Néstor Micelli y Viviana Domínguez fueron dos de los participantes que completaron el “Ciclo de capacitación sobre economía social y emprendedurismo” que fue organizado entre la Municipalidad de Villa Mercedes y la Universidad de San Luis a través de la Facultad de Ciencias sociales.
Ambos participan cada semana de la Feria de la Plaza San Martín, un lugar que se ha vuelto icónico en la ciudad porque es un paseo al que concurren los vecinos para disfrutar de charlas con música, mates con bizcochitos, radio, bebidas. Cientos de niños corretean por los pasillos y el césped de la manzana ubicada frente a la Municipalidad.
Los emprendedores forman un cordón con gazebos a lo largo de la avenida Mitre y continúa por Maipú. Los fines de semana reciben miles de visitas de los villamercedinos que ya lo internalizaron como un lugar de compras y de paseo.
Al explicar en qué consistió la formación en economía social, Néstor comentó que desde la Universidad “nos capacitaron en emprededurismo, nos dieron elementos de economía, economía social y solidaria, compañerismo; en fin, para que podamos desempeñarnos mejor en lo que estamos haciendo”.
Viviana comentó que a través de las herramientas proporcionadas en la capacitación le sirven para “hacer crecer en lo que estamos trabajando, cómo manejarnos con nuestra economía, en la solidaridad con los compañeros, cómo tratar con el cliente. Crecer así”, reflexionó.
Ella se dedica a decoración de interiores. Todo lo referente a decoración completa de las viviendas. Lo realiza junto con su esposo. “Esto empezó como una entrada económica adicional en el hogar”, destacó la artesana y completó: La Universidad nos da elementos para seguir creciendo en nuestro emprendimiento.
Néstor ya es un reconocido fabricante de pelotas de fútbol, de vóley y de cesto. Es el único emprendimiento de este tipo que hay en la provincia. “Hace tres años que estamos con este trabajo, acompañados por el municipio y por otros emprendedores”, dijo.
“Al recibir estas capacitaciones vamos creciendo, no sólo para la producción, sino también a nivel de empresa”. En este sentido, Néstor considera que es esencial que este tipo de emprendimientos se convierta en el primer ingreso en la familia.
Fue más allá en su reflexión: “Este trabajo nos debe servir para algo más que poder contar con el sustento diario, es decir, debemos poder crecer como personas. El 90% estamos acá porque nos han desafectado de un trabajo formal y por razones de edad u otra hemos tenido que iniciarnos en esto y las capacitaciones ayudan…”
El emprendimiento de la fábrica de pelotas es el principal ingreso que tiene Néstor y lo desarrolla junto a su familia. Su producto es conocido en la ciudad y la provincia.
Para Viviana, en cambio, este es “su” trabajo, dado que el esposo tiene el suyo. La decoración de interiores constituye el propio ingreso y refuerza el sustento económico para su hogar.
“Tengo dos niñas y chicas que estudian. Este emprendimiento es una ayuda muy grande, como también lo es el lugar que nos dio el municipio en la plaza San Martín y el apoyo desde la Universidad para seguir creciendo en lo económico y solidario. El sueño mío es tener mi propio negocio”, concluyó.
Viviana y Néstor son sólo dos ejemplos de emprendedores de una cantidad cada vez mayor que podemos observar en diferentes escenarios de la ciudad. El municipio les da una ayuda muy grande a través de sus funcionarios y su logística para que estén todos los fines de semana en plaza San Martín con sus productos.
Pero es la iniciativa, la creatividad y el propio impulso el que motoriza la actividad de cada uno de ellos. Si se les agrega el condimento de lo comunitario y solidario, el resultado se verá potenciado.
Producción: El Semiárido











