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Los campos ganaderos empujan la recuperación del mercado inmobiliario rural

El índice que mide la actividad del sector alcanzó los 50 puntos en agosto y subió 4,43 unidades respecto de julio. Las consultas y visitas a establecimientos mantienen una tendencia ascendente, con especial interés por los campos destinados a la ganadería, aunque la distancia entre los valores pretendidos por vendedores y compradores continúa demorando el cierre de operaciones.

El mercado inmobiliario rural argentino volvió a mostrar señales de recuperación durante agosto, con un incremento de las consultas y visitas a establecimientos y un renovado interés por los campos ganaderos. Sin embargo, el mayor movimiento todavía encuentra dificultades para transformarse en operaciones concretas, principalmente por la diferencia entre los precios pretendidos por los propietarios y los valores que están dispuestos a pagar los compradores.

El Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural (InCAIR), elaborado por la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), alcanzó los 50 puntos en agosto, con un crecimiento de 4,43 puntos respecto del mes anterior.

El resultado mantiene la tendencia levemente ascendente que viene mostrando la actividad durante 2026 y representa una mejora luego de los altibajos registrados en los meses anteriores.

El dato adquiere particular interés para provincias con una fuerte presencia de establecimientos ganaderos, como San Luis, debido a que precisamente este segmento aparece como uno de los que actualmente genera mayor cantidad de consultas.

Uno de los aspectos destacados por CAIR es el comportamiento de los establecimientos destinados a la producción pecuaria.

Los valores alcanzados por la hacienda están contribuyendo a mantener un buen nivel de consultas por campos ganaderos, mientras productores e inversores vuelven a analizar oportunidades dentro del mercado de tierras.

Esta situación abre un interrogante particular para San Luis, donde una importante superficie rural está destinada a la cría y recría bovina y donde existe una amplia diversidad de establecimientos, desde campos naturales del norte y oeste provincial hasta sistemas ganaderos y mixtos con mayor nivel de intensificación en el centro y este.

El comportamiento nacional plantea así la necesidad de observar si el mayor interés detectado por CAIR también comienza a reflejarse en consultas, visitas y operaciones dentro del mercado inmobiliario rural puntano.

La recuperación, de todos modos, todavía es moderada.

CAIR advirtió que, pese al aumento de las consultas y recorridas por establecimientos, durante agosto volvió a ampliarse la brecha entre los valores pretendidos por los vendedores y aquellos que los potenciales compradores están dispuestos a convalidar.

Esa diferencia aparece como uno de los principales obstáculos para transformar el interés existente en operaciones efectivamente cerradas.

El mercado muestra así dos velocidades. Por un lado, crece la cantidad de interesados que consulta y analiza establecimientos; por otro, las negociaciones encuentran dificultades cuando llega el momento de acordar el precio.

La evolución de esa brecha será uno de los factores determinantes para saber si la recuperación observada durante los últimos meses logra consolidarse.

Qué mide realmente el InCAIR

El índice elaborado por CAIR requiere además una aclaración importante: no mide el precio de los campos ni constituye una referencia sobre el valor de la hectárea rural.

Su función es medir el nivel de actividad del mercado.

El indicador comenzó a elaborarse en noviembre de 2013 y combina diferentes variables. Entre ellas se encuentran los resultados de una encuesta mensual realizada entre socios de la Cámara de distintas regiones del país, la cantidad de avisos de campos ofrecidos en venta o alquiler en medios nacionales y el número de anunciantes registrados en la página de la entidad.

También incorpora las operaciones concretadas durante el período, las búsquedas y consultas efectuadas por inversores y la cantidad de avisos comerciales existentes en las principales plazas inmobiliarias del interior.

Por ese motivo, el crecimiento del índice no significa necesariamente que haya aumentado el precio de la tierra. Lo que refleja es que existe un mayor movimiento alrededor del mercado.

Un año con altibajos

La evolución reciente muestra que la recuperación no fue lineal.

En junio, el InCAIR había descendido a 47,73 puntos, luego de ubicarse en 56,86 en mayo. Entre los factores que incidieron entonces apareció la falta de oferta de campos agrícolas y mixtos de buena calidad.

Durante julio, la actividad volvió a mantenerse contenida, mientras la escasez de oferta agrícola continuaba limitando el mercado. En contrapartida, las consultas por establecimientos ganaderos mostraban mayor firmeza.

Agosto volvió a cambiar parcialmente esa fotografía. Con los 50 puntos registrados por el índice, las consultas y visitas mantuvieron una evolución positiva, aunque todavía insuficiente para hablar de una recuperación plena.

El dato que sobresale para las regiones pecuarias es el interés que mantienen los campos ganaderos.

La relación entre el precio de la hacienda, la rentabilidad esperada de la actividad y el valor de los establecimientos puede transformarse en una de las variables centrales para el mercado de tierras durante los próximos meses.

Para San Luis, ese escenario abre varios interrogantes, si aumentaron efectivamente las consultas por establecimientos ganaderos, qué zonas de la provincia concentran la demanda, qué tipo de campos buscan los compradores y, fundamentalmente, qué distancia existe actualmente entre los valores solicitados y aquellos que finalmente se pagan en las operaciones.

Responder esas preguntas permitirá determinar si el movimiento que comienza a observarse a nivel nacional ya tiene su correlato en el mercado rural puntano.

Por ahora, el indicador nacional ofrece una primera señal: hay más movimiento e interés por los campos, especialmente los ganaderos, pero compradores y vendedores todavía tienen dificultades para encontrarse en el precio.

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