La cabaña puntana participó del 10° Remate Aniversario realizado por Ferialvarez junto a Bellamar Estancias. La Benedicta comercializó 23 toros y 50 vaquillonas preñadas. En el conjunto de la subasta, los Angus promediaron $8,69 millones y alcanzaron un máximo de $16,5 millones, mientras que entre los Brangus un toro llegó a $17,2 millones.
La genética producida en San Luis volvió a mostrarse fuera de los límites provinciales. Cabaña La Benedicta, de Liborio Luna, participó con sus reproductores Angus del 10° Remate Aniversario de El Bonete–Corral de Guardia, realizado el martes 15 de septiembre en las instalaciones de Ferialvarez, en Río Cuarto, Córdoba.
La cabaña puntana llegó a la jornada como invitada y tuvo una participación importante dentro de una subasta que mostró dinamismo y buenos valores para las diferentes razas y categorías ofrecidas.
La Benedicta vendió 73 reproductores, 23 toros Angus y 50 vaquillonas preñadas con parición de otoño, según detalló Francisco Gabutti al finalizar la jornada.
Los precios generales del remate reflejaron la firmeza que atraviesa el negocio de los reproductores. De acuerdo con los resultados difundidos por Ferialvarez, se vendieron 42 toros Angus con un promedio de $8.697.619 y un máximo de $16.500.000.
La demanda también se hizo sentir entre los vientres. En vaquillonas Angus con parición de otoño, categoría en la que se comercializaron 79 ejemplares en el conjunto del remate, el promedio fue de $3.554.430 y el máximo llegó a $4.600.000.
Para La Benedicta, además de los precios, la jornada significó una nueva oportunidad para posicionar la genética Angus desarrollada en San Luis en una plaza ganadera relevante como Río Cuarto.

Gabutti destacó especialmente la velocidad con la que se desarrollaron las ventas. “Fue un remate muy ágil, muy rápido”, señaló, y consideró que los animales se comercializaron a valores acordes con el buen momento que atraviesa la actividad.
“Un remate sumamente dinámico”
Desde Ferialvarez también hicieron una evaluación positiva de la convocatoria. Esteban Cacciavillani resaltó tanto el acompañamiento del público como el comportamiento de los precios y vinculó el resultado con el momento de la ganadería y el prestigio alcanzado por las cabañas participantes.
La jornada terminó así con precios firmes, agilidad en las ventas y una importante colocación de reproductores, en un escenario en el que la genética volvió a mostrar su peso dentro de las decisiones de inversión ganadera.
Para La Benedicta, el balance tuvo además un componente puntano, al colocar 23 toros y 50 vaquillonas preñadas Angus en una subasta de estas características representa una nueva vidriera para la genética bovina producida en San Luis y su inserción en establecimientos ganaderos de la región central del país.










