Por Alejandro Casale, presidente de la Confederación Rural de San Luis.
Argentina vuelve a repetir errores del pasado. Nuevamente estamos ante un gobierno que toma medidas arbitrarias, totalmente equivocadas ante un problema que generan ellos mismos. La suba de precios de manera descontrolada de los alimentos, tiene en su origen la discriminada emisión monetaria por parte del Estado, para solventar asistencia social clientelista. Esto significa, que se fabrican más pesos que los dólares necesarios para respaldarlos y así se crea la inflación, que sube a niveles exagerados mes a mes.
Es la falta de confianza sobre este gobierno, el cual más allá de emitir sin cesar, cambia las reglas de juego interfiriendo en el sector productivo y los mercados, lo que encarece los alimentos. Dicho intervencionismo, también repercute en el orden internacional a la hora de negociar con otros mercados, o solicitar créditos internacionales.
El Estado debiese administrar y buscar políticas que alienten a los sectores productivos, los cuales se desarrollarían y podrían crear puestos de trabajo genuinos, asegurando la estabilidad económica y social de la población.
Este cierre de exportaciones de carne sólo distorsiona el mercado, quiebra las bases económicas de la cadena productiva de la carne y aún más…cierra las puertas que con tanto esfuerzo se lograron en los mercados internacionales.
Medida que afecta al productor primario, ya que no es formador de precios y lleva a la desinversión en la ganadería. Esto trae aparejado más pérdidas de stock de cabezas de ganado. Con esto, cada vez quedarán menos productores activos en el mercado ganadero.
Avizoramos en el futuro inmediato, que el gobierno piensa seguir con medidas de este tenor en otras ramas de la producción. Por esto, instamos se adhieran a las medidas gremiales todos los sectores productivos de la AGROINDUSTRIA.
Cuando el esfuerzo es común y solidario entre pares, el muro de contención productiva que necesita este país para sostenerse será inamovible.
Sabrá entender éste y todos los gobiernos el campo es el motor más confiable de la República Argentina.











