Alrededor de 50 personas participaron el jueves de la capacitación sobre calidad de las aplicaciones fitosanitarias, control de plagas y minimización de riesgos en el Centro Ganadero de la localidad de Naschel.
La Jornada a cargo del especialista de INTA Pergamino Daniel Leiva comenzó a primeras horas de la mañana y culminó en una práctica de aplicación a fin de adquirir los conocimientos necesarios en torno a la seguridad operaria y ambiental.
Acompañaron la apertura de la actividad el intendente de la localidad de Naschel, Miguel Bertola; el presidente del Centro Ganadero, Arnaldo Aimale; el propietario de una empresa de insumos agronómicos, Marcelo Bongiovanni; el director de la EEA San Luis, Javier Genovés, y la coordinadora del Proyecto Regional con Enfoque Territorial Noreste, Silvana Benítez.
La segunda parte del encuentro que es la que preocupa y motivó esta jornada, es que las pulverizaciones generan deriva, explicó Leiva entrevistado por Lucía Cornejo, de prensa del INTA San Luis: “Hay mucho viento, un solo cultivo, no hay barreras vegetales entonces el producto vuela. Hablamos sobre cómo hacer para al mismo tiempo hacer un buen trabajo de pulverización y reducir la deriva”.
Dentro de los conceptos sobre los que el especialista expuso, está el uso de pastillas, volúmenes de aplicación, condiciones climáticas, , inversión térmica, temperaturas, vientos y todo lo que hace al ambiente: “El ambiente es la máquina, el clima, el cultivo, la persona, el día, entre otros”.
La máquina utilizada en la jornada práctica fue una Metalfor autopropulsada, lo que les permitió contrastar lo que la computadora marca con lo que la persona hace manualmente. Si se rompe la computadora, el operador tiene que tener el cableado en la mente, suficiente como para decir yo lo puedo hacer”.
¿Hasta dónde se puede desarrollar un proceso sin depender del uso tecnológico en sí y su prestación?: “La pulverización es una tecnología de procesos, esto quiere decir que no la puede comprar, sino que la tiene que aprender”.
Al mismo tiempo, dijo, la tecnología de insumos avanzó mucho en seguridad, eficiencia, opciones y especialmente en la parte de computación: “Lo digital avanzó tanto que a la gente de cierta edad le significa una limitación”.
También se refirió a lo que preocupa a los gobiernos, que las producciones agrícolas contaminen lo menos posible y que se hagan lo más conscientemente posible. Para Leiva, la deriva, que es la salida fuera del área de tratamiento del plaguicida que uno aplica, es un concepto importante: “Esta es una moneda con dos caras, al productor le interesa que los controles sean buenos y al vecino y la gente de la ciudad que no se contamine el agua, pr ejemplo, y por eso pusimos énfasis en esta jornada en cómo trabajar en procesos de pulverización de la forma menos contaminante posible”.
La parte legal tiene varias etapas: La persona no es un sujeto legal si no está inscripta; a nadie se le ocurre andar sin registro o sin patente, comparó
Para pulverizar se necesita estar registrado, insistió y recordó que la ley exige que en cualquier lugar de la Argentina deben estar inscriptos, que la máquina esté registrada y pase una verificación técnica vehicular y que la persona y su equipo estén legalmente constituidos.
También indicó que los involucrados en las pulverizaciones deben estar bajo capacitación continua, porque los avances tecnológicos se van actualizando permanentemente.
La capacitación dictada en Naschel estuvo enfocada también a los aspectos legales, para que al asistente le sirva de aval ante la ley de agroquímicos de San Luis: “Nadie debería aplicar plaguicidas sin cumplir con los requisitos; es importante estar matriculado, ya que no es solo la necesidad recaudatoria, sino una serie de procesos que permiten garantizar que la persona tenga la idoneidad”.
FOTO: Prensa INTA San Luis










