La última campaña de gruesa planteo valores de precipitaciones extremos similares a algunos registros climáticos históricos de más de 100 años. Teniendo en cuenta la acumulación de lluvias desde agosto a marzo, período en el cual se desarrollan los cultivos de cosecha gruesa, sólo en seis campañas de este registro ocurrieron valores extremos cercanos a los 300 milímetros.
De acuerdo con la Estación Meteorológica de la Estación Experimental Agropecuaria de INTA San Luis ubicada en Villa Mercedes, el promedio histórico del período mencionado, es de 526 milímetros. Es decir casi el doble del registro de la pasada campaña, que fue de 279 milímetros.
El informe que lleva la firma de Ricardo Andrés Rivarola, especifica que la acumulación de lluvias entre marzo y agosto para la campaña 2017/18 correspondió al 37% del promedio del período 2012-2017 como se observa en el gráfico 1.
En la tabla 1 muestra la distribución mensual de las precipitaciones, entre agosto 2017 y marzo 2018.

La escasez de agua disponible para los cultivos, se manifestó negativamente en el desarrollo vegetativo y por consiguiente en el rendimiento de los cultivos, como soja, maíz, sorgo, girasol y maní. Así también, afectó la eficiencia de las aplicaciones de herbicidas, lo cual posibilitó el desarrollo de algunas malezas de importancia en la zona de estudio.
Cabe agregar como evento puntual la caída de granizo ocurrida a fines diciembre, que provocó daños en dichos cultivos, disminuyendo el área foliar de los mismos.
Además de las adversidades mencionadas, sucedieron temperaturas atípicas. En pleno período de desarrollo vegetativo del cultivo, específicamente el 12 de febrero y el 15 de marzo de 2018, se registró en casilla meteorológica una temperatura mínima de 0.4°C, observándose daños por heladas en diferentes materiales de sorgo, maíz y soja, en parcelas de ensayos y lotes de producción. En cuanto a la primera helada se registró el 25 de marzo y fue de -2.7 °C, fecha esperable en la zona.
Para la estación otoño/invernal 2018, es necesario resaltar que desde el mes de abril hasta el 26 de septiembre de 2018 se acumularon 92 milímetros. Este dato nos permite pensar en la necesidad de próximas precipitaciones que ayuden a una mejor toma de decisión respecto al manejo, tipo de cultivos y materiales a sembrar en esta próxima campaña 2018/19. Ponemos énfasis en el monitoreo/seguimiento de diferentes parámetros como humedad disponible en el perfil del suelo, presencia de malezas, de plagas, a fin de planificar y ejecutar las prácticas de manejo correspondientes, para lograr un mejor establecimiento y posterior desarrollo del cultivo.












