La Cooperativa “Hacia un Futuro Regional” integrada por pequeños productores de diferentes parajes rurales de la localidad de San Martín, que desde principio de año comenzaron a incursionar en producción hortícola, tuvo una intensa actividad durante mayo con el fin de armar la producción del invierno.
Las acciones comprendieron el armado de un invernadero con cobertura plástica incluida, al cual se dotó de riego por goteo. Esa actividad abarcó diseño, determinación de la orientación, adecuación del sitio con alambrados y limpieza, corte de postes sobre los que se monta la estructura de caño del invernadero, búsqueda y acopio de guano de cabra para usar como fertilizante; armado propiamente dicho y colocación de la cobertura plástica.
A esas actividades realizadas en el terreno se le sumó una capacitación sobre “Control de plagas hortícolas” y otra teórico – práctica sobre armado de bancales en la huerta.
Este proceso cuenta con el acompañamiento y la asistencia técnica permanente de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación (SsAF) delegación San Luis, a través de técnicos del Socio Territorio San Martín; A este organismo se suma INTA a través de la Agencia de Extensión Regional Concarán, con la suma de intervenciones del INTA Villa Mercedes, que ha asistido con capacitaciones puntuales.
Una vez armado el invernadero se concretaron tres actividades complementarias dentro del espacio: Provisión de riego, armado de bancales elevados y siembra de esos bancales.
La provisión de riego consiste en la distribución de cintas de riego, con válvulas antigoteo; colocación de un tanque de 1000 litros, ubicado en altura, a fin de generar la presión necesaria para su funcionamiento, por lo que no es necesario instalar motores.
Para el armado de bancales elevados, esto es, el sitio en donde se realiza la siembra, la primera acción consistió en quitar la capa de pasto y aflojado de la tierra, que se retiró por fuera del invernáculo dejando una fosa de 40 centímetros.
Ese espacio se ocupó con sucesivas capas de estiércol, tierra, hojas secas. Su distribución consistió en una capa de estiércol de cabra, sobre esta se depositó tierra, luego una capa de pasto y hojas secas; a partir de ahí se fueron intercalando capas de tierra y de estiércol.
En el interior del invernáculo se armaron tres bancales que cubren toda la longitud del invernáculo, separados por pasillos de circulación. El bancal central algo más ancho ya que es posible trabajar de ambos lados.
La tarea culminó con la siembra, para lo cual se diferenció la siembra bajo cobertura, donde se empleó hortalizas de hojas: lechuga, acelga y espinaca.
Al aire libre se sembró ajo blanco, colorado y morado obsequiados por INTA, a lo cual se sumó semilla de ajo blanco que la organización adquirió en Mendoza; siembra de cebolla para posterior trasplante, actividad realizada en surco; siembra de perejil en bancales cuadrados de madera.
Si esta acción se pondera puramente como una actividad técnica- agronómica, se puede concluir que está acorde al momento del año. No obstante, no sólo contempla el desarrollo de un proceso productivo – organizativo, sino un cambio cultural: en todo el departamento San Martín la horticultura es una actividad inexistente y en este caso particular se trata de crianceros caprineros que desde siempre han desarrollado la actividad en forma extensiva sobre la base de pastizales naturales.
Fotos: Prensa SsAF San Luis.















