La superficie destinada a girasol en San Luis para la campaña 2025-2026 se mantendrá estable respecto al ciclo previo, alcanzando las 77.200 hectáreas, según informó este jueves el reporte semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).
La proyección, que surge de relevamientos y consultas con productores, confirma que la provincia conservará el mismo nivel de siembra que en la campaña 2024-2025. Si bien en los últimos tres ciclos estivales se registraron variaciones en el área implantada, la tendencia de mediano plazo muestra un crecimiento sostenido del cultivo, tanto en superficie como en rendimiento, posicionando al girasol como una alternativa estratégica en las rotaciones de la región.
Evolución en las últimas tres campañas
- Campaña 2022/2023: San Luis sembró 98.700 hectáreas, un incremento del 27 % en comparación con el ciclo anterior y 64 % por encima del promedio histórico. Este salto consolidó al girasol como uno de los cultivos de mayor expansión provincial en esa campaña.
- Campaña 2023/2024: Se mantuvo la misma superficie que el ciclo previo, con 98.700 hectáreas. Los informes de rendimiento y producción mostraron resultados favorables, a pesar de que en algunas zonas hubo condiciones climáticas adversas que afectaron lotes puntuales.
- Campaña 2024/2025: La superficie implantada descendió a 77.200 hectáreas, lo que representó una baja interanual, pero sin comprometer la importancia del cultivo dentro de la matriz agrícola provincial.
Este comportamiento refleja que, aunque el área sembrada puede variar por factores como los precios internacionales, la disponibilidad de semillas y las condiciones hídricas, el girasol sigue ocupando un lugar central en la estrategia productiva de muchos establecimientos agropecuarios sanluiseños.
La BCBA destacó que San Luis es una de las provincias con mayor capacidad de adaptación a los vaivenes del mercado de oleaginosas, gracias a la diversificación de zonas productivas que permiten amortiguar riesgos climáticos y aprovechar diferentes ventanas de siembra.
Con estas cifras, el sector agrícola local espera una nueva campaña en la que la estabilidad del área cultivada se traduzca en previsibilidad para productores, acopiadores y la industria aceitera, que encuentra en el girasol sanluiseño una fuente confiable de materia prima.











