La dirigencia ruralista reclamó la eliminación de los derechos de exportación y una revisión de los impuestos nacionales, provinciales y municipales. Daniel Casella cuestionó un esquema que trata al sector como una “fuente inagotable de recursos”, mientras Javier Rotondo advirtió que los mejores precios ganaderos todavía no garantizan rentabilidad. Poggi expuso los beneficios fiscales del régimen provincial de promoción de inversiones.
La presión impositiva ocupó un lugar central en los discursos de la dirigencia agropecuaria durante el acto inaugural de la 95ª Expo Rural San Luis Productiva, organizada por la Sociedad Rural Río Quinto en Villa Mercedes. Frente a las autoridades provinciales y municipales, los representantes del sector exigieron avanzar hacia la eliminación de las retenciones y una reforma tributaria que permita recuperar competitividad, mejorar la rentabilidad y sostener nuevas inversiones.
El presidente de la entidad anfitriona, Daniel Casella, sintetizó el principal reclamo con una definición contundente: “Nuestro planteo sigue siendo claro: retenciones cero”. El dirigente sostuvo que la eliminación de los derechos de exportación debe formar parte de un cambio más amplio en la relación del Estado con quienes producen.
“No se trata de un privilegio ni un beneficio sectorial”, afirmó. Según explicó, el objetivo es recuperar competitividad internacional y generar condiciones para que los productores puedan reinvertir y aumentar la producción.
Casella reconoció que algunas políticas comienzan a ofrecer mejores condiciones para la actividad, pero consideró que todavía falta mucho para alcanzar una Argentina verdaderamente productiva. En ese marco, pidió políticas de Estado que trasciendan a los gobiernos y permitan planificar a largo plazo.
Su cuestionamiento alcanzó tanto al sistema tributario nacional como a normas provinciales. “No podemos seguir sosteniendo un esquema impositivo que considera al campo una fuente inagotable de recursos, a la que se recurre cada vez que las cuentas públicas no cierran”, expresó.
Entre los gravámenes que identificó como distorsivos mencionó las retenciones, el impuesto al cheque e Ingresos Brutos. Señaló que sus efectos se acumulan a lo largo de la cadena productiva, elevan los costos financieros, reducen la competitividad y afectan los márgenes de las empresas agropecuarias.
Para el titular de la Rural Río Quinto, la reforma debe apuntar a un sistema que acompañe la producción y permita transformar el esfuerzo del sector en inversión, empleo y desarrollo. Los beneficios, sostuvo, alcanzarían también a las economías regionales y al conjunto de la economía nacional.



El vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Javier Rotondo, coincidió con el planteo y marcó la posición de la entidad frente al Gobierno nacional, que el sector convalida el rumbo general, pero ese respaldo no supone abandonar sus demandas.
“Convalidar un rumbo, más allá de quién gobierne, no significa que hay retenciones buenas y malas”, afirmó. Rotondo sostuvo que esos derechos de exportación les quitaron posibilidades de desarrollo a San Luis y a las demás provincias, y reclamó su eliminación absoluta y por ley.
La referencia a una solución legislativa estuvo vinculada con otro pedido recurrente de su discurso, el de contar con reglas claras y estables que permitan proyectar la actividad.
El dirigente también planteó que la discusión impositiva debe abarcar los tres niveles del Estado. La simplificación de tributos y una menor presión fiscal, señaló, son condiciones necesarias para que la producción pueda crecer, junto con el acceso al financiamiento.
En ese sentido, advirtió que la mejora de los valores de la hacienda no debe confundirse con una recuperación suficiente de los resultados económicos de los establecimientos. “El boom es de precios, pero no es un boom de renta”, resumió.
Rotondo explicó que, al considerar los costos del kilo producido, los ganaderos todavía están lejos de una situación ideal para sostener su desarrollo. Por eso vinculó la recomposición del stock bovino con dos necesidades concretas, reducir la carga fiscal y disponer de crédito accesible.








