El octavo conversatorio de los pueblos originarios tuvo un aspecto sobresaliente: alumbró el manifiesto fundante de la asamblea, que fue leído a los participantes. El nombre con el que se identificarán será el de «Alianza de los guardianes Indígenas de la América del Sur y de México».
En el último encuentro del ciclo de ocho conversatorios cobraron especial protagonismo los representantes locales e impulsores de esta idea que va tomando forma a nivel Latinoamericano. El pueblo pre existente Huarpe Pinkanta de San Luis fue el organizador y el promotor del agrupamiento de, hasta el momento, 34 pueblos originarios de América.
Del octavo conversatorio realizado el viernes 21 participaron Enoel Carrasco Jordán y Héctor Benton, del Consejo Supremo Indígena Tarahumara, de chihuahua – México; Eva Gamboa, de la comunidad Wichi, Buenos Aires y varias autoridades de los pueblos pre existentes Huarpe Pinkanta de San Luis, Mendoza y San Juan.
Estos participantes fueron acompañados por otros representantes de pueblos originarios que ya habían estado en conversatorios anteriores. Como ayer fue el cierre del ciclo dijeron presente e, inclusive, en el momento final del encuentro escucharon la lectura del manifiesto y enviaron su saludo.
La metodología que se emplea en los encuentros virtuales consiste en una coordinación desde San Luis a cargo del ompta del pueblo pre existente Huarpe Pinkanta, Roque Miguel Gil, que emite una pregunta en lo que se denomina «círculo de fuego» y ésta es respondida por cada uno de los participantes en la ronda.
El conversatorio se emite a través de Facebook Live y a través de la onda de 104.1 Radio Rebelde de la ciudad de San Luis. La coordinación técnica está a cargo de Claudia Balladares desde Buenos Aires y la temática es responsabilidad de Claudia San Martín, en representación del pueblo Huarpe Pinkanta de San Luis.
La primera ronda del círculo de fuego, como ocurrió en las anteriores reuniones, transitó por la temática de la legislación, el desarrollo económico, la salud, la educación.
Pueblo Tarahumara
Enoel Carrasco, de México, comentó que en ese país se elaboran leyes, pero que estas son redactadas por personas que no pertenecen a los pueblos y tienen sus propios intereses. «Por suerte nosotros en el estado donde vivimos tenemos nuestra propia autonomía, somos sujetos de derechos y nuestras tradiciones y costumbres son respetadas tanto por el gobierno federal como por el estatal», ilustró.
En la actualidad están luchando para que su lengua sea reconocida como un idioma. Los españoles la consideraron como un dialecto, pero este pueblo considera que debe tener el rango de idioma. Esa lucha se extiende, además, para que los gobiernos legalicen la medicina tradicional ancestral. «Con nuestra medicina podemos salvar al mundo. No necesitamos de los químicos».
Manifestó que quieren construir invernaderos donde se cultiven todo tipo de plantas medicinales e invitó a los participantes a compartir las diferentes especies, acompañadas por las explicaciones respectivas sobre el fin con que se utiliza cada una.
Otra de las búsquedas que tiene el pueblo Tarahumara es conseguir la conservación de la madre tierra. «Es la que nos da la vida y debemos respetarla. Ahora los blancos están asustados por esta pandemia. Nosotros en 24 comunidades de Chihuahua no tenemos un solo contagio, como tampoco otros pueblos», relató el líder.
La enseñanza bilingüe en los establecimientos es otra reivindicación por la que reclaman. dijo que en las escuelas comunes los niños pierden las tradiciones y costumbres, pero que es necesario conservar lo que los ancestros les dejaron.
«Queremos ser gobernados por nosotros mismos. Queremos formar parte de la política de nuestro país y que en todos los países hermanos tengamos líderes porque tenemos hombres muy bien preparados en nuestros pueblos. De esta forma podremos enfrentar la situación precaria que estamos viviendo los pueblos indígenas». Esta es una sentencia que eleva la apuesta de los pueblos originarios de Latinoamérica.
Comunidad Wichi
Eva Gamboa comentó a los participantes que llegó a Buenos Aires a los 13 años proveniente de Chaco y que ese pueblo pertenece al Gran Chaco.
Abogó porque los pueblos originarios estén hermanados por un bien común. «Sin las tierras, sin el agua, sin la espiritualidad, no vamos a poder avanzar», afirmó.
Sostuvo que la pesca artesanal en la mayor parte de los lugares pertenece a los pueblos indígenas y que la ejercen tanto las mujeres como los hombres. «Debemos presionar a los gobiernos por la pesca, por el agua, por las semillas».
Sobre estas últimas dijo que desde hace años vienen trabajando sobre cómo intercambiarlas. «Sin las semillas no somos nada. Todos somos semillas alguna vez. Y esto es esencial», enfatizó en su relato.
Recordó que la FAO (La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación) reconoció la seguridad alimentaria y no la soberanía. «Si nos reconocen la soberanía nos tienen que reconocer los suelos, las aguas, porque desde ahí somos soberanos. Somos sujetos de derechos».
