El juez que entiende en la causa ya nombró los integrantes de la sindicatura y del comité de control. También fijó los plazos que determinarán los primeros pagos
Fabián Lorenzini, a cargo del Juzgado de distrito en lo Civil y Comercial de la 2° Nominación de Reconquista, ya dispuso algunas precisiones respecto a cómo avanzará la causa que mantiene en vilo al mercado desde hace ya varios meses. Siempre y cuando el trámite siga los pasos planteados, los acreedores de Vicentin recién podrán comenzar a cobrar sus deudas en el segundo semestre de 2021.
Los plazos podrían ser aún más extensos si se define una prórroga en función del virtual parate que viven los tribunales por estos días, como efecto del coronavirus.
Por ahora, igualmente, la causa sigue avanzando. Por estas semanas, la sindicatura avanza en la notificación formal a los acreedores y en el intento por conformar el comité de control -integrado por los principales perjudicados por el default de la firma santafesina-.
Según definió el juez Lorenzini, hasta el 9 de junio está vigente el plazo para la verificación de los créditos. Luego de ello, se abre una ventana de 30 días para impugnaciones y observaciones. El 21 de septiembre, en tanto, los síndicos presentarán los informes individuales y el 18 de diciembre será el turno del informe general.
Recién el 30 de junio de 2021 se realizará la audiencia informativa, mientras que una semana después se vencerá el período de exclusividad. A partir de esa fecha podrán ocurrir los primeros pagos a proveedores, aunque ello podrá dilatarse aún más en función de la propuesta de pago que haga Vicentin en el marco del concurso.
A nadie del ámbito tribunalicio sorprenden estos tiempos, pero muchos de los acreedores seguramente podrán sentirlo como un baldazo de agua fría. En un contexto por demás complejo para la actividad económica, pensar en poder cobrar casi dos años después de hacer las operatorias le será muy difícil de digerir.
Para colmo de males, la aparición del coronavirus genera sólo malas noticias: las dificultades logísticas complican las notificaciones formales dispuestas por la Justicia, sobre todo a las firmas internacionales que tienen que integrar el comité de control.
En un concurso preventivo, el comité de control es un órgano de información y consejo. Según fija la ley, es el controlador necesario en la etapa del cumplimiento del acuerdo preventivo. En el caso de Vicentin, dada la magnitud de la causa, tendrá cuatro integrantes: International Finance Corporation, Netherlandese Financerings, Asociación de Cooperativas Argentinas y Banco Nación.
Además de tomar esa determinación, el juez Lorenzini dispuso que haya una sindicatura plural en la causa. Los profesionales designados para integrar este órgano son los contadores Ernesto Norberto García, Diego Oscar Telesco y Carlos Julio Amut, todos con domicilio en el centro norte santafesino.
Más allá del avance de la causa, Vicentin sigue adelante con sus planes: homologar el Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) y avanzar con la reactivación de la planta. Respecto al primer punto, desde la firma recalcan que ya lograron la adhesión de la mitad de los acreedores. En relación al segundo ítem, ya se cursó un pedido a la Justicia para que avale para que autorice a la compañía a realizar operatorias de alquiler y contratos de fason.
Algunos detalles actuales
La agroexportadora Vicentin volvió a operar formalmente en el mercado de granos el 30 de marzo, luego de que en diciembre pasado entrara en el default más grande de la historia cerealista.
Vicentin, tras acumular una deuda de u$s350M con el campo, volvió tres meses después a comprar granos sin condiciones especiales, como el de pago inmediato, que era lo que se esperaba en el mercado. ¿Los productores le están vendiendo? “Algo compró” fue la respuesta de corredores de granos de la región.
La semana anterior Vicentin había vuelto a sondear el mercado pero a través de otra firma controlada, que era Oleaginosa San Lorenzo y compraba con descarga en su puerto de San Lorenzo. Pero la estrategia generó revuelo, sobre todo porque era una firma que no estaba avalada como operadora del mercado de granos por la Bolsa de Comercio de Rosario. Tampoco había caído bien que mientras mantiene un millonario impago empiece a comprar granos por otra firma.
Fue así como consiguieron que el juez de Reconquista que entiende en la convocatoria de acreedores le ordene a la Bolsa de Rosario que le quite la suspensión para operar, medida que la entidad bursátil obedeció a horas de recibir el pedido que le llegó de manos de ejecutivos de la aceitera. Levantada la suspensión, el 30 de marzo Vicentin pudo volver al mercado a operar directamente como Vicentin sin tener que recurir a Oleaginosa San Lorenzo, firma que regentea el uso industrial de su planta sanlorencia.
El objetivo de la empresa sigue siendo poder volver a industrializar soja a mediados y finales de abril. Hasta ahora, el grueso de los camiones que volvieron a ingresar a la planta de San Lorenzo son de Glencore que contrató el depósito.











