Lo más comentado del mercado de granos la semana que pasó fueron los dichos en un webinar de Agroeducación de Fernando Jurado, el CEO de la exportadora de granos Díaz y Forti, firma que el gobierno suspendió por millonarios retrasos en liquidar divisas.
Jurado sostuvo que su empresa es discriminada y atacada por estar utilizando las plantas de Vicentin en San Lorenzo y que si hubiese estado haciendo fazón en otras fábricas no hubiese sido sancionada.
Dijo que “hay intereses políticos y mucha animosidad contra los directores que llevaron a la crisis de Vicentin” y que ellos están sufriendo un daño colateral de esa embestida. A lo que agregó que los traders multinacionales observan complacidos los embates que sufren ya que están molestos por su competencia, pese a que con toda la furia llegaría a mover el 5% de la producción.
El dato para resaltar es que Jurado aceptó que ellos están en infracción en materia de liquidación (dijo textualmente: “tenemos una situación poco regular en la liquidación con el Banco Central»), aunque negó que sean 450 millones los que deben. A confesión de partes, relevo de pruebas.
El tema es que no es menor que no estén liquidando, ya que si es cierto que están ingresando los dólares vía operaciones bursátiles estarían obteniendo una ventaja cambiaria frente al resto y eso puede explicar cómo se financia su crecimiento.
Pero Jurado también comentó: “No somos los únicos que estamos en una situación poco regular con el Banco Central”. Y luego relató que las multinacionales fueron advertidas con anterioridad del cambio de normativa oficial que arrancó en diciembre (se le prohíbe operar a quienes no liquiden bien ya que el Banco Central necesita los dólares) y por eso en la última quincena de noviembre se pusieron en línea, pero a ellos les avisaron el primero de diciembre del cambio y a los dos días los suspenden ya que no tienen capacidad financiera de ponerse al día en tan poco tiempo.
Como sea, la sensación que quedó es que el ritmo de las liquidaciones parece que se acomoda en conversaciones muy informales entre aceiteras y el gobierno cuando el tema es muy delicado para el país .
Y sobre las quejas de los traders por los mejores precios que, a veces, paga Díaz y Forti, Jurado señaló que “nos critican nuestros precios, pero a nosotros no nos invitan a las mesas adonde definen los precios”.
Muy dura la sentencia sobre “la mesa” en la que se definen los precios, sobre todo viniendo de un ex presidente de Cargill en Argentina por varios años. Por el contrario, en las multis la lectura de lo que está ocurriendo es diferente y sostienen que hay mucho ruido porque en un contexto de márgenes muy ajustados llama la atención que alguien pague más, cosa que no ocurriría si el sector estuviera trabajando con mejores márgenes.
Finalmente, los codazos que sufre la exportadora de sus pares despertó la identificación con ella de operadores de otros negocios portuarios, como el de los recibidores de granos, en el que hay empresas de primera línea, con década de experiencia y servicios de punta a los que aún hoy las empresas tradicionales todavía buscan cerrarle el camino para evitar la competencia.
Fuente: Mariano Galíndez – Rosario 3











