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Cómo construir una incubadora para abejas reina

Para esta fecha del mes de mayo, los años anteriores se realizaba la Semana de la Miel. Este año también está en curso, pero con una característica completamente diferente debido a la enfermedad de COVID-19 y a la cuarentena por la cual estamos transitando. El Semiárido comenzó la semana con una nota sobre la utilización de la memoria olfativa de las abejas. En esta oportunidad publicamos «Cómo construir una incubadora para abejas reina». Ambos materiales fueron facilitados por el portal Campo & Abejas, a quienes agradecemos la gentileza.

Por Técnico Apícola Vincent Toledo (San Antonio, Chile), titular de criadero Reinas Toledo.

Desde mis inicios con mi primera colmena hace 42 años nació mi pasión de querer ser apicultor. Luego, más de 33 en la crianza de reinas.


Hemos criado reinas en distintos continentes, visitando o trabajando en diferentes climas, humedades y temperaturas muy diferentes. Viendo errores y también aciertos. Ayudando muchas veces a colegas a solucionar dificultades. Y por supuesto, aprendiendo de otras experiencias.

Toda una vida, año tras año pasando por buenas y malas temporadas hemos adquirido conocimientos, en este artículo trataremos de traspasar algo de esa experiencia en el manejo de la incubadora.

Podemos comprar o hacer una incubadora. De las 2 maneras podemos tener buenos resultados si tenemos en cuenta los valores de humedad, temperatura y ventilación. Y también los hongos.

Viendo incubadoras en Europa encontramos marcas muy conocidas con mucha tecnología que funcionan muy bien, mientras que en Estados Unidos vemos criaderos de reinas con volúmenes de producción muy importantes que cuentan con incubadoras “caseras” (por llamarlas de alguna manera), pero que permiten una mayor escala y que funcionan tan bien como las compradas.

Vista inferior de la bandeja con los listones de traslarve con sus celdas reales para incubar.

Nuestras incubadoras

Hemos pasado por incubadoras caseras y compradas, fabricadas para huevos, no pensadas para poner celdillas de reinas. Cajas de madera, de lata, de plástico, de polietileno, etc. Se pueden usar muchos tipos de cajas, nosotros hemos optado por adaptar una heladera o freezer (como muchas que hemos visto en Estados Unidos), encontrándose de diferentes tamaños, adaptándose muy bien a diferentes necesidades. En este aspecto mi consejo es no hacer una incubadora muy pequeña, tiene un consumo insignificante un tamaño algo más grande dado el aislamiento de la caja, y estaremos tranquilos ante un incremento de nuestra producción.

La construcción es sencilla: se elimina el motor, los cables y estantes, dejamos solamente la carcasa de la heladera y la puerta. Después hay que tomar la decisión de cómo la colocaremos, horizontal o vertical. En lo personal nos gusta horizontal (como un freezer), es más cómodo para trabajar pensando en la distribución del material y su manipulación.

Luego quitamos la parte interior de la puerta (la de los estantes) y la sustituimos por una placa de madera fina que nos permitirá controlar mejor la temperatura ya que el calor se acumula en la tapa; al ser de plástico lo absorbe, esto nos puede llevar a temperaturas no deseadas, en forma no continua, haciendo difícil regular la misma, por lo que se soluciona con una placa de madera. Esta plancha también permite un mejor manejo de la humedad ya que no genera condensaciones. Además hacemos un agujero en el medio de la tapa de 5 a 8 cm con una tapa desplazable que permita la salida de aire para poder regular la humedad.

La rejilla posterior de la antigua heladera se utiliza para hacer el estante interior de la incubadora

Utilizamos la rejilla de atrás de la heladera para hacer el estante interno, ya que es firme y no se deforma, Se sellan las puntas de los caños de la rejilla donde circula el gas. Esta rejilla se fija dentro de la incubadora a ¾ de la altura de la misma.

En lo que será el piso se coloca un contenedor con agua, el tamaño de la superficie y la regulación del agujero de la tapa determinarán la humedad en la incubadora. Se consiguen hidrómetros de bajo costo que nos pueden ayudar a regular la humedad.

Para generar calor hemos usado muchos tipos de soluciones, hoy se consiguen kits específicos para incubadoras que funcionan muy bien, constan de algunos metros de cables calefactores y un termostato digital. Fijamos este cable a uno de los estantes originales de la heladera distribuyéndolo uniformemente en su superficie y lo colocamos arriba de la fuente de agua.

También colocaremos un ventilador a un lado de la resistencia. Ambos van conectados al termostato de forma que enciendan al mismo tiempo.

La incubadora debe tener una buena circulación de aire para que sea uniforme su temperatura y humedad, esto se logra con un ventilador cuyo tamaño y potencia dependerá de las dimensiones de la incubadora.

Temperatura

La temperatura ideal es de 36ºC con la menor oscilación posible (menos de un grado), cada incubadora puede tener márgenes diferentes pero mientras menos tiempo esté encendido la fuente de calor más probable será que  regule mejor la temperatura. Por ejemplo nuestra incubadora enciende a 35,7°C y apaga 35,9°C, esto no quiere decir que con 35°C no funcione, pero lo ideal es 36°C, esto permite a la reina llegar con más reservas de energía al momento del nacimiento. No debemos superar esa temperatura y debe ser uniforme en la incubadora con pocas celdas o llena de realeras, por eso es importante que el ventilador mueva el aire en toda la incubadora a lo largo y alto de la misma.

