No es la primera vez que ocurre una tragedia sanitaria en la zona de traslasierra, Córdoba, donde la policía reportó hace cinco días la muerte de 40 animales presuntamente por rabia transmitida por murciélagos.
Ocurrió en la localidad de Ambul, cerca de Villa Dolores y a pocos kilómetros del límite con la provincia de San Luis y el Senasa ni las relajadas autoridades de sanidad animal puntanas informaron sobre lo acontecido, no difundieron recomendaciones ni atienden los teléfonos.
La información se conoció el 19 de junio pasado a través del portal infomerlo.com, que tomó datos de La Voz y Cadena 3 en base a declaraciones de un comisario de apellido Romera, segundo jefe de la Departamental San Alberto.
Según la policía cordobesa, la investigación estuvo a cargo de Senasa, que recomendó vacunar al resto de los animales para que no sufran el mismo padecimiento, una advertencia que no llegó a ningún medio de comunicación.
«Creían que era por un yuyo o algo y se dan con que había un brote de rabia, de muchos murciélagos que habían llegado a la zona», explicó el oficial.
Los animales muertos se encontraron en los parajes Cerro Vayo, Loma del Medio y El Rincón; todos hacia el este de la comuna de Ambul, en lo alto de la sierra, al norte de Traslasierra. En la zona se encuentran murciélagos hematófagos, que son vectores de rabia.
Al menos tres familias de lugareños se encuentran afectadas por el problema. Un fenómeno similar no se producía en la zona desde hace décadas, según recuerdan quien llevan un seguimiento del tema.
La noticia ni siquiera se publicó por El Diario de la República, único medio al que los funcionarios locales eligen para difundir noticias sanitarias, o para suavizarlas, a través de un complaciente editor siempre dispuesto a desinflar problemas.
Tampoco es posible acceder a información de la Comisión Provincial de Sanidad Animal (Coprosa-San Luis), un organismo que nunca avisa sobre sus reuniones para evitar que la prensa pueda presenciarlas.
Foto: Policía de Córdoba.











