Con profundo dolor y un marcado sentimiento de impotencia, la comunidad educativa de la Escuela Técnica N° 21 “María Auxiliadora” de Justo Daract denunció haber sufrido, por segunda vez en menos de un mes, un hecho de inseguridad que golpea de lleno al trabajo colectivo de docentes, estudiantes y familias.
En la noche del domingo 21 de septiembre, delincuentes ingresaron a los corrales del establecimiento y faenaron cinco corderos, animales que formaban parte de las prácticas productivas que los alumnos realizan como parte de su formación técnica. El hecho se suma a otro episodio similar registrado semanas atrás, cuando la institución había denunciado el robo de animales en circunstancias prácticamente idénticas.
Desde la Dirección de la escuela y la Asociación Cooperadora se confirmó que ya se radicaron las denuncias correspondientes ante las autoridades policiales y judiciales. Sin embargo, hasta el momento no se han obtenido respuestas ni avances concretos en relación con la primera causa.
“Es un golpe más a todo nuestro esfuerzo colectivo”, expresaron con firmeza las autoridades educativas a través de un comunicado institucional. Y añadieron: “Estos hechos no sólo significan una pérdida material, sino también un daño al proceso educativo, porque los animales robados o carneados son parte esencial de los aprendizajes de nuestros alumnos”.
La situación ha generado un fuerte malestar en la comunidad de Justo Daract, que ve con preocupación cómo la inseguridad comienza a impactar también en instituciones formativas que, lejos de manejar grandes recursos, sostienen sus proyectos con sacrificio, compromiso y el aporte solidario de padres, vecinos y docentes.
El comunicado de la escuela cierra con un pedido concreto a toda la sociedad: “Solicitamos cualquier información que pueda ser útil para esclarecer estos hechos. El silencio te hace cómplice”.
La frase, contundente y movilizadora, busca generar conciencia ciudadana y romper la pasividad frente a situaciones delictivas que afectan no solo a la escuela, sino al conjunto de la comunidad.
En paralelo, se espera que la denuncia encuentre pronta respuesta por parte de las autoridades policiales y judiciales de San Luis, dado que se trata de un hecho reiterado que amenaza la continuidad de proyectos productivos y educativos claves para la formación de jóvenes de la región.
Mientras tanto, padres, docentes y alumnos de la Escuela Técnica N° 21 mantienen la esperanza de que la justicia actúe, al mismo tiempo que multiplican sus esfuerzos para sostener la actividad diaria a pesar de las pérdidas sufridas.











