Inicio Política Fuerte impacto causó en INTA un proceso judicial contra Héctor Espina

Fuerte impacto causó en INTA un proceso judicial contra Héctor Espina

La decisión de los jueces designados por el macrismo en la Cámara Federal Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi (repuestos en ese lugar por la Corte Suprema) por enviar a juicio oral a Héctor Espina, ex director nacional de INTA, por una causa abierta hace 17 años atrás cuando el funcionario se desempeñaba en Parques Nacionales, sacudió a todos los estamentos del organismo autárquico del Estado Nacional.

Desde el viernes se puede observar en las redes un tuit con un video protagonizado por una mujer cuyo rostro está tapado por miedo, en el cual denuncia en nombre del «colectivo INTA»  el porqué los jueces procesan a Espina.

El propio Espina hizo pública ayer sábado una declaración en la cual acusa a estos jueces como protagonistas del lawfare que se lleva adelante desde la justicia contra dirigentes peronistas, etapa iniciada durante el gobierno del entonces presidente Mauricio Macri. (ver aparte)


A su vez, la representación que el Frente de Todos tiene en INTA también hizo su denuncia contra los magistrados y reivindica el trabajo de Héctor Espina.

En diferentes notas, en esta edición de El Semiárido publicamos las repercusiones de esta situación que recién está tomando estado público, pero que reviste gravedad institucional ante la continuidad de una práctica implementada por la justicia contra funcionarios pertenecientes al peronismo. Es un nuevo capítulo de la denominada «batalla judicial».

El Colectivo INTA por una Argentina Unida fue el primer núcleo  social en hacer pública la situación de Espina a través de un comunicado y de un tuit con un video protagonizado por  una mujer con rostro tapado.

El comunicado, que a su vez, contiene una adhesión para que la población estampe su firma de apoyo a Héctor Espina, expresa lo siguiente:

Nuestro compañero Héctor Espina se encuentra bajo acoso judicial por cuestiones ideológicas y políticas (lawfare), por haberse rehusado al avance del Ministerio de Modernización Macrista como último bastión en la línea de mando del INTA (Director Nacional en esa época) que quería despedir a más de 1000 trabajadores y trabajadoras, negado a vender sus tierras para emprendimientos inmobiliarios y resistido al vaciamiento de la Institución.

La mecánica es la conocida estafa procesal de realizar una falsa denuncia, la que es tomada por algún fiscal o juez corrompido. A partir de allí, se inicia el acoso.  En este caso, la excusa fue arrojar sospecha a un proceso licitatorio para la concesión de obras en Puerto Pañuelo, cuando Héctor se desempañaba en Parques Nacionales ¡El proceso licitatorio fue hace 17 años atrás!  El combo de imputaciones lanzadas a la perdigonada fue desechado por falaces en el ámbito contencioso administrativo y en todas sus instancias. Pero se las “resucitó” en 2017, con la “típica” denuncia penal trasnochada; catorce años después del hecho durante el gobierno de Cambiemos ¿Qué seguridad jurídica puede tener cualquier ciudadano al que le pueden armar una causa con algo que pasó una década atrás? Hoy Héctor va a juicio oral por el accionar de los jueces usurpadores Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi.

Twit de «Colectivo INTA» en el cual denuncian el ataque de los jueces contra Espina

No es casualidad, las mismas herramientas de disciplinamiento, manipulación y destrucción que utiliza la justicia en todas sus formas y ámbitos, se ejercen en nuestras instituciones, capaces de utilizar los sumarios para persecuciones políticas e ideológicas y sindicales como sucedió en el INTA desde el 2016 al 2019, destrozando a los y las compañeras, poniendo el patrimonio del estado para perseguir hasta ver que sangramos, que claudicamos, que nos alejamos porque la persecución y la impotencia de injusticia es tan mayúscula, que te arrebatan la existencia; destrozando un individuo se destroza a sus amigos y familia, se hace mella fuerte en nuestras instituciones y se esfuman la alegría y los sueños.