La incubadora debe estar en un lugar lo más fresco posible. Se comportan bien en el frío pero si hace calor puede tener problemas para lograr la temperatura ideal.

Humedad

La humedad ideal es 64 %, máximo 77 %. Si superamos esta humedad las celdas reales se ablandan haciendo más difícil para las reinas cortar la celda para nacer. Incluso en muchos casos no la podrán cortar. Al revisar los capullos para buscar la causa de que no nació encontramos bien desarrollada la reina pero muerta dentro de la celdilla.

Un problema del nacimiento también puede ocurrir por mala nutrición de las larvas o fallas en la temperatura en la incubadora. Deberemos chequear todos los factores en la cadena de producción de celdas para descubrir cuál fue la causa.

Debemos saber que la humedad en cada etapa de la cría de una abeja, zángano o reina, varía si es un huevo, larva o incluso en el momento del nacimiento, variando aproximadamente entre 96% para el nacimiento de la larva, 77 a 88% para la cría abierta y un 64 a 77% para la abeja al nacer.

Un detalle no menor en las incubadoras son los hongos que podemos ver como manchas negras en las paredes de la incubadora. Cuando vemos así la humedad  estaremos actuando tarde.

En nuestro caso que utilizamos por periodos largos o por toda la temporada la incubadora, entre 8 y 9 meses, la mantenemos libre de hongos con desinfectantes ambientales en sprays que matan un 99% de virus, bacterias y hongos. Este no se esparce por toda la incubadora sino cuando el ventilador funciona disparar el spray hacia el mismo y cerrar la incubadora para que lo disperse por todo los rincones, lo ideal es hacerlo cada 7 a 10 días, preferentemente utilizamos con esencias de lavanda o limón olores que agradan a las abejas.

El agua debe ser revisada periódicamente para asegurar la humedad de la incubadora.

Importancia de una buena nutrición

Debemos recordar que una larva que será reina come sólo 5 días aproximadamente, y esta alimentación deberá alcanzar para su futuro desarrollo, el esfuerzo de cortar el opérculo y finalmente emerger de la celda.

La incubadora es parte del proceso y como tal es clave en la cadena de producción de celdas reales o reinas, cualquier falla puede ocasionar el no nacimiento o reinas con problemas como por ejemplo falta de alas.

Si no tenemos buenas celdas la incubadora no hará milagros.

Bandejas para celdas reales

A las celdas las colocamos en bandejas que sostienen las mismas varillas en las cuales colocamos el traslarve en las criadoras. Esto nos permite un mejor traslado de los capullos de las colmenas a la incubadora además de aprovechar al máximo el espacio y su manipulación. Al poner las bandejas de tal forma que las varillas estén cruzados  permitiendo que el calor y la  humedad se distribuyan mejor entre las celdas.

Bandejas con varillas de traslarve. Se colocan superpuestas con las varillas cruzadas una de otra bandeja.

Temperatura para reinas nacidas

La incubadora madre puede cumplir las 2 funciones, incubar celdas y mantener reinas nacidas (reinas vírgenes). Si se maneja una cantidad importante lo mejor es tener 2 incubadoras  con diferentes temperaturas: 36°C para celdas reales y 26° a 28°C para reinas vírgenes.

El exceso de calor o bajas temperaturas pueden influir en la calidad de cría de la reina, en huevos no viables, que un apicultor ve como cría salteada y posiblemente el recambio de la reina en el corto plazo.

Temperatura de traslado de las celdas reales

Es bueno saber los cuidados cuando trasladamos una celda real en una incubadora portátil; además de la edad de la celda real que es de 10 días después del día de haber hecho el traslarve. La temperatura más adecuada es entre los 26 a 27°C a un máximo de 30°C, esta temperatura mantiene la celda y le da más resistencia a la pupa para el movimiento y no pone en riesgo el desarrollo final de la futura reina.

Para la humedad de las celdas usamos una técnica que vimos por primera vez en la cabaña Pedro Bover en Gral. Belgrano (Buenos Aires, Arg.), nos lo mostró Osvaldo Atela, encargado de la cabania. Es poner las celdas en bolsas tipo ziploc (para sándwiches), colocando la bolsa abierta (con las celdas) en la incubadora fija, para que tome el aire húmedo de la misma, luego la cerramos y la ponemos en la incubadora portátil para el traslado.

Conclusión

La conservación de la temperatura y humedad de la celda es un aspecto clave y tan importante como una buena reina madre o buenas colmenas criadoras de celdas para llegar a la calidad de una buena reina. Esto es en la incubadora o en la colmena incubadora, para tener buenas y jóvenes reinas en nuestras colmenas.

Agradecimiento a Felipe Marin y a Mariela Lamezón en apoyo para realizar este artículo.

Fuente: Por Vincent Toledo (Reinas Toledo) para Campo & Abejas (campoyabejas.com).

Contacto: toledo.vincent@gmail.com

El Semiárido agradece a Campo & Abejas el material periodístico facilitado para la publicación de esta nota.