También cuestionó las tasas de interés elevadas y sostuvo que la eficiencia del productor necesita un marco económico que permita invertir. Para que la Argentina gane protagonismo en el negocio de la carne, insistió, hacen falta estabilidad y simplificación tributaria.
El intendente de Villa Mercedes, Maximiliano Frontera, anunció que en unos 50 días comenzarán los trabajos de pavimentación de dos cuadras de la calle La Fortuna, una obra comprometida durante la edición anterior de la Expo Rural Río Quinto.
Según explicó, el Gobierno provincial aportará el 50% del presupuesto y el municipio cubrirá la mitad restante. El jefe comunal señaló que, para avanzar, fue necesario modificar una ordenanza que condicionaba la ejecución de la obra, tarea que realizó el Concejo Deliberante durante este año.
“Vamos a cumplir con la palabra empeñada”, afirmó Frontera ante las autoridades y los productores presentes. También recordó que recientemente firmó con el gobernador un acuerdo para ejecutar 180 cuadras de pavimento en Villa Mercedes durante un período de seis meses.
El intendente destacó que la intervención en La Fortuna beneficiará tanto a las actividades productivas, comerciales y culturales de la Sociedad Rural como a la circulación en un sector amplio de la ciudad. Mencionó su importancia para conectar la V Brigada Aérea, el barrio Los Caldenes y otros barrios del sudeste, y para facilitar el acceso al Policlínico Regional y al hospital de La Ribera.
Además, sostuvo que la mejora permitirá una circulación más ágil de los móviles policiales y fortalecerá el corredor sanitario y de seguridad. En ese marco, remarcó que el municipio contribuye con el arreglo de calles, la limpieza, la iluminación y el ordenamiento del tránsito.
Frontera cerró su intervención con un reconocimiento al trabajo social, educativo y cultural de la Sociedad Rural y convocó a mantener el diálogo y el trabajo conjunto entre el sector productivo y el Estado para preservar la paz social en San Luis.
En el mismo acto, el gobernador Claudio Poggi, en un tedioso discurso de casi una hora, puso el acento en las herramientas provinciales para promover inversiones. Destacó el Régimen Integral de Promoción al Desarrollo Económico y del Empleo (RIPEE), que, según explicó, contempla exenciones de impuestos provinciales durante 15 años para los proyectos que accedan a sus beneficios.
El mandatario anunció que volverán a explicar sus alcances a las sociedades rurales y a las instituciones productivas. Remarcó que el régimen comprende al agro y la agroindustria, además de otras actividades económicas.
Como ejemplos de inversiones agropecuarias mencionó la compra de toros y vacas, la retención de vientres, la construcción de aguadas, alambrados y viviendas para trabajadores. Indicó que esos proyectos pueden tener como contraparte beneficios sobre tributos como Sellos, Patente, Inmobiliario e Ingresos Brutos.
Poggi también vinculó la cuestión fiscal con el mantenimiento de los caminos rurales. Aseguró que el esquema de consorcios camineros no incorporará una sobretasa al productor y explicó que su financiamiento se integrará con un monto equivalente al total de lo recaudado por DOPRO, más el 50% del impuesto rural. La Provincia, agregó, aportará el equipamiento inicial.
Los discursos dejaron planteada una agenda tributaria que combina demandas nacionales con cuestiones provinciales y municipales. Para la dirigencia ruralista, eliminar las retenciones sigue siendo una prioridad, pero el reclamo se extiende a toda la estructura de impuestos que incide sobre la actividad. El objetivo que expresaron en Villa Mercedes es que producir más también permita reinvertir, ampliar los establecimientos y generar empleo.
Entre los asistentes, se destacaron Ariel Ayello, vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ); Fabian Otero, vicepresidente de la Asociación Argentina de Criadores de Angus; Hugo Diaz Flores, presidente de la Sociedad Rural del Norte; Arnaldo Aimale, presidente de la Sociedad Rural del Valle del Conlara; Sandro Blangero, presidente de la Asociación Agricola Ganadera de Justo Daract; Joaquin Belgrano Rawson, presidente de la Sociedad Rural de San Luis.
Fotos: José Sombra, sanluisconelcampo.







