Con el objetivo de responder al crecimiento y la evolución tecnológica del agro en San Luis, la Universidad Provincial de Oficios “Eva Perón” incorporó dos nuevas carreras orientadas al uso de maquinaria agrícola y al mantenimiento rural con producción pecuaria.
La actividad agropecuaria en San Luis atraviesa un proceso de transformación marcado por la incorporación de tecnología, la profesionalización de sus procesos y la diversificación productiva. Este escenario, que multiplica las oportunidades de desarrollo, también plantea un desafío: la necesidad de contar con mano de obra calificada y oficios especializados capaces de sostener y potenciar el crecimiento.
Frente a este panorama, la Universidad Provincial de Oficios “Eva Perón” (UPrO) incorporó, a partir del ciclo lectivo 2025, dos diplomaturas especialmente orientadas al sector rural. La medida apunta a reforzar la capacitación técnica de trabajadores, productores y jóvenes de toda la provincia, conectando el aprendizaje con las necesidades reales del mercado laboral.
La UPrO, creada en 2014 tras ser anunciada públicamente por el entonces gobernador Claudio Poggi durante una visita oficial a Australia, se ha consolidado como un referente de la formación práctica en oficios y especialidades. Su rector, Rudy Cámera, sostiene que la institución transita un momento de madurez que le permite “pensar la oferta académica de forma estratégica, planificada y directamente vinculada con la realidad productiva de San Luis”.
El origen de estas nuevas propuestas se remonta al trabajo del Consejo Consultivo de la UPrO, un ámbito en el que la Secretaría de Vinculación Productiva y Territorial de la universidad interactúa de manera directa con empresarios, productores y referentes de cada región.
“Escuchamos sus necesidades, analizamos las particularidades de cada zona y definimos qué perfiles académicos son prioritarios”, explicó Cámera a Todo Un País. “En 2024 realizamos un relevamiento exhaustivo y comprobamos que, si bien hay demandas comunes, también existen diferencias notables. Por ejemplo, la diplomatura en Mantenimiento Rural y Producción Pecuaria mantiene el mismo título en todas las sedes, pero el contenido y la práctica cambian: lo que necesita Buena Esperanza no es idéntico a lo que requiere Candelaria”.
El rector también admitió que esta decisión responde a una deuda pendiente: “La UPrO aún no había desarrollado una oferta robusta en áreas estratégicas vinculadas al agro. Ahora estamos saldando esa deuda, formando a la gente que el campo y la industria demandan, con una mirada federal y productiva”.




Operación y Mantenimiento de Maquinaria Agrícola
Esta formación se enfoca en dotar al egresado de un dominio integral, tanto teórico como práctico, sobre el manejo y control de la maquinaria utilizada en las principales etapas del ciclo agrícola: siembra, protección y cosecha de cultivos. El plan de estudios contempla el uso y mantenimiento básico de tractores, sembradoras, pulverizadoras, cosechadoras e incluso drones agrícolas. Se hace hincapié en la regulación precisa de los equipos y en la correcta aplicación de insumos, respetando las normativas vigentes de higiene y seguridad agraria.
El estudiante aprende a interpretar órdenes profesionales, seleccionar las herramientas adecuadas para cada tarea y optimizar el rendimiento de las máquinas en función de las condiciones del terreno y del cultivo.

Mantenimiento Rural y Producción Pecuaria
Orientada a la mejora de la infraestructura rural y de los sistemas ganaderos, esta diplomatura ofrece una capacitación integral en instalación y reparación de alambrados, sistemas de contención, boyeros eléctricos y provisión de agua para consumo animal y humano.
La formación incluye conocimientos sobre las distintas modalidades de producción pecuaria presentes en la provincia, abordando técnicas de manejo para diversas especies animales. El objetivo es que el egresado sea capaz de resolver problemas cotidianos en un establecimiento rural y, al mismo tiempo, aportar soluciones que optimicen la eficiencia y rentabilidad de la producción.
Ambas diplomaturas tienen sedes distribuidas en distintos puntos de la provincia y cuentan con transporte gratuito para estudiantes de localidades cercanas, lo que garantiza que la capacitación llegue a zonas rurales y alejadas de los grandes centros urbanos.
Operación y Mantenimiento de Maquinaria Agrícola se dicta en:
Villa Mercedes.
Buena Esperanza, con transporte para estudiantes de Unión, Fortuna, Nueva Galia, Anchorena, Arizona, Batavia y Fortín El Patria.
Quines, con transporte desde San Francisco, Leandro N. Alem y Luján.
Mantenimiento Rural y Producción Pecuaria tiene sedes en:
San Martín, con transporte desde La Toma, Paso Grande, Potrerillo y Villa de Praga.
La Calera, con transporte desde Desaguadero, Alto Pencoso, Balde, San Gerónimo, Villa de la Quebrada, Nogolí, Suyuque, Los Manantiales (Villa General Roca) y parajes ubicados sobre la Ruta 147.
Buena Esperanza, con la misma red de transporte que para la otra diplomatura.
La UPrO sostiene su propuesta en la premisa de “aprender haciendo”. Esto implica que los estudiantes no solo reciben formación teórica, sino que participan en prácticas en territorio, visitas técnicas, eventos agropecuarios y programas de pasantías en empresas y establecimientos rurales.
El objetivo central es garantizar que la formación tenga salida laboral inmediata, ya sea en relación de dependencia, a través de cooperativas de trabajo o mediante el desarrollo de emprendimientos propios.
Para Cámera, la clave está en que la oferta académica “no se define por moda ni por gusto, sino en función de lo que realmente necesita el sector productivo”. Esa planificación estratégica es la que permite que los egresados encuentren oportunidades concretas y que la universidad cumpla su rol de motor del desarrollo local.
Las nuevas diplomaturas son gratuitas y están incluidas en el programa UPrO Impulsa, que garantiza transporte, acceso sin costo y un esquema federal que busca llegar a cada rincón de San Luis.
En palabras del rector, “la universidad no solo enseña oficios; genera oportunidades y construye futuro para miles de sanluiseños. La formación para el campo es una inversión directa en la productividad, el arraigo y la soberanía alimentaria de la provincia”.













