La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias – Regional Córdoba manifestó su «absoluto rechazo» al proyecto de “Ley de Aporte Solidario y Extraordinario de las Grandes Fortunas”, por considerarlo un «impuesto distorsivo y confiscatorio», que terminará gravando la producción y no la riqueza.
Las gremiales cordobesas que representan a un amplio sector agropecuario emitieron ayer un documento en el cual manifiestan su posición ideológica respecto del gravamen que el gobierno nacional impulsa para el apoyo de las clases sociales que más sufrieron los efectos de la pandemia de Covid-19.
El parte emitido a la prensa lleva la firma de Agustín Pizichinni de Federación Agraria Argentina, Alejandro Butiero de Coninagro, Alejandro Ferrero de Sociedad Rural y Javier Rotondo de Cartez.
El documento expresa:
La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias – Regional Córdoba manifiesta su absoluto rechazo al proyecto de “Ley de Aporte Solidario y Extraordinario de las Grandes Fortunas”, por considerarlo un impuesto distorsivo y confiscatorio, que terminará gravando la producción y no la riqueza.
El tributo, que abarca para su cálculo el capital de trabajo, los bienes de cambio, la maquinaria y los equipos, constituye un duro golpe para el sector agropecuario y las pymes porque compromete sus activos desalentando las inversiones y la generación de empleo.
Asimismo expresamos nuestra profunda decepción por la decisión de los legisladores del oficialismo cordobés de avalar este nuevo impuesto que no es coparticipable, al igual que otro tributo confiscatorio como los derechos de exportación.
De esta manera, Córdoba incrementará su extraordinaria transferencia de recursos al Estado Nacional, mientras sigue siendo una de las que menos coparticipación per cápita recibe, alejándose del federalismo y asignándole aún más manejo discrecional al poder central.
En el marco de esta agobiante e insostenible presión tributaria, también preocupa fuertemente la decisión del Gobierno de la Provincia de aumentar un 40 por ciento promedio el Impuesto Inmobiliario Rural.
Todo esto ubica al productor argentino en desventaja competitiva con los de otros países, que para fomentar una mayor producción e ingreso de divisas bajan impuestos y otorgan créditos accesibles.











