El representante de Colombo y Magliano en Villa Mercedes analizó la evolución de la actividad ganadera en San Luis, destacó los avances en genética, índices productivos y sistemas de engorde, y aseguró que la provincia atraviesa uno de los momentos más favorables de las últimas décadas. Con precios históricamente atractivos y productores cada vez más profesionalizados, sostiene que el futuro del sector ofrece grandes oportunidades para quienes apuesten por la inversión y la innovación.
La ganadería de San Luis atraviesa un proceso de transformación profunda que combina cambios territoriales, incorporación de tecnología, mejoras genéticas y una creciente orientación hacia mercados más exigentes. En ese escenario, la provincia se posiciona como una de las regiones con mayor potencial de crecimiento del país, impulsada por productores que han sabido adaptarse a las nuevas demandas y por empresas que acompañan esa evolución con herramientas comerciales cada vez más modernas.
Así lo considera Luis Pogio, representante de la consignataria Colombo y Magliano en Villa Mercedes y una amplia zona de influencia, quien observa desde hace más de una década y media la dinámica de un sector que no deja de reinventarse.
Su vínculo con la histórica firma consignataria tiene raíces profundas. Recordó que mucho antes de convertirse en representante de la empresa, ya existía una relación comercial entre su familia y Colombo y Magliano.
«La presencia de la firma en San Luis viene de muchísimos años. Mi padre ya le vendía hacienda al representante que tenían en Villa Mercedes durante las décadas del setenta y del ochenta», rememoró en dialogo con Todo Un País.
Hace aproximadamente seis años y medio, Pogio inició una nueva etapa al convertirse en el primer representante de Colombo y Magliano en la provincia después de un período en el que la empresa no contaba con presencia directa en territorio puntano. Desde entonces, se propuso reconstruir vínculos, sumar clientes y fortalecer una red comercial que hoy continúa creciendo.
Una geografía productiva que cambió
Entre las transformaciones más importantes que observa en la provincia aparece el avance de la agricultura sobre zonas tradicionalmente ganaderas.
Según explicó, áreas históricamente dedicadas a la cría y recría fueron ocupadas progresivamente por cultivos agrícolas, modificando el mapa productivo provincial.
«La zona de Villa Mercedes era netamente ganadera. Basta recordar que en Fraga se realizaba la Fiesta Provincial del Novillo. Hoy la realidad es muy distinta y queda poca hacienda de cría en esa región», señaló.
Sin embargo, lo que podría interpretarse como una pérdida para algunos sectores de la comercialización tradicional vino acompañado por un notable salto en eficiencia productiva.


Para Pogio, allí reside una de las grandes fortalezas de la ganadería actual.
Si hay un aspecto que define a la ganadería moderna de San Luis es la búsqueda permanente de mejores índices productivos.
Los rodeos puntanos muestran avances significativos en materia genética, manejo y eficiencia reproductiva.
Hoy existen establecimientos de cría que superan el 90 por ciento de preñez y alcanzan porcentajes de destete superiores al 85 por ciento, cifras que hace algunas décadas parecían difíciles de lograr de manera sostenida.
«Se ha mejorado muchísimo la calidad de los rodeos. Hay mucha incorporación de genética y una fuerte profesionalización de los sistemas productivos», afirmó.
La elección de reproductores dejó de responder únicamente al precio y pasó a formar parte de una estrategia de largo plazo.
El productor moderno analiza información genética, evalúa características funcionales, evita la consanguinidad y busca incorporar sangre nueva para potenciar sus rodeos.
«El toro es el combustible de la fábrica», resumió Pogio al explicar la importancia que tiene la selección genética en los planteos actuales.
Otro de los cambios más significativos se observa en la estructura productiva provincial.
Durante muchos años, San Luis fue reconocida principalmente como una gran proveedora de terneros para otras regiones del país. Posteriormente avanzó hacia la recría y actualmente muestra una creciente participación en la producción de hacienda terminada.
«Antes vendíamos todos los terneros. Después empezamos a vender terneros recriados y hoy cada vez se vende más hacienda gorda», explicó.
Esta evolución se encuentra estrechamente vinculada al crecimiento de los sistemas de engorde intensivo.
El auge de los feedlots
La expansión de los corrales de engorde constituye uno de los fenómenos más visibles de la ganadería moderna puntana.
Si años atrás predominaban los sistemas de terminación a campo, hoy el feedlot ocupa un lugar central dentro de la cadena de valor.
Pogio destacó la presencia de establecimientos de nivel internacional, como Ser Beef, pero también resaltó la importancia de numerosos emprendimientos medianos y pequeños que contribuyen a sostener una oferta constante de animales terminados.
«Hay muchos feedlots de tres mil, cuatro mil o cinco mil cabezas que trabajan muy bien y generan hacienda con excelentes terminaciones y rendimientos», señaló.
Esta realidad permite responder de manera más eficiente a las exigencias del mercado interno y de la exportación, donde la calidad de terminación adquiere cada vez mayor relevancia.
Las señales económicas que recibe el productor aparecen como otro factor determinante para explicar el optimismo del sector.
Los valores actuales de la hacienda se ubican entre los más atractivos de los últimos años.
Según describió Pogio, el novillo ronda los tres dólares por kilo vivo mientras que la vaca destinada a exportación se acerca a los dos dólares y medio.
«La carne es hoy un commodity muy demandado y eso sostiene valores realmente muy importantes», sostuvo.
Aun cuando el consumo doméstico atraviesa una etapa de retracción respecto de los niveles históricos argentinos, el mercado internacional continúa ofreciendo oportunidades que incentivan la producción.
La demanda exportadora impulsa la búsqueda de animales más pesados y de mayor calidad, generando estímulos para seguir invirtiendo.
Consultado sobre las perspectivas para el segundo semestre, Pogio se mostró moderadamente optimista.
Consideró que la hacienda para faena continuará sostenida por la demanda exportadora y que la invernada mantendrá una tendencia firme debido a la escasez relativa de oferta.
«Veo un mercado tranquilo y con bastante estabilidad», resumió.
La estabilidad constituye precisamente uno de los factores más valorados por el productor al momento de planificar inversiones de largo plazo.
En una actividad donde los ciclos productivos requieren varios años, contar con previsibilidad resulta fundamental para consolidar proyectos ganaderos.

