Pese a que el gobierno de Beijing solicitó a los importadores de alimentos que eviten comprar a países que estén atravesando brotes de contagio de COVID-19, China reanudaría los procesos para habilitar nuevas unidades frigoríficas en América del Sur.
De acuerdo a Reuters, China a fines de éste año volvería a dar habilitaciones para frigoríficos, reanudando las aprobaciones que fueron restringidas por las limitaciones de «acceso a las unidades industriales para visitas técnicas».
Si bien se han hecho inspecciones a frigoríficos por video, las aprobaciones no se dieron por ese medio en parte por las restricciones propias de la pandemia y en otra parte por las recomendaciones del Gobierno Chino de «evitar de manera pro activa la importación de alimentos de la cadena de frío de las áreas fuertemente afectadas por el coronavirus».
No obstante, la agencia de noticias Bloomberg informó que China apunta a independizarse de las importaciones a largo plazo. El país asiático busca garantizar que la producción doméstica cubra el 95% de la demanda para la carne de cerdo, un 85% de carne vacuna y un 70% del consumo nacional de lácteos.
Para ampliar la producción doméstica, el Consejo de Estado chino, destaca que se impulsarán las importaciones de productos cárnicos para complementar lo nacional y el crecimiento del stock de cerdos traerá aparejado aumentos en las compras externas de soja y cereales forrajeros necesarios para el engorde de los porcinos.











