La Segunda Cumbre de Logística Argentina se realizará el viernes 16 de octubre en Buenos Aires. La agenda pondrá el foco en los corredores de cargas, el financiamiento y las obras necesarias para acompañar la expansión productiva. La minería tendrá un lugar central, con especial atención a los desafíos de conectividad de las provincias cordilleranas.
La expansión de la minería, el crecimiento de la producción energética y las necesidades de la agroindustria plantean un desafío común: contar con infraestructura y sistemas de transporte capaces de conectar las regiones productivas con los mercados. Con ese eje, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) realizará el viernes 16 de octubre la Segunda Cumbre de Logística Argentina 2026, en el Centro de Convenciones de Buenos Aires.
Bajo el lema “Hacia una logística competitiva para el desarrollo federal”, el encuentro convocará a gobernadores, funcionarios nacionales, ejecutivos de empresas, referentes académicos y representantes de entidades internacionales de crédito. Según la información difundida sobre la jornada, las acreditaciones comenzarán a las 9 y la apertura formal será a las 10. El acceso será gratuito, con inscripción previa.
La propuesta busca poner en una misma mesa las demandas de las provincias, las necesidades de las empresas y las posibilidades de financiamiento. El debate abarcará obras viales, ferroviarias y portuarias, centros logísticos, herramientas tecnológicas y regulaciones que inciden en el movimiento de cargas.
La cumbre dará continuidad a la Estrategia Federal Logística que el CFI impulsa junto con las provincias desde 2021. De acuerdo con el material difundido, ese proceso permitió identificar y priorizar más de 1.100 proyectos en todo el país, con la participación de más de 2.000 actores de los ámbitos público, privado y técnico.
El objetivo es mejorar la conexión entre los centros de producción, los espacios de procesamiento y los mercados de destino. Para las economías regionales, esa articulación resulta determinante: las distancias, los tiempos de traslado y los costos de transporte inciden en la competitividad de cada cadena.
Entre las iniciativas mencionadas sobresale el Corredor Andes-Atlántico, concebido para vincular Vaca Muerta, el norte minero y los puertos atlánticos. La información publicada por Acero y Roca señala que el proyecto contempla inversiones estimadas de hasta US$ 7.000 millones.
La discusión también incluirá la identificación de cuellos de botella en el transporte, el almacenamiento y la distribución, junto con la simplificación normativa y la incorporación de criterios ambientales y de eficiencia energética.


La minería ocupará un lugar destacado en la agenda por las necesidades de infraestructura asociadas al litio, el cobre y otros metales estratégicos. El desarrollo de estos proyectos requiere asegurar tanto el ingreso de equipos e insumos como la salida de la producción hacia los mercados internacionales.
Según los datos consignados en el texto difundido, las exportaciones mineras alcanzaron US$ 6.059 millones entre enero y agosto de 2026. Ese crecimiento refuerza la discusión sobre rutas, corredores bioceánicos, accesos portuarios y ferrocarriles de cargas.
Las necesidades varían según la ubicación y la escala de los emprendimientos. En las zonas cordilleranas, la conectividad constituye una condición para sostener la operación y acompañar nuevas inversiones. Por eso, la coordinación entre provincias, Nación y empresas será uno de los asuntos centrales del encuentro.
La convocatoria prevé la participación de directivos de Techint, Holcim, Rio Tinto y Glencore, entre otras compañías, para aportar la perspectiva empresarial sobre infraestructura, transporte y desarrollo productivo.
Vaca Muerta y el agro, otros motores de la demanda
El sector energético será otro de los protagonistas. En torno a Vaca Muerta, el desafío pasa por ampliar la capacidad de transporte y acompañar la creciente producción de hidrocarburos con infraestructura y financiamiento.
La agroindustria, por su parte, necesita mejorar el traslado de materias primas hacia plantas de procesamiento y terminales de exportación. La eficiencia de esos recorridos influye en los costos de comercialización y en la capacidad de las distintas regiones para colocar su producción.

Aunque cada actividad presenta demandas específicas, las tres cadenas comparten la necesidad de contar con conexiones confiables y una planificación que articule los distintos modos de transporte.
Dentro del escenario regional, San Juan aparece como uno de los casos vinculados con los desafíos logísticos de la minería. El desarrollo de proyectos de cobre, oro y plata impulsa nuevas demandas sobre la red vial y abre la discusión acerca de alternativas ferroviarias y conexiones portuarias.
El material publicado por Acero y Roca destaca un acuerdo entre el gobierno provincial y la minera Vicuña que contempla un adelanto de fondos privados para financiar obras viales, entre ellas intervenciones sobre la Ruta 40 Norte.
También menciona gestiones orientadas al mantenimiento de corredores utilizados por cargas pesadas y la búsqueda de conexiones con puertos de la hidrovía santafesina. En ese esquema, la recuperación y modernización del ferrocarril aparece como una alternativa para reducir los costos de traslado de insumos y de la futura producción minera.
A esas iniciativas se suman acciones para ampliar la conectividad aérea y el desarrollo de servicios de distribución vinculados con el comercio electrónico. Son demandas diferentes que convergen sobre una misma necesidad: fortalecer la infraestructura provincial y su integración con el resto del país.
La cumbre del CFI pondrá esas experiencias y necesidades en discusión. El desafío será traducir las prioridades identificadas en obras, acuerdos y mecanismos de financiamiento que permitan acompañar el crecimiento productivo de las provincias.
Fuente: información publicada por Minería Sustentable, con origen en Acero y Roca.







