“Es importante que la provincia tenga una base de datos más actualizada y poder decir esto es lo que ofrecemos a un potencial inversor o salir a buscar inversores”, dijo, optimista, el ingeniero en Minas Miguel Beninato, director del Departamento de Minería de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), al opinar sobre el reciente convenio firmado entre el gobierno puntano y la casa de estudios para actualizar el mapa minero local.
El trabajo llevará un año, pero en cien días se terminará el trabajo de campo, que es el paso más importante. Todo el aporte académico, de infraestructura y trabajo lo pondrá la UNSL y la provincia financiará lo que corresponde a los gastos que producirán a medida que se vaya desarrollando la actividad.
Beninato, quien también ocupó por varias gestiones la Dirección Provincial de Minería, fue entrevistado por el periodista Mario Otero durante su programa “Nada secreto que se emite por FM UNSL.
“Ha sido una buena iniciativa por parte de la provincia en tratar de saber qué es lo que tiene en verdad en lo que refiere a recursos mineros. Esto es una actualización de eso, un primer tramo de un trabajo que seguramente será mucho más profundo y que la provincia lo irá desarrollando a medida que vaya pasando el tiempo”, celebró.

La siguiente es la transcripción textual de la extensa nota:
– ¿Por qué hablan de una actualización del mapa de recursos mineros?
La provincia d San Luis tiene una tradición minera de más de 200 años de actividad. Han pasado muchos años desde entonces hasta ahora y se han ido desarrollando diferentes actividades en las zonas mineras de nuestra provincia.
Un trabajo muy fuerte hecho hace más de un siglo pasado fue el realizado por Germán Avé Lallemant, cuando la provincia recién iniciaba una actividad minera un poco más tecnificada y allí se comenzó a elaborar el primer mapa minero de la provincia. Ya pasaron 120 años.
San Luis ha sido casi siempre una provincia minera. Fue muy explotada en su minería metalífera en su momento, en especial con el wólfram, y después comenzó a hacerse una minería más industrial con el cuarzo y feldespato.
Sabemos que los recursos naturales que se aprovechan en minería son bienes no renovables. Entonces, en muchos casos aquellos recursos que existieron y que por la tecnología fueron utilizados en su totalidad y otros han desaparecido y no se ha hecho un trabajo secuencial de si existen o no, la cantidad, la calidad, los diferentes tipos de yacimientos que tendría que tener una provincia con recursos.
Ha sido una buena iniciativa por parte de la provincia en tratar de saber qué es lo que tiene en verdad en lo que refiere a recursos mineros. Esto es una actualización de eso, un primer tramo de un trabajo que seguramente será mucho más profundo y que la provincia lo irá desarrollando a medida que vaya pasando el tiempo.
Hemos tenido la suerte de ser convocados y más que suerte una gran alegría para que la provincia y la universidad puedan desarrollar una tarea de este tipo y justamente que se haya firmado unos días antes de que se celebre el Día de la Minería.
– ¿Desde Lallemant en adelante no hubo actualización?
He tenido la oportunidad de ir haciendo cuando estuve a cargo mucho tiempo de la autoridad minera provincial y siempre se fueron relevando, pero no hubo un trabajo geológico, de ir dejando zonas fuera de las áreas con posible aprovechamiento de los recursos.
La minería es dinámica porque se mueve a través de demanda y oferta. San Luis fue muy productivo en muchos años del siglo pasado como un proveedor principal de un mineral, como lo era el wólfram en el mundo. Pero ese mineral en la década del ’70 prácticamente dejó de ser extraído en la provincia por temas de mercado y demanda inexistente.
Han quedado más de mil minas o denuncios mineros que están distribuidos en la provincia y que todavía figuran en los catastros y base de datos de la provincia.
– Y que ya no responden a la realidad que estarían marcando…
Es importante conocer y saber que están, que el recurso minero hoy no puede no ser utilizado, pero dentro de diez o veinte años aparece la demanda.
