Inicio Agricultura Redoblar la apuesta: El círculo virtuoso del maíz en los sistemas de...

Redoblar la apuesta: El círculo virtuoso del maíz en los sistemas de San Luis

Por Ing. Adrián Pinamonti, Técnico comercial Grupo Depetris

Introducción: Cuando la convicción se transforma en resultados

Hace un poco más de un año, en una nota publicada en El Semiárido titulada «¿Por qué en San Luis en esta campaña la incorporación del maíz se convirtió en los cimientos de la producción?», se analizaba un escenario rodeado de incertidumbre y escepticismo tras el fuerte impacto de la chicharrita. Sin embargo, en San Luis se mantuvo la racionalidad. Hoy, con los resultados de la cosecha sobre la mesa, queda demostrado que sostener el cereal fue la decisión técnica correcta y el punto de partida ideal para redoblar la apuesta en este nuevo ciclo.


El círculo virtuoso: Suelo, grano y carne

El maíz activa un engranaje donde todos los sistemas salen ganando, consolidando un verdadero círculo virtuoso en los campos de nuestra región:

● El cimiento físico: Su sistema radicular profundo explora el perfil de manera única y la cobertura de residuos que está dejando la cosecha es clave para frenar la erosión, retener la humedad y aportar materia orgánica en zonas semiáridas.

● El motor ganadero: Ese suelo protegido produce la energía de excelencia que tracciona los planteos mixtos. La conversión del grano en carne sigue demostrando ser una alternativa sumamente rentable para potenciar las recrías y las suplementaciones estratégicas.

● La rueda comercial: El valor agregado en origen y la transformación del cereal en carne es lo que mantiene la base del negocio, permitiendo reinvertir en tecnología y planificar las campañas con mayor espalda financiera.

Mirando al futuro: Los aprendizajes agronómicos que marcan la cancha

El desafío para la campaña que viene ya no es enfrentar la duda, sino potenciar los aciertos a través de la sintonía fina. Los grandes aprendizajes de este ciclo nos muestran que el éxito agronómico no depende de una receta fija, sino de una planificación estratégica que arranca desde el lote:

1. Definir el índice ambiental: El primer paso fundamental es diagnosticar con precisión el ambiente en el que vamos a trabajar (considerando agua útil, calidad de suelo y napas).

2. Elección de híbridos: A partir de ese índice ambiental, seleccionamos la genética de los materiales buscando estabilidad y el mejor perfil sanitario.

3. Ajuste de fecha de siembra y densidad: Con el ambiente y el híbrido definidos, calibramos el momento óptimo de siembra y la densidad de plantas por hectárea para maximizar la eficiencia en el uso de los recursos.

La sumatoria de eficiencias y el manejo al metro cuadrado

La verdadera rentabilidad del sistema actual se construye a través de la sumatoria de pequeñas eficiencias. Ya no alcanza con generalizar el manejo del lote; el desafío es afinar la puntería al metro cuadrado.

En esta estrategia, además de sostener esquemas sólidos de protección de cultivos frente a plagas y malezas, juega un rol crucial el manejo inteligente y eficiente de los nutrientes.

Nutrir el cultivo de forma dirigida, midiendo lo que el suelo ofrece y lo que la planta necesita según su potencial en cada punto del mapa, es lo que permite maximizar el retorno de cada inversión.

El último gran desafío: Eficiencia comercial para defender el esfuerzo

Para que el círculo virtuoso se complete de manera exitosa, el partido se termina de jugar en los escritorios. Nos queda siempre como desafío constante, y debemos ponernos como meta firme, la búsqueda de la eficiencia en la comercialización.

El diseño de una estrategia comercial inteligente implica levantar la mirada, analizar los precios de la nueva cosecha y entender la necesidad de ir arbitrando y construyendo un precio promedio de manera proactiva. Utilizar herramientas de cobertura, capturar oportunidades y anticipar canjes de insumos nos permitirá quitarle azar al negocio y asegurar la rentabilidad de cada metro cuadrado trabajado.

Con las cartas sobre la mesa y los aprendizajes consolidados, es el momento de ordenar las prioridades y planificar el próximo ciclo con la mirada puesta en la eficiencia integral.