Inicio Agricultura El sustituto de glifosato promovido por Misiones es trucho

El sustituto de glifosato promovido por Misiones es trucho

Si la decepción de muchos misioneros debe haber sido grande la semana pasada cuando el Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) confirmó que la sustancia que promovía el gobierno de Misiones como prometedor sustituto biológico del agroquímico glifosato no era tal cosa, pues no tenía ningún impacto herbicida visible, más frustrados se sentirán ahora cuando se enteren que la reluciente fábrica de Agro Sustentable SA en el parque de la Innovación de Posadas ni siquiera produce ese producto fitosanitario, que es importado desde Tucumán.

En efecto, la fábrica que inauguró en abril de 2023 el ex gobernador Carlos Rovira junto a la plana mayor de la Renovación (el oficialismo misionero desde hace 20 años) no tiene producción propia del bioinsumo sino que hay un “pase de manos”. La firma lo compra de otro proveedor y luego lo vende al gobierno de Misiones, que lo distribuyó gratuitamente entre colonos a los que prácticamente utilizó como “ratones de laboratorio”, al hacerlos probar en sus chacras un supuesto herbicida biológico que podía llegar a reemplazar al glifosato, cuando en realidad el producto está solo registrado como insecticida y acaricida.

En otras palabras, desde el gobierno se promovía el insumo de Agro Sustentable SA para ser usado contra las malezas y estaba aprobado solo como repelente de insectos.


“Nuestra provincia es vanguardia en un modelo agrosustentable”, dijo el hombre fuerte de la Renovación en su discurso de apertura de esa fábrica. A su izquierda sonreía atento a sus palabras el socio capitalista de dicha empresa proveedora del Estado provincial, el joven empresario Joaquín Basanta, quien luego se revelaría -gracias a una investigación de Bichos de Campo– como amigo y hasta socio del hijo del ex gobernador, Ramiro Rovira, en un emprendimiento gastronómico, de conciertos, discotecas y fiestas varias.

Eso es harina de otro costal. Lo que ahora nos interesa es mostrar que la fábrica de Agro Sustentable SA ni siquiera produce esa milagrosa sustancia que, en las promesas de varios funcionarios misioneros, venía a reemplazar el glifosato, el herbicida de síntesis química más usado en todo el mundo y hasta hace un par de semanas iba a ser prohibido en territorio provincial por una ley provincial impulsada por el propio Rovira. Esa prohibición iba a regir a partir de junio de 2025, pero ante el escándalo fue prorrogada hasta 2030.

“Hoy comenzamos la distribución del nuevo producto, hoy sale el primer lote para entregar bioherbicidas a los productores misioneros y es el punto de partida“, dijo el 9 de mayo de 2023 el ministro del Agro y la Producción de Misiones, Facundo López Sartori, anunciando la distribución de 5.000 litros de la misteriosa sustancia que iba a reemplazar el agroquímico. A su lado Matías Imperiale, director operativo de la empresa Agro Sustentable, explicó que BioHerb era un herbicida orgánico de amplio espectro que funciona por contacto y que “fue probado en yerba mate, té y cultivos hortícolas“.

Hace unos días, luego de revelar ante el pedido del diputado provincial Héctor Núñez que la firma Agro Sustentable SA no poseía ningún registro de productos fitosanitarios a su nombre en el Vademecun (Registro nacional de terapéutica vegetal) oficial, el Senasa informó que la sustancia BioHerb, que la empresa distribuía a los colonos misioneros a través del gobierno provincial, estaba registrada en realidad a nombre de otra firma vinculada a ese grupo, llamada Bioinsect SRL.

En realidad son tres los registros que posee esa firma que integran como socios los mencionados Joaquín Basanta y Matías Imperiale junto a Oscar Arellano, a la sazón rector de la Universidad Nacional de Catamarca. Si uno ingresa al Vademecum oficial, la búsqueda tendrá como resultado que el grupo empresario tiene tres productos fitosanitarios aprobados. Curiosamente los tres tienen diferentes nombres comerciales (BioRetard, BioInsect y el controvertido BioHerb), pero la misma composición: “Mezcla de esteres y jabones provenientes de ácidos grasos de aceites vegetales transesterificados con glicerina – Contiene sucrogliceridos 80%”.

El que se distribuyó el año pasado (y posiblemente este año) como sustituto del glifosato era el BioHerb. En su respuesta oficial al diputado Nuñez, Senasa dejó muy claro que -por ser casi el mismo producto que los otros dos- no ofrecía soluciones como herbicida, sino que se podía utilizar solamente como “insecticida, acaricida y coadyuvante”.

Como revelaba ese informe, Agro Sustentable SA no posee registros propios de fitosanitarios porque en realidad nunca fue esta la firma que las desarrolló ni realizó ninguna investigación revolucionaria como para reemplazar al glifosato. Su controlada Agroinsect SRL, en ntanto, apenas tenía estos tres registros concesionados desde otra firma. Lo repetimos: En los Registros de Fitosanitarios del Senasa no hay rastros de un desarrollo propio.