Pueblo Huarpe
El ompta Miguel Gil dejó por un momento el rol de coordinador del círculo de fuego para informar sobre los temas propuestos para dialogar, en representación del pueblo pre existente Huarpe Pinkanta de Mendoza, San Juan y San Luis.
Reconoció que en materia escrita los pueblos están avanzados en cuanto a leyes. En lo que respecta a la provincia de San Luis, en particular, dijo que está reconocida la convención 169 de la OIT y adhirió a la declaración de la ONU. «El estatus de comunidad es muy alto, inclusive se la toma con el rango de municipio con los mismos derechos. El ompta o el lonko serían como intendentes».
Los derechos se extienden a las prácticas consuetudinarias, es decir, que lo no escrito, pero que constituya una práctica de las comunidades, se lo tome como válido.
«Como en otros lugares, la ley está escrita, pero al momento de aplicarla es letra muerta, no se aplica. O se aplica para algunos y para otros, no», expresó.
Manifestó que no sólo «los hermanos no originarios piensan que les venimos a arrebatar cosas, sino que los propios también. Creen que vamos a conseguir autos, casas, trabajo o cosas que les han enseñado en las escuelas y lo repiten».
Aclaró que no están para eso. «Lo que demostramos a lo largo de estos conversatorios es que buscamos caminos y movimientos colectivos para mujeres, hombres, jóvenes, ancianos; Para cada una de las autoridades de cada uno de los pueblos de los países, pero a su vez con distintos territorios y sentires.»
En Educación las leyes están, pero no se aplican. En San Luis hay hasta una escuela, pero el contenido de los programas no contiene la cultura del pueblo originario. En salud también ocurre de manera similar. «Necesitamos nuestra medicina indígena, con nuestros yuyos, nuestro té, cuando no podamos solucionar el problema, sí recurriremos a la otra medicina», manifestó.
En su relato dijo que es difícil poder entrar en los proyectos de desarrollo económico, porque la mirada del Estado es muy diferente a la del pueblo Huarpe. Se les encomienda tareas para la producción agrícola y «nosotros no somos agricultores, somos recolectores de lo que nos provee la naturaleza».
Agregó que los proyectos con identidad no entran porque la lógica del pueblo Huarpe es diferente a la productividad exigida desde el Estado y, en consecuencia, «no califica».
Invitó a los integrantes del pueblo a recolectar los frutos de la naturaleza y enviar a las diferentes provincias para que los otros hermanos dispongan de alimentos. «No se puede morir de hambre un niño, cuando en nuestra comida está botada», reflexionó.
Segunda ronda
El segundo circuito de fuego estuvo referido a los intermediarios, es decir aquéllas personas que son voceros de los pueblos frente al estado; cuál es la calidad de su trabajo. Además, se trató lo referido a la educación superior.
Héctor Benton pertenece al Consejo Supremo de las sierras Tarahumara al igual que Enoel Carrasco, aunque es de otro pueblo, que habita en la sierra de baja California Sur. Habló en representación de esos pueblos. Dijo que están trabajando en el rescate cultural, usos y costumbres, lenguas, etnias, de varios pueblos del norte y del sur. Hizo una lectura de varios puntos que se debieran aplicar para que sean respetados los derechos, que fueron presentados ante Presidencia.
A su turno, Claudia San Martín se presentó ante la asamblea con su nombre Huarpe, que significa «Protectora del viento». Es comunicadora, formada en la cultura blanca y pone sus herramientas a disposición de «mi pueblo – nación pre existente Huarpe Pinkanta, empujando estos espacios que nos parecen necesarios para nuestra unidad, para nuestro consenso y nuestra lucha ancestral».
En su segunda intervención, Miguel Gil comunicó a los participantes que los representantes legales indígenas en el Consejo de Participación Indígena no estaban presentes en el diálogo. Se quejó porque los representantes «no son colectivos», porque si lo fueran, las diferentes actividades que emprenden las conocerían las autoridades. Pero eso no ocurre.
Consideró y comparó la lucha con un «cerro muy alto al que se debe pasar». En este sentido, expresó que las acciones son colectivas, pero la decisión de vivir la vida indígena es individual. «Esa es la decisión que tomamos como huarpes y por eso estamos acá», afirmó.
Informó a los participantes que durante dos años pudieron trabajar como docentes de escuela en los niveles primario y secundario. En la Universidad se avanzó en una tecnicatura cien por ciento indígena.
En el tercer círculo de fuego, Claudia San Martín leyó el manifiesto del grupo de pueblos originarios. No reproducimos su texto porque aún está para la consideración de los representantes y puede tener alguna modificación. Cuando quede aprobado se publicará.
Previo a su lectura, Claudia manifestó que el escrito es la resultante del aporte de los pueblos, trabajado horizontalmente y en comunidad. El documento será tomado como fundante de la «Alianza de los guardianes Indígenas de la América del Sur y de México».
La cobertura de los ocho conversatorios y del congreso previo es producción periodística de El Semiárido, que ha participado en todos. Las fotos son capturas de pantalla de los encuentros.
Si desea ver el desarrollo completo del Octavo Conversatorio haga clic sobre la imagen:
https://www.facebook.com/miguelroque.gil/videos/3790718824291020
















