Tras ocho reuniones en la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA), la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y las entidades empleadoras del sector acordaron una actualización salarial cercana al 14% para el personal permanente de prestación continua. Aunque el incremento ya entró en vigencia, el gremio expresó su disconformidad y consideró que la recomposición resulta insuficiente frente al contexto económico actual.
La Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) homologó un nuevo acuerdo salarial para los trabajadores rurales de todo el país, que establece una actualización cercana al 14% para el personal permanente de prestación continua. De esta manera, el salario básico de la categoría Peón General pasó a ubicarse en $1.144.473,80 mensuales a partir de julio, marcando una mejora respecto de los valores vigentes durante el primer semestre del año.
El entendimiento fue alcanzado luego de ocho reuniones de negociación entre representantes de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y las entidades empleadoras nucleadas en la denominada Mesa de Enlace. Sin embargo, el resultado final dejó un sabor amargo en el gremio, que manifestó públicamente su desacuerdo con el porcentaje acordado.
Desde la organización sindical señalaron que el incremento no logra compensar la pérdida del poder adquisitivo sufrida por los trabajadores rurales y remarcaron que durante las negociaciones impulsaron una recomposición salarial de mayor magnitud.
“Este cierre no nos conforma. No es suficiente ni representa la verdadera recomposición salarial que los trabajadores y trabajadoras rurales necesitan y merecen”, expresó UATRE a través de un comunicado difundido tras la firma del acuerdo.
El convenio establece un esquema de incrementos escalonados que continuará aplicándose durante los próximos meses. Según lo acordado, el salario básico mensual para la categoría Peón General evolucionará de la siguiente manera:
- Julio: $1.144.473,80
- Agosto: $1.183.074,33
- Septiembre: $1.216.369,67
- Octubre: $1.248.297,96
De esta forma, el salario básico rural superará los $1,24 millones hacia octubre, completando el cronograma establecido por la CNTA.
La actualización representa un avance respecto del acuerdo anterior, que había fijado para el período comprendido entre el 1 de febrero y el 31 de julio de 2026 un salario básico de $1.000.908,17 para la categoría de Peón General. Con la nueva escala, el haber de julio registra una mejora de aproximadamente $143.500, equivalente a cerca del 14%.
A pesar de la firma del acuerdo, UATRE sostuvo que la negociación estuvo marcada por fuertes diferencias con las entidades empresarias del sector agropecuario. Según el sindicato, las patronales mantuvieron una postura rígida durante las discusiones y rechazaron propuestas que apuntaban a una recuperación más significativa de los ingresos de los trabajadores.
“Resulta inadmisible que, en un año de producción récord para el agro, las entidades patronales se hayan negado sistemáticamente a acompañar un aumento acorde al esfuerzo de quienes sostienen esa producción con su trabajo cotidiano en el campo”, sostuvo la organización gremial.
La entidad destacó además que los trabajadores rurales desempeñan un papel fundamental en el sostenimiento de la actividad agropecuaria, una de las principales generadoras de divisas del país, y consideró que esa contribución debería reflejarse en mejores condiciones salariales.
Más allá de las diferencias expresadas por el sindicato, el acuerdo ya tiene carácter obligatorio para todos los empleadores alcanzados por el régimen de trabajo agrario en la República Argentina. Esto significa que las nuevas escalas salariales deberán ser aplicadas de manera inmediata en todo el territorio nacional.
Desde UATRE adelantaron que continuarán planteando sus reclamos en futuras reuniones de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario, con el objetivo de lograr una recomposición que, según sostienen, permita recuperar plenamente el poder adquisitivo de los trabajadores rurales.
La nueva actualización salarial se produce en un contexto en el que las negociaciones paritarias continúan siendo una herramienta clave para acompañar la evolución de los precios y preservar los ingresos de los trabajadores del sector agropecuario, una actividad estratégica para la economía argentina.