Minerales como el columbio o el tantalio San Luis los tiene y que hace más de cuarenta años que no se explotan, hoy son la base de los chips del teléfono. Puede ocurrir que estos minerales se activen nuevamente y es necesario saber en qué condiciones están, si existen, si tiene acceso, si el lugar hoy ha sido utilizado por otro tipo de actividades que generen controversia.
Es importante que la provincia tenga una base de datos más actualizada y poder decir esto es lo que ofrecemos a un potencial inversor o salir a buscar inversores.
– La realización de este trabajo por parte de la UNSL de la actualización del mapa de recurso mineros, ¿implica trabajo de campo, se utiliza imagen e información satelital, cómo lo harán?
Como es muy amplio el espectro que tiene la provincia en desarrollo minero a través de todos estos años le decía, San Luis ha definido hace 8 años distritos mineros dentro de su territorio distribuidos de tal manera que en cada uno de ellos existen diferentes potencialidades.
Lo que se persigue es tratar de potenciar aquellos minerales o zonas y áreas que tienen mayores posibilidades de ser aprovechadas racionalmente y de una manera sustentable.
Es un trabajo de campo porque hay que ir a relevar in situ, con información de antemano, que es trabajo de gabinete para determinar las zonas que la provincia tenga interés en esta etapa de actualizar y una vez que contemos con eso, se saldrá a campo a hacer las verificaciones técnicas correspondientes.
Para esto se necesita un trabajo de manera científica y de ese modo se determinará que las zonas aún tienen alguna posibilidad o no, pero esperemos que sí a los efectos de conocer con mayor profundidad esta riqueza que tiene la provincia y que es todos nosotros.
Qué queda para la UNSL
– El aspecto político y económico está claro. En el ámbito del Departamento de Minería de la UNSL, la realización de este trabajo ¿qué resultado les aporta?
Nosotros medimos en varias fases, pero la más importante de todas es que desde el año 1973-74 no se hacía un trabajo de este tipo en convenio con la provincia y es de características importantes porque nos permite, no solamente a docentes, sino también a los alumnos participar en un trabajo de este tipo, con lo cual se fortalecen de manera exponencial los conocimientos que nuestros alumnos van adquiriendo a los largo del estudio de la carrera de Ingeniería en Minas y de la Tecnicatura en Minas.
Este nuevo estudio también pone de manifiesto de fortalecimiento general de conocimientos académicos y científicos que aportan, no solamente al Departamento de Minería de la UNSL, sino también a la universidad valores que hacen que exista una interrelación entre el gobierno y la casa de estudios dando de alguna manera, esto que viene pregonando nuestro rector, que es tratar de salir hacia la sociedad.
Es muy fácil hablar de minería cuando no se conoce y nosotros tenemos que tratar de informar a la población de la mejor manera posible para que cada vez se conozca más minería y cuando se hable, se lo haga con fundamento.
Esto nos otorga la oportunidad de transmitir conocimiento a la sociedad porque es una cuestión pública, que excede las paredes de un laboratorio, sino que más bien estaremos en contacto con la gente de los lugares donde se desarrolla la actividad minera o se ha desarrollado.
Se incluirá información de este tipo también, ya que no solamente es actualizar el mapa minero con esta tarea, sino también trabajar sobre los pasivos ambientales, determinar los que sean útiles para ser aprovechados de otra manera, ya no minera, sino turística, por ejemplo.
Hay una serie de situaciones que, a través de este trabajo, ponderará nuestra presencia como universidad ante la sociedad y por supuesto nos pondrá en presencia del gobierno provincial para que sepa que tiene una herramienta válida para resolver algunas de las cuestiones que siempre se presentan entro de diferentes políticas.

– ¿Qué es un pasivo ambiental?
Un pasivo ambiental son aquellos yacimientos o minas que fueron explotadas o aprovechadas económicamente en su momento y que por muchas razones fueron abandonadas o inactivas porque el mercado no requirió más ese tipo de mineral y han generado de alguna manera alteraciones ambientales.
Hasta la década del ’90 nadie se preocupaba, pero a partir de ahí, con las nuevas tecnologías y las nuevas demandas de la sociedad s han transformado en un problema en todo el mundo.
