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SoyBío, una empresa puntana que apuesta a la nutrición en cría y recría bovina

«La necesidad de intensificar la producción ganadera requiere adoptar tecnología, insumos y procesos”, expresó Daniel Lusich para explicar a El Semiárido el alcance y los beneficios de SoyMix, un producto a medida de cada establecimiento para alimentación animal, elaborado en su fábrica familiar SoyBío.

Con este producto apunta a la cría y la recría bovina, que se presenta como “block multinutricional”, un suplemento proteico, energético y mineral para suministrar a bovinos que consumen pastizales naturales o forrajes de baja calidad. También cuenta con opciones para feedlot, campo natural y para cubrir deficiencias minerales.

Lusich es bioquímico, una profesión que le agrega valor al momento de obtener subproductos en SoyBío, la planta ubicada en el Parque Industrial Norte de San Luis, donde un camión, una camioneta y la grúa para carga y descarga funcionan con biodiesel puro y propio. Allí también elaboran biodiesel y derivados a partir de aceite de cocina usado que recolecta en bares, restaurantes y hoteles de San Luis, Villa Mercedes, Villa de Merlo, El Trapiche y próximamente en La Punta.


La idea de embarcarse en esta actividad surgió en el campo que la familia posee cerca de Liborio Luna. “Tenemos equipos de riego en el campo y cuando los valores del combustible se pusieron sobre la mesa, vimos que era competitivo hacer biodiesel. Compramos una planta chica y empezamos a fabricarlo para autoconsumo”, recordó Lusich.

Compraban el aceite de soja desgomado para producir el biodiesel, pero este proceso genera un residuo, un subproducto llamado glicerol, al que empezaron a buscarle distintas utilidades, entre las que surgió en un trabajo realizado con los técnicos del INTA San Luis Laura Guzmán y Ricardo Sager, de ponerlo en un block de nutrición animal.

“Ellos trabajaban una línea de glicerol puro y yo trabajaba en transformarlo en jabones cálcicos, que es una grasa pasante utilizada mucho en nutrición animal. Es allí cuando nace el proyecto de elaborar productos para nutrición animal. Primero lo hicimos con las raciones para nuestro feedlot”, indicó el productor.

En medio de esto, surgió que la empresa de transporte de pasajeros Transpuntano les comenzó a comprar combustible, lo que los llevó a instalarse con una plata en el Parque Industrial Norte de San Luis.

Esto ocurrió a fines de 2018, pero a mediados de 2019 “se nos cayó la compra de Transpuntano porque al precio del combustible lo congelaron y el dólar se fue a las nubes, con lo cual quedamos total y absolutamente fuera de juego con el combustible, que era el 90% de la facturación de esta fábrica”.

Entonces, empezaron a transformarse y a elaborar otros productos, como un desencofrante para hormigón también a partir del glicerol, un jabón desengrasante para manos de mecánicos; incursionaron en la recolección de aceite usado de cocina para reemplazar el aceite de soja, que hoy impide hacer biodiesel a un valor razonable.

A partir de allí, cerraron convenios con las municipalidades de San Luis, Villa Mercedes, El Trapiche, Villa de Merlo y está cerrando acuerdo con La Punta.

“El convenio establece que hacemos la recolección de aceite usado de restaurantes, bares y hoteles, con lo cual fortalecimos el proyecto de nutrición animal, que de ser un block multi nutricional para una vaca de cría que era muy específico, lo transformamos en una paleta de productos destinados a destete precoz, recría y toros; sales proteicas para el invierno para las vacas, complementos minerales, y ampliamos los productos para cabras y ovejas”, describió Lusich.

El glicerol

Este proyecto surgió a partir de una necesidad: qué hacer con el glicerol. “Tiene un montón de aplicaciones. Estamos trabajando en un combustible para las plantas de asfalto, que por un lado queman gasoil, que lo reemplazamos con el biodiesel, y por otro lado fueloil. Estamos haciendo una mezcla con aceites quemados para bajarle el costo”, según anticipó.

El grueso del glicerol lo destinan a la nutrición animal, porque vieron un escenario donde la agricultura se tecnificó para dar varios pasos hacia adelante y con ello permitir a San Luis incorporar la agricultura, pero que la ganadería todavía está tres a cuatro pasos atrás porque le cuesta incorporar la tecnología.

“La tecnología no solo es meter insumos buenos, sino contar con un buen operario, muy buena técnica y muy buen desarrollo del proceso. La agricultura en San Luis hizo muy buen desarrollo de procesos. La ganadería tiene que tecnificar su campo, capacitando gente e incorporando productos, pero el producto no es por sí solo la ganancia”, consideró.

Para Lusich, la ganancia está en que “si yo sé que le saco el ternero a los 100 kilos a la vaca, me aseguro tener otro ternero en la vaca y que ese ternero quede en las mismas condiciones que si hubiese seguido con la madre. ¿Cómo? Dándole un producto adecuado en tiempos y formas adecuadas”.

