Inicio Agricultura Modelos climáticos anticipan un posible “Súper Niño” para la campaña agrícola 2026/2027

Modelos climáticos anticipan un posible “Súper Niño” para la campaña agrícola 2026/2027

Una señal climática que podría traer alivio hídrico a muchas regiones productivas también despierta preocupación en otras: distintos modelos internacionales coinciden en que la campaña agrícola 2026/2027 estará fuertemente influenciada por el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, e incluso algunos anticipan la posibilidad de un “Súper Niño”.

El pronóstico denominado “objetivo”, difundido esta semana por el Climate Prediction Center (CPC) junto al International Research Institute for Climate and Society (IRI), señala que existe un 88% de probabilidad de que se instale una fase El Niño durante el trimestre comprendido entre mayo y junio de 2026. Apenas un mes atrás, esa probabilidad se ubicaba en el 72%, lo que refleja una tendencia creciente hacia la consolidación del evento.

El informe, elaborado a partir del promedio ponderado de las proyecciones realizadas por los principales centros climáticos del mundo, muestra que la probabilidad de presencia de El Niño supera el 92% en los trimestres siguientes del año, lo que en términos técnicos representa un escenario prácticamente confirmado.


Al analizar en detalle la evolución individual de los modelos climáticos, los especialistas detectaron que varios de ellos prevén un calentamiento muy considerable del Pacífico ecuatorial durante los próximos meses. Este comportamiento oceánico podría derivar en el desarrollo de un “Súper Niño”, una versión más intensa del fenómeno que históricamente ha tenido impactos significativos en los regímenes de lluvias a nivel global.

En el caso de Sudamérica, la noticia genera sensaciones encontradas. Para regiones que actualmente atraviesan déficits hídricos, la perspectiva de mayores precipitaciones puede representar una oportunidad productiva. Sin embargo, en zonas donde ya se registran excesos de agua o antecedentes recientes de inundaciones, un ciclo extremadamente lluvioso podría transformarse en un factor de riesgo.

El fenómeno ENSO, que describe la variación de parámetros meteorológicos en el océano Pacífico ecuatorial, ejerce una influencia determinante sobre los regímenes de precipitaciones en diversas regiones del mundo.

En el NEA y la región pampeana argentina, así como en Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil, los episodios de El Niño suelen estar asociados con precipitaciones superiores a los valores normales, lo que incrementa la probabilidad de anegamientos y eventuales inundaciones en áreas vulnerables.

Este escenario plantea un desafío adicional para la planificación agrícola y la gestión de infraestructura rural, particularmente en zonas donde la transitabilidad de caminos ya se encuentra comprometida por lluvias recientes.

Más allá de los riesgos asociados a excesos hídricos, los antecedentes históricos indican que, a escala regional —especialmente en Argentina, Paraguay y Uruguay— las fases positivas del ENSO suelen estar vinculadas a rendimientos agrícolas elevados, gracias a la mayor disponibilidad de agua durante etapas críticas de los cultivos.

No obstante, los especialistas advierten que ese beneficio depende de que el aumento de lluvias se mantenga dentro de parámetros manejables. En caso contrario, eventos extremos como inundaciones generalizadas o interrupciones prolongadas en los caminos rurales podrían derivar en pérdidas productivas significativas.

De confirmarse las proyecciones actuales, la campaña 2026/2027 podría desarrollarse bajo un escenario climático de alto impacto, en el que la disponibilidad de agua será, una vez más, un factor determinante tanto para el potencial productivo como para la estabilidad operativa de amplias regiones agrícolas del Cono Sur.