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San Luis: ejemplo de organización para la elaboración de tomate triturado en Santa Martina

En una muestra de organización comunitaria, pobladores del paraje de Santa Martina cumplieron diferentes pasos para la compra de tomates y la elaboración de este producto triturado envasado en botellas para su conservación durante el año.

Con el trabajo y el apoyo de técnicos de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación y de INTA, fueron beneficiarios de un proyecto ministerial que les posibilitó la compra de elementos para garantizar una elaboración acorde con las buenas prácticas de manufacturas.

El técnico Fernando Frank, uno de los acompañantes de este proceso de enseñanza – aprendizaje – trabajo, comentó las características  de los pobladores del paraje, de la organización de los productores para la elaboración de pulpa de tomate y de las características que encierra esa tarea.


La Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación, que en San Luis cuenta con la coordinación del ingeniero agrónomo Marcos Gatica,  apoya el trabajo de los pequeños productores a través de proyectos productivos para promover la actividad del sector, del acompañamiento de técnicos distribuidos en el territorio provincial y de capacitaciones para que se apropien de herramientas necesarias para el desarrollo de la actividad.

Para la elaboración de alimentos se cumplieron diferentes actividades. La comunidad vio la factibilidad de producir sus propios alimentos. A su vez, de vender y hacerse de dinero.

Para el triturado y envase de tomates se realizaron varias reuniones. Se decidió comprar a la asociación OTRAL, de Lavalle, Mendoza, a la cual la comunidad de Santa Martina ayudó con dinero a recomponer un pozo de agua que se había desmoronado por efecto de un temblor.

Dos años después la asociación de Mendoza “devolvió” ese préstamo con producción de tomates.

Para la elaboración se juntaron varios integrantes de la comunidad. No obstante fue abierto. Se organizó al lado de la calle así cuando pasaba un vecino se sumaba al trabajo.

Antes de comenzar con la tarea entre técnicos y productores hicieron un repaso de las buenas prácticas para la elaboración de la pulpa de tomate. De esta forma cada uno debió cumplir con lo asignado para cada tramo de la elaboración, acompañado por los técnicos de la SsAF y de INTA.

A través de un proyecto del área de Género del entonces Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, cuyo objetivo era mejorar las condiciones de producción de salsa, dulces y conservas, se adquirieron una máquina despulpadora, una batea con canillas, una tapadora y un recipiente para esterilizado.

La característica del producto final lo da la calidad del producto, que en este caso es un tomate seleccionado, cultivado sin agroquímicos y cosechado el día del transporte. Para el envasado se utilizaron botellas nuevas.

Los pasos que se deben cumplir para que el tomate quede en condiciones de ser consumido se pueden resumir en los siguientes: Se lavan las botellas, se las esteriliza, se lavan las tapas, se coloca un poquito de vinagre y sal a la botella, se llena con tomate, se tapa inmediatamente y pasa a esterilización que consiste en un hervor durante 45 minutos. Después se deja enfriar y se guarda. Antes de cada feria se vuelve a limpiar la botella y se etiqueta.

De lo elaborado gran parte fue para autoconsumo. El resto se vende en la feria de Merlo o a particulares conocidos.

De los 2200 kilos de tomate, unos 110 cajones de 20 kilos, se llenaron más de 2100 botellas de tomate triturado con capacidad para un kilo. La botella se vendió a 35 pesos. Ahora la tuvieron que aumentar a 40 pesos debido al aumento del precio de las botellas para las próximas elaboraciones.

Los productores y técnicos tienen la intención de construir la sala de elaboración. Por ello, parte de los fondos que deje la venta de las botellas de tomate triturado serán destinados para la compra de materiales a tal fin.

En la comunidad de Santa Martina hay más de 20 casas donde viven familias campesinas, varias de ellas con parentesco entre sí.

En un primer momento de la organización los hombres trabajaban por un lado, mujeres por otro y jóvenes en un tercer grupo. Ahora esta segmentación se ha modificado. La comunidad procuró que los jóvenes tuviesen trabajo en el lugar, que no necesiten emigrar para desarrollar su vida.

Otro de los temas convocantes del paraje fue la fumigación. La asociación le ganó un juicio a una empresa de la zona que fumigaba muy cerca de las viviendas. Por eso se valora mucho la producción de alimentos sin agroquímicos.

Y esta premisa fue adoptada no sólo por los habitantes de la comunidad, sino que modificó hábitos alimenticios en muchas familias de diferentes poblaciones de la zona del Valle del Conlara. El conflicto tuvo gran repercusión en esa zona.

Fotos: Prensa SsAF San Luis.