Concluyó la primera fase del proyecto que busca garantizar el acceso sostenible al recurso más vital de la provincia.
El Gobierno de San Luis, en conjunto con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), presentó los avances de la primera fase del Plan Maestro del Agua 2025-2035, una iniciativa estratégica que aspira a transformar la gestión hídrica provincial mediante una planificación técnica, participativa y de largo alcance.
Durante el mediodía del martes, en la Casa de Gobierno, el gobernador Claudio Poggi encabezó una reunión de trabajo junto a los principales referentes del proyecto. Lo acompañaron el ministro de Desarrollo Productivo, Federico Trombotto; el presidente de San Luis Agua, Hugo Guzmán Durán; y Patricio Rodríguez, especialista del CFI y uno de los principales responsables de la formulación del plan.
El encuentro marcó un hito dentro del proceso iniciado en noviembre de 2024, cuando comenzó la primera etapa de diagnóstico y planificación. A lo largo de doce meses, los equipos técnicos realizaron un exhaustivo relevamiento que incluyó la instalación de estaciones pluviométricas, batimetrías en diques, y la elaboración de tres informes técnicos que ofrecen una radiografía precisa del estado actual de los recursos hídricos en la provincia.
Asimismo, se concretó un convenio clave para la adquisición de tecnología de monitoreo hídrico, lo que permitirá fortalecer la base de información y gestión del agua en tiempo real. Esta primera fase, que culminó recientemente, sentó las bases de una segunda etapa orientada a la formulación y ejecución de acciones concretas entre 2026 y 2035, con el objetivo de reducir las brechas detectadas, fortalecer la infraestructura y avanzar hacia una Ley Provincial del Agua que garantice el acceso equitativo y sostenible al recurso.


“El encuentro de hoy fue un punto de inflexión en lo que es el Plan Maestro del Agua, porque el CFI vino a plantear que ya tiene la etapa de diagnóstico definida”, explicó Hugo Guzmán Durán, presidente de San Luis Agua.
El funcionario señaló que este diagnóstico “permite identificar nuestras debilidades y fortalezas, y proyectar hacia dónde queremos llevar el San Luis del mañana”. En ese sentido, destacó que el CFI presentó 124 brechas que la provincia deberá reducir en la próxima década mediante obras, políticas y acciones legislativas.
“Estas brechas representan los desafíos que debemos afrontar: modernizar la infraestructura, optimizar la gestión y promover un uso racional del agua. No se trata solo de construir obras, sino de planificar un modelo de desarrollo sostenible”, agregó Guzmán Durán.
El apoyo del Consejo Federal de Inversiones ha sido determinante en el proceso. Según Guzmán Durán, “el CFI no solo aporta financiamiento, también herramientas metodológicas y de planificación que permiten anticiparse a la demanda y construir una oferta hídrica sólida y sostenible”.
Entre las acciones concretas, el funcionario destacó los avances en medición de caudales, monitoreo satelital, y los estudios de batimetría de los diques, esenciales para calcular la capacidad de embalse y prevenir crecidas. “Son ejemplos de cómo esta cooperación ya está generando impacto tangible desde el presente”, subrayó.
Por su parte, Patricio Rodríguez, representante del CFI y uno de los líderes en la elaboración del Plan Maestro, valoró la visión de largo plazo que impulsa la provincia.
“Lo que hicimos fue presentar al Gobernador la fase 1 del Plan, que es la elaboración del diagnóstico hídrico provincial. Se expusieron los ejes de trabajo, los campos de actuación y el método utilizado para llegar a este diagnóstico, que involucró más de 200 referentes, un taller participativo y más de 60 reuniones técnicas realizadas durante el último año”, detalló.
Rodríguez calificó los resultados obtenidos como “un punto de partida hacia la mejora continua”. “El Gobernador plantea una etapa de transformación desde ahora, y este diagnóstico nos da la base para avanzar con políticas concretas que enfrenten los desafíos identificados”, añadió.
Entre los principales desafíos señalados por el CFI se encuentran el déficit estructural de agua, la variabilidad climática creciente, y la necesidad de actualizar los marcos normativos para una gestión integrada del recurso.
“El déficit hídrico de San Luis es estructural —explicó Rodríguez—. La provincia se encuentra en una zona semiárida y enfrenta los efectos del cambio climático, sobre todo en la región de Cuyo. Por eso, el cuidado del agua es fundamental, no solo para el presente sino para el futuro de la provincia”.
Una política de Estado para las próximas generaciones
Con la culminación de esta primera etapa, el Gobierno provincial se encamina a consolidar el Plan Maestro del Agua como una política de Estado, orientada a asegurar el acceso, la calidad y la disponibilidad del recurso para las próximas generaciones.
El desafío, coincidieron los funcionarios y técnicos, no se limita al desarrollo de infraestructura, sino que implica un cambio cultural y de gestión: educar en el uso racional del agua, fortalecer la participación ciudadana y garantizar que cada decisión sobre el recurso esté basada en evidencia técnica y en una planificación sostenida.
“San Luis tiene una larga tradición de obras hídricas, pero este plan nos invita a dar un paso más: pasar de la obra aislada a la planificación integral, con una mirada de futuro”, concluyó Guzmán Durán.
El Plan Maestro del Agua 2025-2035 comienza así su segunda etapa, con el compromiso de transformar los diagnósticos en acciones concretas que garanticen que cada gota de agua cuente, hoy y en las próximas décadas.











