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Leve caída en la intención de siembra de girasol en San Luis

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que el girasol ocupará 74.500 hectáreas en la campaña 2026/27, unas 6.500 menos que el ciclo anterior. A pesar de la caída en la intención de siembra, el cultivo viene de protagonizar una campaña récord en la provincia. En paralelo, el maíz mantiene rindes sobresalientes y el sorgo se confirma como una alternativa agrícola cada vez más importante en los planteos productivos locales.

La agricultura de San Luis comienza a transitar la antesala de una nueva campaña estival con señales mixtas. Mientras las proyecciones indican una leve retracción en la superficie destinada al girasol para el ciclo 2026/27, los resultados obtenidos durante la campaña que finaliza reflejan un panorama altamente positivo para los principales cultivos de verano.

De acuerdo con el último informe semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), la intención de siembra de girasol en la provincia alcanzaría las 74.500 hectáreas, una cifra que representa una disminución de 6.500 hectáreas respecto de las 81.000 implantadas durante la campaña anterior.


Aunque el dato marca una reducción interanual cercana al 8%, el cultivo continúa manteniendo una superficie históricamente elevada para la provincia y ratifica el crecimiento experimentado durante los últimos años. De hecho, el girasol fue uno de los grandes protagonistas de la transformación agrícola puntana en el último lustro, impulsado por su adaptabilidad a distintas condiciones ambientales, su estabilidad productiva y la favorable relación entre costos y resultados económicos.

La disminución proyectada para el próximo ciclo llega después de una de las mejores campañas de girasol registradas en San Luis.

Los números finales del ciclo 2025/26 muestran una performance que quedó registrada entre las más destacadas de la historia provincial. Con un rendimiento promedio de 2.270 kilos por hectárea, el cultivo alcanzó el mayor nivel productivo desde que existen registros estadísticos sistemáticos en la provincia.

El volumen total cosechado llegó a 179.266 toneladas, reflejando el impacto positivo de una combinación de factores que incluyeron una adecuada disponibilidad hídrica, buenas condiciones climáticas durante las etapas críticas del cultivo, mejoras genéticas y un manejo agronómico cada vez más eficiente por parte de los productores.

Los resultados permitieron consolidar al girasol como una alternativa estratégica dentro de las rotaciones agrícolas de San Luis, especialmente en ambientes donde otros cultivos presentan mayores riesgos productivos.

Especialistas del sector destacan además que el crecimiento sostenido de la superficie durante los últimos cinco años permitió ampliar el conocimiento técnico sobre el cultivo y mejorar significativamente los paquetes tecnológicos utilizados en los distintos departamentos agrícolas de la provincia.

El maíz con rindes destacados

Mientras se proyecta la próxima siembra de girasol, la cosecha de maíz continúa avanzando sobre gran parte del territorio provincial y arroja resultados alentadores para los productores.

Según los datos relevados hasta el momento, durante la campaña 2025/26 se sembraron 339.200 hectáreas de maíz en San Luis. Las pérdidas alcanzaron 2.375 hectáreas, por lo que la superficie cosechable quedó establecida en 336.825 hectáreas.

Las tareas de recolección ya cubren el 63% del área apta, lo que representa 212.104 hectáreas cosechadas.

Los rindes promedio provinciales se ubican en 6.650 kilos por hectárea, un valor que se posiciona entre los mejores registros de la última década para el cereal en San Luis.

Hasta el momento, la producción acumulada alcanza las 1.409.750 toneladas, volumen que confirma el importante aporte del maíz a la economía agroindustrial provincial.

Los datos muestran que el cereal vuelve a exhibir el enorme potencial productivo de los ambientes agrícolas puntanos, favorecido por una campaña caracterizada por una adecuada disponibilidad de agua en el perfil del suelo y una favorable evolución climática durante gran parte del ciclo.

En numerosas zonas productivas los rendimientos obtenidos superan ampliamente los promedios históricos, permitiendo sostener expectativas positivas para el tramo final de la cosecha.

El maíz continúa siendo además uno de los principales motores de la economía agrícola de San Luis debido a su estrecha vinculación con las cadenas de valor provinciales, particularmente la producción de bioetanol, alimentación animal y diversas industrias vinculadas a la transformación de granos.

El sorgo afianza su crecimiento

Otro de los cultivos que finalizó la campaña con resultados positivos fue el sorgo granífero, una alternativa que viene ganando protagonismo dentro de los esquemas agrícolas provinciales.

Los datos relevados por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y organismos provinciales muestran una evolución favorable de los rendimientos durante las últimas tres campañas.

En el ciclo 2023/24, el sorgo registró una superficie cosechable de 53.700 hectáreas, una producción de 178.000 toneladas y un rendimiento promedio de 3.310 kilos por hectárea.

Durante la campaña 2024/25, la superficie cosechable se expandió a 58.500 hectáreas y la producción alcanzó 234.000 toneladas, con un rendimiento medio de 4.000 kilos por hectárea.

Para la campaña 2025/26 se implantaron 60.500 hectáreas y las estimaciones provinciales ubican el rendimiento promedio en torno a los 4.100 kilos por hectárea, mientras se completan las evaluaciones finales de producción.

La comparación interanual evidencia una mejora significativa respecto de la campaña 2023/24, cuando el cultivo enfrentó condiciones climáticas más restrictivas y una importante presión del pulgón amarillo, una de las principales amenazas sanitarias para el sorgo en gran parte del país.

Posteriormente, la recuperación de las condiciones ambientales permitió incrementar los rendimientos cerca de un 21% durante la campaña 2024/25, tendencia que se mantuvo durante el ciclo 2025/26 gracias a las buenas reservas de humedad registradas en los perfiles del suelo.

El promedio de las tres últimas campañas se ubica en aproximadamente 3.800 kilos por hectárea, equivalente a 38 quintales por hectárea.

Este resultado posiciona al sorgo de San Luis por encima de los promedios nacionales observados en varias campañas recientes y refuerza su papel como una opción productiva estable, especialmente en regiones donde las condiciones ambientales limitan el potencial del maíz.