Inicio Ganadería Conocer el campo para prevenir pérdidas por plantas tóxicas en San Luis

Conocer el campo para prevenir pérdidas por plantas tóxicas en San Luis

Dos capacitaciones de INTA, UATRE y RENATRE abordaron el reconocimiento de especies tóxicas y distribución en la provincia de San Luis, los principales signos clínicos que producen en los animales que las consumen y hallazgos de necropsia.

Con la participación de productores, trabajadores rurales y técnicos, se desarrollaron dos capacitaciones en «Plantas tóxicas de interés para la actividad ganadera de San Luis. Reconocimiento, signos clínicos y hallazgos de necropsia fueron los puntos clave de la difusión organizados por INTA junto a UATRE y RENATRE en las Agencias de Extensión Rural de INTA Villa Mercedes y San Luis. Ambas jornadas estuvieron a cargo del ingeniero en Recursos Naturales Daniel Arroyo y el Médico Veterinario Agustín Carosio, quienes compartieron conocimientos y experiencias vinculadas a una problemática que genera importantes pérdidas económicas en los sistemas ganaderos.

Reconocer para prevenir
Durante la jornada se destacó que una planta tóxica es aquella que, consumida en cantidad suficiente y bajo determinadas condiciones, puede provocar alteraciones funcionales, lesiones o incluso la muerte de los animales.

Los especialistas explicaron que la presencia de una especie tóxica en un establecimiento no implica necesariamente que ocurran intoxicaciones. Para que estas se produzcan intervienen factores ambientales, de manejo, del estado de la planta y del propio animal.

Entre las situaciones de mayor riesgo se encuentran las sequías prolongadas, las heladas, los períodos de escasez forrajera, los traslados extensos, el ingreso de animales a ambientes desconocidos y el sobrepastoreo.

«En líneas generales, los animales tratan de evitar el consumo de plantas tóxicas, pero muchas veces los cuadros de intoxicación aparecen por problemas de manejo», explicó Carosio durante la capacitación.

La importancia del manejo
Uno de los principales mensajes de la jornada fue que muchas intoxicaciones podrían prevenirse mediante prácticas de manejo adecuadas.

Los disertantes remarcaron que las altas cargas animales y la falta de disponibilidad de forraje suelen obligar a los rodeos a consumir especies que normalmente evitarían. También señalaron la necesidad de prestar especial atención después de lluvias, heladas o cambios bruscos en las condiciones ambientales, momentos en los que algunas plantas incrementan su riesgo toxicológico.

Entre las recomendaciones generales se destacó:
• Evitar el sobrepastoreo.
• No mantener animales largos períodos sin alimento.
• Revisar los potreros antes del ingreso de hacienda.
• Controlar la calidad de rollos y reservas forrajeras.
• Identificar y monitorear la presencia de especies tóxicas.
• Cambiar inmediatamente de lote ante sospechas de intoxicación.

Especies de mayor importancia en San Luis
A lo largo de la capacitación se describieron algunas de las de las especies presentes en la provincia que pueden afectar distintos órganos y sistemas.

Entre las plantas que producen daño hepático agudo se analizaron el palque o duraznillo negro (Cestrum parqui), el sunchillo (Pascalia glauca) y el abrojo grande (Xanthium strumarium).

Según los especialistas, el palque representa una de las especies más frecuentes y peligrosas de la región. Sus hojas mantienen la toxicidad incluso después de secas, lo que aumenta el riesgo de consumo accidental.

En estos casos, los animales suelen aparecer muertos sin signos previos evidentes o presentar manifestaciones nerviosas derivadas del severo daño hepático.

También se abordaron especies vinculadas a cuadros de fotosensibilización, como la bandera española (Lantana camara) y la morenita (Bassia scoparia), capaces de provocar lesiones cutáneas graves, inflamación de párpados, lagrimeo y rechazo a la luz solar.

Asimismo, se describieron plantas asociadas a daños renales, digestivos y sanguíneos, entre ellas amaranto, verdolaga, quinoa, mío-mío y distintas especies de sorgo.

Diagnóstico: más allá de los síntomas
Otro de los aspectos destacados fue la dificultad que presenta el diagnóstico de las intoxicaciones vegetales.

Los expositores señalaron que muchos signos clínicos son inespecíficos y pueden confundirse con enfermedades infecciosas o metabólicas. Por ello, el análisis de los antecedentes de manejo, la observación del lote, los hallazgos de necropsia y los estudios complementarios resultan fundamentales para arribar a un diagnóstico correcto.

«Cuando encontramos animales muertos de forma repentina, una de las primeras medidas debería ser revisar el potrero, identificar posibles plantas tóxicas y retirar la hacienda del lugar», recomendó Carosio.

Tecnología y herramientas para el reconocimiento
Como parte de la capacitación, se presentaron herramientas digitales que pueden colaborar en la identificación de especies vegetales presentes en los campos.

“Aplicaciones como Google Lens, PlantNet y Flora Argentina permiten realizar consultas preliminares mediante fotografías de hojas, flores, frutos o estructuras características de las plantas”, resaltó Daniel Arroyo

Además, recomendó desarrollar registros fotográficos y herbarios personales como herramientas prácticas para productores y técnicos, facilitando futuras consultas con especialistas.

Fortalecer la prevención
Los capacitadores coincidieron en que la mejor estrategia frente a las intoxicaciones por plantas es la prevención.

El reconocimiento temprano de especies peligrosas, el monitoreo frecuente de los potreros, el adecuado manejo de la carga animal y la disponibilidad de reservas forrajeras son herramientas clave para reducir riesgos y proteger la productividad de los rodeos.
La actividad permitió acercar conocimientos prácticos sobre una problemática frecuente en los sistemas ganaderos de San Luis, promoviendo la detección temprana de riesgos y la toma de decisiones oportunas para preservar la salud animal.