La Argentina entró tarde al movimiento minero mundial. Recién a fines de la década del ’90 se dicta la ley ambiental minera. Es la única actividad productiva en el país que tiene una ley que regula el desarrollo de la actividad. Los pasivos ambientales forman parte de esta actividad productiva que no han sido tratados adecuadamente. Entonces, su identificación y su recuperación trae mejoras en muchos aspectos.
– ¿Podrían ser las canteras de mármol ónix, por ejemplo?
Tengo entendido que esas canteras están siendo trabajadas esporádicamente por los artesanos de La Toma. Puede haber generado algún tipo de material descarte que pueden ser aprovechados en otro lugar, por ejemplo. Ese es el concepto. Lo verificaremos y en función de la información que obtengamos lo sugeriremos, siempre y cuando la provincia pone en manos de esta propuesta de trabajo a las canteras de mármol ónix.
– Si, buscaba un ejemplo. Me acuerdo de cerros que han desaparecido o están cortados a la mitad, o sectores de explotaciones más cercanas a San Luis, como la piedra laja, donde uno ve cómo están quedando los lugares. ¿Esos son los pasivos que Ud. menciona?
Exactamente. Es una actividad productiva que, a pesar de tener una legislación muy clara y completa, ha sido poco utilizada. Recién después de la década del ’90, cuando se comienza a hablar de los impactos ambientales mineros, se exige a través de la ley 24585 que toda actividad minera debe tener, previo a su inicio, la presentación de un informe de impacto ambiental.
Desde allí se empieza a regular todo este tipo de cosas que cien años atrás no se hacían y tenemos los resultados que vemos, pero creemos que hay muchas maneras de resolver.
España ha sido un país que ha tenido una actividad minera extraordinaria. Hace muchos años que esa actividad se cambió por el turismo, que se convirtió hoy en la principal fuente de ingresos. Se han tratado los pasivos ambientales de una manera extraordinarias. Actualmente son parques muy bonitos porque se ha invertido.
Se necesita invertir para transformar aquel daño originario que se produjo. Desde entonces, con los nuevos profesionales y legislación hoy se ve un poco más, claro que también por la demanda social, en nuestra actividad que es muy puntual compara con otras actividades productivas, requiera de un cuidado mucho más especial al hacer un aprovechamiento mucho más racional, que sea sustentable, que evite este tipo de pasivos, que siempre los habrá como en toda actividad productiva, pero que sean minimizados de tal manera de que el aprovechamiento no sea después un problema.
– Hace muchos años entrevistamos en este programa a un geólogo español que había venido por algún intercambio científico con la UNSL y manifestaba cierta extrañeza ante el hecho de que no se explotaran más los recursos mineros porque decía que se podía cuidar el medio ambiente y recuperar los pasivos ambientales y aprovechar económicamente los minerales. Lo decía a raíz de ciertas discusiones que teníamos y que él presenciaba y que consideraba un tanto extremistas sobre explotar o no recursos mineros para afectar o no el medio ambiente.
¿Hay un tiempo para realizar esta tarea pactada con la provincia?
Hemos dividido la propuesta en cuatro ítems bien definidos que se desarrollarán pandemia de por medio, en un año.
Hay una parte fuerte en el inicio, que es la parte principal del relevamiento, que hemos estimado hacerlo en aproximadamente cien días y después se continuará con los otros trabajos una vez logrado este relevamiento.
Lo que antes programábamos con días y horas y fechas, ahora es muy difícil llevarlo adelante. Estamos atados a este problema de la pandemia como cualquier otro y tenemos que cumplir protocolos y evaluar la tarea de los alumnos. Tenemos que armar un panorama de cobertura como se debe, porque queremos hacer un buen trabajo, de manera responsable.
– ¿Quién financia todo esto?
Nosotros ponemos todo el aporte académico, de infraestructura y trabajo y la provincia financia lo que corresponde a los gastos que producirán a medida que se vaya desarrollando la actividad.













