Autoridades de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) manifestaron su preocupación ante la posible clausura del Centro de Investigaciones Textiles (INTI-Textiles), dependiente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), con sede en el Parque Tecnológico Miguelete.
La gestión de la Facultad destacó que el sector textil-indumentaria constituye una de las principales cadenas agroindustriales de la Argentina. Integrada por grandes empresas, pymes y pequeños productores, la actividad comienza en la producción de fibras vegetales y animales, y termina en la industria confeccionista, generando empleo y dinamizando las economías regionales en todo el país.
En ese contexto, recordó la extensa trayectoria de trabajo conjunto con el INTI-Textiles en proyectos destinados al fortalecimiento de cadenas agroindustriales estratégicas. Entre las iniciativas desarrolladas, destacaron el convenio de cooperación que permitió crear un laboratorio de gusanos de seda en la Facultad, además de numerosos proyectos de investigación vinculados con fibras naturales, colorantes de origen vegetal, economía circular y desarrollo de nuevos materiales.
Las autoridades también subrayaron que el INTI-Textiles es el principal referente tecnológico del sector en América Latina, gracias a un equipamiento e infraestructura únicos en la región y a un equipo de profesionales altamente especializados. “Sus capacidades científicas y tecnológicas resultan fundamentales para promover la innovación, fortalecer la competitividad de la industria nacional, garantizar la calidad de los productos, proteger a los consumidores y avanzar hacia modelos de producción más sostenibles”, afirmaron.
Asimismo, remarcaron que el Centro mantiene una amplia red de cooperación con universidades e instituciones nacionales e internacionales, que permitió impulsar proyectos de alto impacto, como el Proyecto Seda, desarrollado junto a la Red Iberoamericana de Sericultura.
«La eventual desaparición del INTI-Textiles significaría una pérdida de valor incalculable para el desarrollo tecnológico argentino y para la generación de conocimiento aplicado al sector», señalaron las autoridades de la FAUBA. En ese sentido, reafirmaron su compromiso con la preservación de las capacidades técnicas, la experiencia acumulada, el patrimonio documental y los vínculos construidos por el Centro a lo largo de décadas.
De este modo, el equipo de gestión puso a disposición su experiencia y capacidad institucional para colaborar en la construcción de alternativas que permitan preservar este patrimonio científico y tecnológico estratégico para el país.











