La búsqueda permanente de mejorar la calidad genética de su rodeo llevó al productor Félix Novillo a concretar una nueva inversión en la Exposición Rural de Palermo. El titular de la cabaña La Redomona, ubicada en Paso Grande, a 20 kilómetros al norte de La Toma, San Luis, adquirió un toro Hereford que obtuvo el Primer Premio en la categoría Dos Años Menor, con el objetivo de fortalecer las virtudes productivas de su plantel.
El reproductor, proveniente de la cabaña San Edmundo, de Tandil (Buenos Aires), llamó la atención de Novillo por un conjunto de atributos que considera fundamentales para la evolución de su rodeo, como un biotipo moderado, excelente pigmentación y una destacada circunferencia escrotal de 42 centímetros, indicador de un gran potencial reproductivo.
«Lo que buscamos es seguir manteniendo un rodeo de tamaño moderado, sin que se nos escape en altura. Queremos futuros toros bajos, profundos, anchos y con muy buena pigmentación. Este ejemplar reúne todas esas condiciones», explicó el productor a El Semiárido al referirse a los motivos de la compra. También destacó la notable circunferencia escrotal del animal, una característica que calificó como «muy buena» para un toro de su edad.
En La Redomona, los terneros permanecen al pie de la madre hasta aproximadamente los cinco meses y se desarrollan sobre campos naturales de las sierras puntanas. El sistema se complementa, según las condiciones climáticas, con sorgo forrajero en verano o maíz diferido durante el invierno, cuando los verdeos reducen su producción de pasto.

Novillo aseguró que el buen momento que atraviesa la ganadería, sumado a las abundantes lluvias registradas en San Luis y a la pasión que siente por la actividad, lo impulsaron a redoblar la apuesta por la genética.
«La cabaña muchas veces da más satisfacciones que ganancias. Para quienes nos apasiona la ganadería, seguir incorporando genética es una forma de mantener y mejorar todo lo que hemos logrado», afirmó.
Actualmente, La Redomona comercializa entre 50 y 70 toros Hereford por año, destinados principalmente a productores comerciales que buscan mejorar sus rodeos mediante cruzamientos. Aunque no participa regularmente en exposiciones por cuestiones de infraestructura, Novillo confirmó que este año volverá a competir en la prueba fenotípica de Hereford que organiza la Universidad Católica de Córdoba, certamen en el que su cabaña obtuvo el primer lugar en su edición inaugural.
Para el productor, este tipo de evaluaciones representan una referencia clave para medir el nivel alcanzado y definir el rumbo del mejoramiento genético. «Sirven para saber dónde estamos parados y hacia dónde tenemos que seguir apuntando», concluyó.