Desde aquella época aún tenemos compañeros y compañeras sumariados y perseguidos por la ¨mesa judicial¨ conformada, por el macrismo, por una comisión asesora de sumarios del Consejo Directivo de INTA, que continúa y coarta el poder de decisión de las máximas autoridades políticas en nombre de una falsa gobernanza, donde los mismos ya No representan a la mayoría de los productores y productoras, ni a la academia con la que hoy trabaja el INTA;  pero ejercen el poder en total avasallamiento de los roles y funciones que les corresponden.

Desde el Colectivo INTA por una Argentina Unida, nos solidarizamos con el compañero Héctor Espina y en su figura exigimos el cese urgente de todas las formas de persecución que se instalaron durante el gobierno de Cambiemos.

Por ellos y ellas hoy sometidos, por los que han estado y no han tenido justicia y, para que nunca más, nadie, sea expuesto a esta forma de tortura, decimos basta de persecución, basta de persecución judicial e institucional.

Qué dice el Frente de Todos del INTA

En un comunicado difundido ayer el Frente de Todos afirma en el título «No es justicia. Es persecución. Es lawfare».

Ese escrito expresa:

La (in)Justicia decidió procesar a Héctor Espina.

La sociedad debe saberlo. Héctor Espina ha sido un funcionario público que se dedicó a trabajar desde el llano y con los que están en el llano.

A fines de 2009, concluye su mandato como Director Nacional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Antes, fue el jefe de gabinete del Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca. Y antes, fue secretario legal y técnico del INTA. También, fue Presidente de la Administración Nacional de Parques Nacionales e intendente de Gregores.

En todos esos ámbitos, Héctor Espina ejerció su función con respeto, visión y compromiso con las normativas, destacándose por su suma responsabilidad pública y una determinación férrea por incluir a los actores más vulnerables.

Hoy lo procesan por un acto administrativo que data de 2005 que es observado en el 2017, pero que se le notifica recién en el 2019.

¿Será que lo procesan porque, durante el macrismo neoliberal, defendió cada puesto de trabajo de las, los y les agentes del INTA, y también de la Secretaría de Agricultura Familiar y el SENASA que estaban siendo despedidos?

¿Será que lo procesan porque, durante esos cuatro años nefastos, luchó por sostener el presupuesto institucional para que el INTA no fuera una pieza del saqueo macrista? ¿Será que lo procesan porque, desde sus tiempos en la Patagonia hasta hoy, trabajó codo a codo con los pueblos originarios, las y los agricultores familiares, la agricultura periurbana? ¿Será que lo procesan porque, en tiempos de máximo ajuste del Estado, transformó un programa que se hubiera desvanecido para lograr que más de 30.000 familias accedieran al agua y muchos otros miles contaran con ferias locales para vender su producción para su sustento?

¿Será que lo procesan porque, cuando desde el gobierno nos volvían a mandar a lavar los platos, defendió la ciencia y la tecnología agropecuaria para la soberanía nacional? ¿Será que lo procesan porque, cuando el individualismo y la meritocracia eran la norma social, supo generar alianzas estratégicas con otros organismos, las universidades y el sector privado? ¿Será que lo procesan porque, desde el odio por la oposición, no querían que ocupara más cargos públicos?

Tenemos una certeza. Una parte de la Justicia no permite que la Argentina viva en estado de derecho, y en plena democracia, se prestan a operaciones de desprestigio y persecución política y disciplinamiento.

Entonces, a esta brutal arremetida de los jueces hacia Héctor Espina, también la sentimos nuestra. Las trabajadoras y los trabajadores del INTA somos testigos de su modo de trabajar y podemos dar fe de su bonhomía, de su calidad técnica y de servidor público.

Héctor Espina supo preservar junto a los gremios, con firmeza e inteligencia, los puestos de trabajo de más de siete mil trabajadoras y trabajadores del INTA cuando el ministerio de modernización le pedía sacrificios en el altar del ajuste. Frente a las metáforas impiadosas de las tormentas macristas, Espina termina su mandato diciendo que es consciente que “el barco del INTA llega con grandes averías, pero toda la tripulación está a salvo”.

No vamos a dejar solo al compañero Héctor Espina frente a este atropello, lo salimos a bancar en agradecimiento y reconocimiento por su gestión.