La revolución productiva encuentra su correlato en los sistemas comerciales.
Los remates televisados, que comenzaron a desarrollarse hacen más de una década, modificaron radicalmente la forma de vender hacienda.
Hoy los productores pueden comercializar grandes volúmenes sin necesidad de trasladar físicamente los animales hasta una feria.
Además, los remates especiales auspiciados por entidades como Angus, Banco Nación y Expoagro generan ámbitos de comercialización altamente competitivos.
«Son eventos donde se concentra muchísima hacienda y se logran precios muy beneficiosos para el productor», explicó.
La incorporación de nuevas tecnologías, plataformas digitales y sistemas de financiamiento permite que la comercialización sea cada vez más eficiente y transparente.
El valor de la confianza
Para Pogio, uno de los pilares fundamentales del negocio ganadero sigue siendo la confianza.
La relación entre productores, compradores y consignatarios continúa sustentándose en valores tradicionales como la seriedad, el cumplimiento y la palabra empeñada.
En ese sentido, destacó que Colombo y Magliano, considerada la mayor consignataria de hacienda del país, mantiene una filosofía basada en la construcción de vínculos sólidos y duraderos.
«Buscamos productores serios, responsables y comprometidos. La confianza sigue siendo la base de este negocio», afirmó.
Al analizar el futuro de la actividad, Poggio se muestra especialmente entusiasmado con las oportunidades que se abren para los jóvenes.
Considera que la ganadería ofrece actualmente excelentes perspectivas de rentabilidad, aunque advierte que el éxito requiere planificación, capacitación y asesoramiento profesional.
«Es un momento excepcional para invertir. Hay mucho por explorar todavía en la ganadería argentina», sostuvo.
Recomendó rodearse de buenos asesores técnicos, trabajar junto a ingenieros agrónomos y veterinarios, y definir claramente los objetivos productivos antes de comenzar.
Pero además menciona un ingrediente indispensable. «Hay que tener coraje», afirmó.



La pasión por abrir tranqueras
Después de casi dieciséis años dedicados a la comercialización de hacienda, Pogio mantiene intacta la pasión por recorrer campos y conversar con productores.
Lejos de la imagen del operador de escritorio, reivindica el contacto personal como una herramienta insustituible para comprender la realidad del sector.
«Lo que más me gusta es abrir tranqueras, hablar con la gente, escuchar sus problemas, sus proyectos, sus sueños y también sus frustraciones. El campo tiene de todo y eso es lo que lo hace apasionante», expresó.
Su visión refleja, en definitiva, el espíritu de una ganadería puntana que ha sabido reinventarse. Con menos superficie dedicada a la actividad en algunas regiones, pero con mayores niveles de productividad, mejor genética, más tecnología y una creciente integración de los distintos eslabones de la cadena, San Luis parece haber encontrado un nuevo camino para consolidarse como una de las provincias ganaderas más dinámicas del país.
En un contexto internacional que continúa demandando carne de calidad y con productores cada vez más profesionalizados, el horizonte aparece cargado de oportunidades. La ganadería puntana ya no se define únicamente por la cantidad de cabezas que produce, sino por la eficiencia, la calidad y la capacidad de generar valor agregado. Un cambio que promete marcar el rumbo del sector durante las próximas décadas.











