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La exportación empuja los precios en las carnicerías

Con un mercado chino que presenta una demanda constante, la escasez de vacas -categoría favorita de los asiáticos- empuja hacia arriba el precio de categorías destinada al consumo doméstico, como vaquillonas y novillitos

La industria frigorífica exportadora bovina presiona cada vez con más fuerza a los precios de venta al público en los mostradores, según estimaron fuentes del negocio ganadero. Con China que tracciona cada vez más fuerte en materia de exportaciones, operadores de esta cadena de valor estiman que esta situación tendrá un traslado a las pizarras de las carnicerías antes de fin de año.

A esta situación, se suman otras variables que impactarán en un futuro aumento. Por un lado, el bajo nivel de ocupación en los feedlots, que con números en rojo empezarán a registrar un faltante de hacienda que presionará a las carnicerías. Además, el incremento de insumos básicos para la alimentación del rodeo bovino, como el maíz.


La clave de esta situación radica en el precio de la vaca, que es la categoría más codiciada por los compradores asiáticos. Con menor disponibilidad en los remates de hacienda, los frigoríficos exportadores salen a jugar fuerte y convalidan precios elevados por esta categoría  Y el efecto dominó de esta situación se extiende a vaquillonas y novillitos, que son las que se faenan con destino a carnicerías y supermercados.  «La exportación se está llevando por delante el consumo», reconoció un comprador habitual en el Mercado de Liniers.

El panorama para un reajuste de precios no es el mejor. En el caso de la carne vacuna, el consumo se encuentra estancado sobre los 50 kilos anuales, con un poder adquisitivo del salario cada vez más erosionado. Frente a una suba sostenida en los precios de esta hacienda, la duda es si los carniceros podrán trasladar el incremento en el precios de la media res que reciben en sus locales.

Ulises Forte: Futuro bueno para la ganadería

En relación a la actividad ganadera y los datos relevados por el IPCVA recientemente, Ulises Forte,  presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, afirmó que «están convencidos de que a mediano y largo plazo el futuro es promisorio, pero el corto plazo está muy complicado». «El problema es cómo llegamos al mediano plazo» presentó Forte y destacó que «se está haciendo un poco largo», especialmente para «las capas medias agrarias», consecuencia de la «alta carga impositiva, el aumento del maíz, el alto valor de la invernada, la alta carga financiera, el precio caído y la reactivación económica que tarda mucho en llegar».

Para evitar profundizar las tenencias negativas, Forte afirma que «indudablemente hay que empezar a buscar una solución rápida», pero aclaró que «no le corresponde» al Instituto encontrar esa respuesta sino a la «conclusión a la que pueda llegar la Mesa de Enlace con el Gobierno Nacional»; pero si los tiempos siguen extendiéndose, dijo Forte, «cuando llegue el momento de contar porotos, van a ser muy pocos los productores que queden».

Finalizando, el referente ganadero dijo: «Sigo convencido de que el futuro es muy bueno para la ganadería, porque a la ganadería, si le entran más vacas, se puede aumentar el rodeo. Los 50 kilos per cápita se pueden aumentar cuando haya poder adquisitivo porque tenemos un mundo demandante o sea que las condiciones están todas dadas. Ahora, aunque haya condiciones dadas a mediano plazo, me parece que hay que dar un empujoncito en el corto».