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Pueblos originarios presentan la Alianza de Guardianes Indígenas

«El nuevo grito de libertad», así titula el pueblo Huarpe Pynkanta de San Luis a la «Alianza de Guardianes Indígenas de América del Sur y México» que será presentada mañana, martes 13 de octubre, a partir de las 16 horas, en un diálogo virtual a través de la plataforma Zoom.

De la alianza forman parte pueblos pre existentes de Latinoamérica que durante este año mantuvieron encuentros virtuales promovidos desde el pueblo Huarpe Pynkanta de San Luis. En el mes de julio, durante dos días, se realizó un congreso. Con posterioridad se desarrollaron ocho conversatorios públicos, durante los cuales se pudo conocer cuál es la situación que atraviesan las comunidades indígenas de América del Sur y México.

Durante el transcurso de la asamblea virtual de mañana se leerá el manifiesto fundante de la alianza de los pueblos que fue traducido a las lenguas de los originarios y será presentado a las autoridades territoriales de cada país en la ONU. Ese manifiesto será leído en lenguas originarias.


Entre las demandas que aparecieron en los diálogos de los conversatorios, se destacó la necesidad de que sean llevados a la práctica los derechos que los pueblos originarios tienen reconocidos a través de leyes, decretos, resoluciones y acuerdos emitidos desde los estados nacionales.

A pesar de la letra escrita, su paso hacia la puesta en práctica de las leyes se hace muy dificultosa para todos los pueblos. Inclusive en países como Colombia y Chile sufren ataques constantes por parte de las fuerzas represivas de los gobiernos.

Otro de los pedidos que surgieron en los conversatorios, fue la necesidad de que los lugares asignados por los estados para la aplicación de las políticas destinadas a los pueblos indígenas sean ocupados por los propios integrantes de las comunidades y no por quien hable en nombre de ellos. La persona que pertenece a esa cultura comprende y representa con mayor exactitud las necesidades de los pueblos y no aquél que hace una lectura desde afuera.

Esa situación derivó en otro anhelo de los integrantes de los pueblos originarios y que tuvo total coincidencia entre los participantes: Hay que tener un ministerio nacional indígena, cuya conducción esté a cargo de los propios pueblos originarios.

La realidad que cruza a todas las comunidades es la dificultad que tienen para que los derechos que tienen reconocidos en los papeles se conviertan en políticas de aplicación. Por eso, entre los representantes se promovió el fortalecimiento de la alianza de los pueblos originarios para la defensa y el respeto de sus derechos.

Así fue como nació la «Alianza de Guardianes Indígenas de América del Sur y México» que será presentada mañana. En el último conversatorio, el octavo, se leyó el manifiesto que representará la idea fundante de los pueblos pre existentes que participan de la alianza.

El pueblo Huarpe Pynkanta de San Luis emitió un documento en el que recuerda al 11 de octubre como «nuestro último grito de libertad frente a la conquista española».

«Somos 34 mil, y no se nos permite ejercer nuestros derechos, plasmados en la Constitución Nacional Argentina en su reforma de 1994, en su artículo 75, Inciso 17, que nos reconoce como preexistentes», recuerda en otro párrafo.

En su contenido denuncia no sólo el atropello histórico, sino que describe la actual postergación del ejercicio de derechos que sufren los pueblos originarios.

Este «nuevo grito» recoge la demanda urgente de una práctica que incluya «el diálogo de saberes con los hermanos blancos», la restitución «real de territorios para recuperar el Buen Vivir de nuestros pueblos de acuerdo a sus prácticas sociales, espirituales y políticas», el respeto a ser educados «en nuestra lengua y de acuerdo a nuestras tradiciones», el derecho a obtener una representación «legitima de indios para indios», sintetizó el Ompta Samay Pachay, Roque Miguel Gil, autoridad tradicional del Consejo de ancianos de la organización, que reúne a habitantes de San Juan, Mendoza y San Luis.