que la intención principal es incorporar a todos los usuarios al sistema.
En cuanto a los productores que superen las 250 cabezas de ganado, sí deberán abonar el canon correspondiente, calculado según el tamaño del emprendimiento y el consumo estimado por animal.
Respecto al sector agrícola, López detalló que el cobro no se realiza en función del volumen consumido, sino de las hectáreas empadronadas, tanto si el riego proviene de canales como de perforaciones. Ese canon, además, se ajusta según el valor del maíz, buscando dar previsibilidad a los productores:
“Cuando baja el precio del maíz, también reducimos el costo del agua. Y cuando sube, acompañamos esa variación. Es una forma de sostener al sector agrícola en los momentos de menor rentabilidad”, explicó.
Finalmente, López anunció un beneficio adicional para los usuarios de acueductos: aquellos que cuenten con reservorios capaces de almacenar más de 30 días de agua recibirán una reducción del 50% en los costos de mantenimiento.
“El objetivo es reducir los picos de consumo y las presiones sobre los acueductos, lo que disminuye roturas y costos operativos. Es un beneficio mutuo: el productor invierte en infraestructura y nosotros reducimos su carga económica”, señaló.
Las medidas presentadas apuntan, según López, a fortalecer el uso racional del agua, incentivar la inversión en infraestructura y consolidar un sistema de información más completo y sustentable, en línea con la política hídrica provincial que impulsa el Gobierno de San Luis.