En el paralelo Registro de Fertilizantes y Enmiendas del mismo Senasa, la firma sospechada de vender gato por liebre en Misiones apenas tiene anotados dos “fertilizantes químicos”. Fertilizante no es lo mismo que fitosanitario y mucho menos que bioherbicida. Según fuentes consultadas por este medio, es ese fertilizante el que Agro Sustentable SA estaría produciendo en la fábrica de Posadas, donde en cambio no se elabora ningún fitosanitario. Y mucho menos un herbicida biológico.

¿Y entonces donde se producen los bioinsumos anotados a nombre de BioInsect SRL, la empresa controlada por Basanta y posiblemente vinculada a Rovira? En la lejana provincia de Tucumán.

En efecto, la firma protegida por la plana mayor del gobierno de Misiones no tiene ningún desarrollo propio, ni fertilizante ni fitosanitario, y por lo tanto todos sus registros son “referenciados” o “cesiones de registro” de otras empresas, las verdaderas inventoras de los productos.  Eso muy a pesar de lo que hayan podido decir algunos influencers del agro.

En el caso del BioHerb y de los otros productos “gemelos” que la firma vendía en Misiones (y también posiblemente en otras provincias), el verdadero autor intelectual de la patente o registro es la firma tucumana Tensac, que desde hace tres décadas elabora “productor biobasados” para todo tipo de industrias, en rubros tan disímiles como azúcar, textil, lubricantes, construcción, papel, cuero, pinturas y por supuesto el agro. En otras palabras, es una suerte de mayorista de insumos biológicos.

En el Vademecum oficial, llama la atención que la firma tucumana tiene registrada prácticamente la misma paleta de opciones para el rubro agrícola que la sospechosa Agro Sustentable SA. De nuevo la famosa “mezcla de esteres y jabones provenientes de ácidos grasos de aceites vegetales transesterificados con glicerina – Contiene sucrogliceridos 80%”.

La triste realidad es que se trata del mismo producto y que la firma Agro Sustentable nunca tuvo ningún producto fitosanitario propio, y siempre compró a Tensac SRL la producción de bioinsumos que luego le vendía al gobierno de Misiones. Varias fuentes confirmaron a Bichos de Campo la existencia de ese acuerdo, que es totalmente legal pues la legislación vigente permite la venta a terceros de un producto fitosanitario si ese registro ha sido previamente cedido por una empresa a otra, como sucede en este caso.

Pero más allá de lo legal, no deja de ser muy penoso toda la parafernalia para que la población de una provincia como Misiones crea que en su parque industrial se está fabricando un posible sustituto del glifosato, que sería realmente revolucionario a escala planetaria, cuando en realidad allí nadie ha investigado nada y mucho menos se ha producido ni una gota de ese insumo biológico.

En los últimos días, el Senasa ha realizado inspecciones tanto en la planta de Misiones como en la de Tucumán, y recabó los primeros datos para confeccionar un sumario que podría conducir a multas y otras sanciones, pero que todavía debe continuar antes de emitir conclusiones. Por ahora de esa investigación surge una única certeza: En Agro Sustentable nadie inventó nada y solo lucran como intermediarios ante el gobierno provincial de los desarrollos de otra empresa, que los produce en Tucumán y envía su producto a través de la cesión de derechos, para que sean distribuidos bajo otras marcas comerciales.

En este caso el agravante es que no se trata de un bioherbicida, como prometían Rovira y otros funcionarios misioneros, sino un insecticida y acaricida biológico que da buenos resultados en la lucha contra plagas en otras latitudes, como el Alto Valle de Río Negro o en los viñedos del Cuyo. Es que el producto fabricado en Tucumán no es para nada malo. Cumple con sus objetivos para el tratamiento de cultivos, pero simplemente tiene un uso diferente al que le realismo mágico misionero quiso darle.

En esa provincia, mientras tanto, la firma cuestionada intenta seguir con su farsa. Hace unos días, la Agencia de Noticias Guacurarí informó que “un equipo del Senasa visitó la fábrica de fertilizantes de la empresa Agro Sustentable en Posadas y confirmó la legalidad de sus bioinsumos”. Y acotó grandilocuente: “Misiones es pionera en la utilización de estos productos que procuran el cuidado ambiental, la preservación de la salud y tienen destacables proyecciones económicas. Varios técnicos del organismo nacional recorrieron durante cinco horas las instalaciones, consultando con los ingenieros a cargo y comprobando las bondades y los beneficios que el biofertilizante derrama sobre las diferentes producciones a las que se aplica en la Tierra Colorada”.

De nuevo la realidad: No se trató de una visita sino de una auditoría que confirmó que allí se producen fertilizantes pero no fitosanitarios y mucho menos un herbicida biológico capaz de reemplazar al glifosato.

Por otro lado, ahora existe una denuncia penal para que la justicia federal investigue, más allá de donde venga la sustancia, de dónde provinieron los fondos para comprarla, pues se sospecha del manejo irregular de los recursos públicos, en especial con un desvío de recursos millonarios desde el Fondo Especial del Tabaco.

De aquí en más, todo lo que digan funcionarios y empresarios vinculados al caso puede ser usado en su contra, como se dice en las películas. Y por eso unos y otros callan. No responden a las consultas.

El registro oficial del famoso BioHerb, por si a alguien todavía le quedan dudas, dice que no es una sustancia tóxica ni peligrosa, aunque despida mucho olor a mierda.

Matías Longoni, Bichos de Campo.