Los Lusich se transformaron en productores de insumos, pero también en docentes sobre cómo se pueden trabajar esos casos.

¿Por qué San Luis? Porque es un punto estratégico para la zona de cría, como el norte, oeste y sur, según valoró.

“Con nuestro producto apuntamos a la cría y la recría. Hay productores chicos con cien vacas y que no sabían qué hacer frente una seca como la del año pasado y encontraron en estos productos una salida para que no se les muera la vaca”.

El segmento de cría y recría tiene un potencial de crecimiento exponencial en San Luis, además de tener buenos precios hoy, a diferencia de lo que ocurría hace diez años, destacó y explicó que el productor tiene hoy esa herramienta para ese ternero, que, en vez de destetarlo y venderlo con 120 kilos, le puede hacer un poco de recría en el campo y llevarlo hasta 180 kilos, que es lo que necesita el feedlot para entrar.

Consideró que esa recría a campo es la etapa que está faltando en toda esta cadena. “Hoy puede hacer un kilo a la mitad de precio. Recriar en el campo significa ganar sobre los kilos. Es una inversión que se duplica. Además, son plazos cortos para la ganadería; con tres a cuatro meses más que tenga el ternero después del año, gana un tercio de ternero más”.

Sacar el ternero anticipadamente, mejorar los índices de preñez, el subir la productividad de la fábrica vaca, no tener vaca vacía, son aspectos que mejoran el índice de destete, que en San Luis no supera el 50%, señaló.

“Si tenés 100 vacas y sacás 50 terneros, mejor quedate con 80 y sacás 70 terneros bajando la carga y el año que te sobre guardá los terneros y metele más kilos recriándolos. El año que te falta, destetá precoz y no molestes la vaca”, sintetizó.

Recordó que el clima en San Luis es inestable y no cuenta con una oferta forrajera permanente e igual: “No es la provincia de Buenos Aires ni la Cuenca del Salado, pero tenés herramientas para paliar esos problemas, que se aplican con anticipación cuando sabés que será complicado”.

Para el productor, este año arrancó tarde el verano y por lo tanto el invierno no será bueno. El verano fue muy bueno, aunque solo en enero y febrero cuando llovió un montón, pero el pasto que se va a diferir se hace en noviembre y diciembre, aclaró.

“El año viene con un déficit forrajero, que no se va a recomponer, por lo tanto, ya hay que mirar el invierno y el pronóstico si lloverá o no en primavera. Hay que estar seis meses antes mirando qué comida tenés”, adelantó.

Frente a esto, SoyBío aporta un producto diferenciado, porque tiene incorporada la grasa pasante con el glicerol, que será “el maíz del futuro”, porque un kilo de grasa pasante equivale a 4 kilos de maíz.

Lusich explicó que esta grasa se usa mucha en producciones intensivas, como los tambos, donde la limitante de la vaca es que no puede subir de 30 a 35 litros de leche diarios porque no le cabe más comida en la panza. “Sacás cuatro kilos de maíz y metés un kilo de esta grasa y otra cosa más y subís la cantidad de comida”, graficó.

Indicó que tiene una efectividad del 90% porque pasa y se absorbe en el intestino, sin procesarse en el rumen. Tiene la ventaja que al ser similar a las cadenas triglicéridos, tiene un efecto directo en la lactancia.

“En el block nutricional que ponemos para la vaca gestante, pre y posparto incorporamos esta grasa. En la previa le mantiene el estado corporal y en el posparto le ayuda a mejorar la lactancia y el ternero. En la recría, si es destete precoz, lo ponemos porque ese ternero que todavía sigue siendo monogástrico, le ayuda algo que coma esta grasa porque se absorbe en los intestinos. Mejora su contenido energético”, destacó el productor.

Para vacas y toros se elabora un alimento balanceado y equilibrado para poner en condiciones a una hembra que está cayendo en estado corporal o un toro que debe entrar en servicio en buen estado.

El año pasado, la pandemia benefició a la empresa, porque las restricciones de circulación impidieron que algunos productos no ingresaran a la provincia. El productor que ya estaba convencido de este suplemento, salió a buscar productos de fabricación local, según estimó: “Los costos de los que fabricamos alimentos balanceados son similares, pero si le sumás 300 kilómetros de flete, influye en el precio, por lo que tener menor precio no significa menor calidad”.

Otras iniciativas y productos

Además de elaborar productos para nutrición animal, SoyBío fabrica biodiesel y derivados de éste que brindan soluciones para el campo y la ciudad y que siguen las consignas de la ecología y el cuidado del ambiente.

También ofrece la posibilidad de instalar una miniplanta de biodiesel para autoconsumo en el campo y en la ciudad.

“Aplicamos el autoconsumo de combustible mediante una miniplanta de biodiesel en nuestro campo, que nos permite abastecernos por completo”, una experiencia que los llevó a desarrollar un modelo de miniplanta, que ahora fabrican, instalan y ponen en marcha para cualquier tipo de cliente.