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“Retenciones cero y un SENASA fuerte”: el duro mensaje de Javier Rotondo que marcó el pulso político de la Fiesta del Ternero

Con un discurso directo al productor y cargado de definiciones políticas y sanitarias, el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Javier Rotondo, dejó uno de los mensajes más contundentes de la 37° Fiesta Provincial del Ternero en Villa Mercedes, al reclamar la eliminación anticipada de las retenciones, defender el estatus sanitario argentino y advertir sobre la necesidad de fortalecer el rol territorial del organismo sanitario nacional.

Ante productores, dirigentes y autoridades, Rotondo centró su intervención en la figura central del sistema productivo: el productor ganadero. Desde el inicio, dejó en claro que sus palabras estaban dirigidas a quienes sostienen la actividad en el territorio.

“El destinatario de mis palabras siempre trato que sea el productor. En este caso, el productor ganadero de la provincia de San Luis, que es quien engalana el motivo principal de nuestra convocatoria”, expresó.


En su mensaje, el dirigente nacional remarcó que la dirigencia agropecuaria tiene sentido únicamente en función del trabajo que realizan los productores en cada establecimiento.

“Primero quiero agradecerles enormemente, porque son ellos el fruto, son ellos la génesis por la que nosotros tratamos de decir que somos dirigentes agropecuarios. Sin productores es muy poco probable que podamos defender una actividad que no exista”, sostuvo.

El vicepresidente de CRA destacó que la ganadería atraviesa un momento de recuperación, con precios más favorables y márgenes que comienzan a recomponerse, algo que —según afirmó— responde a un cambio en el enfoque de las políticas públicas.

“Hablamos de precios florecientes, hablamos de márgenes recuperados, hablamos de políticas que destrabaron burocracias y que desterraron ese concepto populista de que la carne es un bien social. La carne es un bien social y cultural, pero tiene que ser una actividad rentable para que exista”, afirmó.

En uno de los pasajes más gráficos de su discurso, Rotondo comparó la evolución reciente del sector con una serie televisiva marcada por largos períodos negativos.

“Este horizonte ganadero floreciente es como una serie de Netflix que tuvo cinco, seis y hasta diez temporadas nefastas, que son los últimos veinte o veinticinco años de política populista absolutamente destructiva de la ganadería”, señaló.

El dirigente sostuvo que el desafío actual es transformar este momento favorable en una tendencia sostenida en el tiempo, evitando retrocesos y consolidando reglas claras.

“Está en nosotros, y en todos los niveles del Estado, que esta foto se convierta en muchos capítulos de una ganadería floreciente y que podamos tener muchas fiestas del ternero y muchas décadas de actividad ganadera como Argentina se merece”, expresó.

Rotondo también hizo foco en el perfil productivo del país, rechazando visiones que asocian la ganadería exclusivamente con grandes propietarios.

“El productor ganadero argentino tiene, en promedio, el ochenta por ciento menos de doscientas cabezas. ¿Dónde está la oligarquía vacuna? Acá hablamos de una verdadera actividad federal, de pequeños y medianos productores”, afirmó.

En ese sentido, destacó que las políticas públicas deben orientarse a sostener y fortalecer ese entramado productivo distribuido en todo el territorio nacional.

Uno de los puntos centrales del discurso fue la referencia a la desregulación prevista en el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa, un tema que genera expectativas y también interrogantes dentro del sector.

Rotondo explicó que muchos productores ven con buenos ojos la posibilidad de introducir competencia en la comercialización y aplicación de vacunas.

“La gran mayoría de los ganaderos ve con buenos ojos la desregulación del sistema de vacunación, porque significa competir, obtener mejores precios y terminar con monopolios que existieron en el mercado de la vacuna contra la aftosa”, sostuvo.

Sin embargo, advirtió que el objetivo central debe ser preservar el logro sanitario alcanzado durante décadas de esfuerzo colectivo.

“Nosotros no defendemos negocios que haya habido en el pasado. Sí defendemos el estatus sanitario que se logró con el esfuerzo de todos los productores ganaderos”, enfatizó.

En esa línea, el dirigente remarcó que cualquier proceso de desregulación debe ir acompañado de un fortalecimiento institucional del organismo sanitario nacional, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

Según indicó, el país necesita un organismo con mayor presencia territorial para garantizar controles efectivos y sostener la apertura de mercados internacionales.

“El setenta por ciento de los funcionarios del SENASA están en Paseo Colón, en Capital Federal. Eso no se puede desregular sin tener claro que el organismo necesita tener dos veces más técnicos en los parajes y puntos más recónditos del país”, advirtió.

Para Rotondo, el mantenimiento del estatus sanitario —que permite acceder a mercados internacionales— depende de la fortaleza operativa del organismo.

“Para que esta desregulación exista, los productores también tenemos que exigir que el servicio sanitario tenga territorialidad y recursos suficientes. Es muy difícil desregular una actividad sin tener un organismo de control fuerte”, afirmó.

El tramo final del discurso estuvo marcado por uno de los reclamos históricos del sector agropecuario: la eliminación de las retenciones.

Rotondo tomó como referencia declaraciones recientes del secretario de Agricultura de la Nación, Sergio Iraeta, quien mencionó la posibilidad de eliminar estos impuestos en un plazo de seis años.

El dirigente consideró que ese plazo es excesivo y advirtió que el sector no puede continuar sosteniendo la carga fiscal durante tanto tiempo.

“Seis años no podemos esperar. No podemos, durante seis años más, ser los garantes culposos del equilibrio fiscal de un país”, expresó.

En su planteo, vinculó directamente la eliminación de retenciones con la posibilidad de incrementar la producción y recuperar stock ganadero.

“Las retenciones se tienen que terminar mucho antes, porque el verdadero futuro de incrementar la producción se hace con tecnología, pero también con menos presión fiscal”, sostuvo.

Según explicó, la reducción de impuestos permitiría que los productores retengan vientres y aumenten la producción de terneros, fortaleciendo el sistema ganadero en su conjunto.

“Que los ganaderos repongan su stock y retengan sus vaquillonas requiere de menor presión fiscal. La competencia con el mundo se hace con una cancha igualada”, afirmó.

En el cierre de su intervención, Rotondo reafirmó el rol institucional de las entidades rurales como actores que acompañarán las políticas positivas, pero que también señalarán aquellas que consideren perjudiciales.

“Nuestro compromiso va a ser apoyar lo que esté bien y condenar siempre lo que a nuestro juicio fue un saqueo y un robo”, expresó.

El mensaje final sintetizó uno de los reclamos más repetidos durante la jornada: la eliminación urgente de los derechos de exportación.

“Retención cero lo antes posible”, concluyó.

La intervención de Rotondo se convirtió en uno de los momentos políticos más destacados de la 37° Fiesta Provincial del Ternero, reflejando el clima de expectativa y también de demanda que atraviesa actualmente al sector ganadero.

En un contexto de precios favorables y expectativas de crecimiento, sus palabras dejaron en evidencia que el optimismo productivo convive con reclamos históricos vinculados a la presión fiscal, la sanidad animal y la necesidad de reglas claras.

La Fiesta del Ternero volvió así a consolidarse no solo como una vidriera genética y comercial, sino también como un escenario donde se expresan las principales definiciones políticas del campo argentino y donde se delinean los desafíos que marcarán el rumbo de la ganadería en los próximos años.