En el trabajo sobre las tasas e indicadores socioeconómicos del primer trimestre de 2019 elaborado por el Indec, que causó revuelo generalizado en todo el país porque se ha vuelto a niveles de desocupación de dos dígitos, la ciudad de San Luis es de las pocas que registra uno de los niveles más bajos.
Los resultados del primer trimestre de 2019 correspondientes al total de aglomerados urbanos del país muestran que la tasa de actividad es del 47,0%, la tasa de empleo es del 42,3% y la tasa de desocupación es del 10,1%.
En el desagregado se puede leer que en lo que respecta a San Luis Capital la tasa general de actividad es de 45,1%, la de empleo es de 44,2 y la desocupación llega al 2%.
En medio de una situación caótica que vive el país en materia de desempleo, el índice de San Luis es uno de los más bajos. Sólo fue igualado por Comodoro Rivadavia y superado por el gran Resistencia (Chaco) con una tasa del 1,2%.
Para el dato de San Luis se ha tomado como espacio físico del muestreo a la ciudad de San Luis sumada a El Chorrillo y a Juana Koslay.
En esta zona los ocupados que demandan empleo llegan al 9,8% y el nivel de subocupación llega al 5%. La Subocupación demandante, es decir, aquéllos que buscan trabajo, llega al 4,3% y la no demandante al 0,7%.
Los números de desocupación de nuestros vecinos cuyanos muestran un signo de mayor preocupación que el de la capital puntana. El gran San Juan llega a 3,2% y el gran Mendoza al 8,3%.
El conglomerado urbano que mayor desocupación presenta en el país es el conformado por Usuahia y Río Grande, que llega al 13%. Le siguen el Gran Buenos Aires y Rawson – Trelew con 12,3%. La sutil diferencia entre uno y otro es la cantidad de habitantes que tienen.
La población económicamente activa (PEA) está compuesta por los ocupados y los desocupados. Este último grupo presiona activamente sobre el mercado laboral en búsqueda de una ocupación.
A fin de tener un indicador sobre la presión global, se suman los ocupados que, si bien tienen un empleo, buscan activamente otro (ocupados demandantes).
En una gradación menor de presión laboral, se encuentran aquellos ocupados que no demandan activamente otro empleo, pero están dispuestos a extender su jornada de trabajo. Ejemplo de estos son los subocupados no demandantes y otros ocupados no demandantes disponibles.
Fuente: Indec – Producción El Semiárido













