El Día del Trabajador Rural se celebra todos los 8 de octubre por ser la fecha en la que se dio a conocer el primer Estatuto del Peón de Campo, una ley que cambió para siempre el trabajo rural en las estancias argentinas.
La norma fue impulsada en 1944 por el entonces secretario de Trabajo y Previsión de la Nación, coronel Juan Perón, y finalmente promulgada por el gobierno nacionalista del presidente de facto Edelmiro Farrell.
Entre los avances laborales que estableció el Estatuto del Peón de Campo, promulgada por el decreto 28.169, se cuentan las vacaciones pagas, el salario mínimo, el descanso dominical obligatorio, el pago en moneda nacional y no en especias, el alojamiento en condiciones mínimas de higiene y la asistencia médica, entre otras.
El Estatuto del Peón fue derogado por los sucesivos regímenes militares que gobernaron la Argentina durante la última mitad del siglo XX y vuelto a instaurar en los procesos democráticos, y fue el resultado de al menos cuatro décadas de luchas de los trabajadores rurales, la más famosa de ellas conocida como Patagonia Rebelde o Trágica (1920-1922) protagonizada por peones anarcosindicalistas de la provincia de Santa Cruz.
El Estatuto del Peón fue actualizado en el año 2004 y en 2011 se sancionó la Ley 26.727 con un nuevo Régimen de Trabajo Agrario, mediante la Ley 26.727 de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), que se formó en 1988 como Resolución del Ministerio de Trabajo de la Nación tras la disolución de la FATRE (que nació en 1947).
La ley reconoce además a los peones rurales remuneraciones mínimas determinadas por el Consejo Nacional de Trabajo Agrario, que no podrán ser menores al salario mínimo vital y móvil, y fija períodos y lugares de pago.
Paradojas de la historia: el decreto que regulaba este Estatuto se promulgó un 17 de octubre de 1944, justo un año antes de la movilización obrera que desencadenó el «Día de la Lealtad Justicialista», y se publicó en el Boletín Oficial un día después.
Sin embargo, su aniversario se celebra todos los 8 de octubre, día en la que fue promulgada y, coincidentemente, del cumpleaños de su principal impulsor, Juan Perón.
Un poco más de historia
Los orígenes del sindicalismo rural en la Argentina se remontan al siglo XX. Uno de los episodios más dramáticos en la historia del sindicalismo rural fueron las huelgas patagónicas de 1920 y 1921. Uno de los destacados líderes, que fue víctima de estas huelgas, fue el gaucho Facón Grande, a quien la UATRE dio su homenaje alzando un monumento en su memoria en la provincia de Santa Cruz y bautizando a su hotel del micro centro porteño con el nombre de aquel trabajador rural.
En aquellos levantamientos, que fueron reprimidos por las fuerzas militares enviadas por el gobierno nacional, murieron junto a Facón Grande más de mil quinientos trabajadores rurales.
En 1944, se promulga el Estatuto del Peón. Su sanción, el 8 de octubre de 1944, es señalada como el comienzo de la protección legal del trabajador rural. En diciembre de 1946, el Congreso sancionaba la Ley 12.921, promulgada en junio de 1947, que ratificaba el Estatuto del Peón.
Esta normativa fijó por primera vez, para todo el territorio de la república, condiciones de trabajo para los asalariados rurales, entre ellas: salarios mínimos, descanso dominical, vacaciones pagas, estabilidad, condiciones de higiene y alojamiento. En recuerdo de la sanción del Estatuto del Peón de Campo, en Argentina se ha establecido el día 8 de octubre, como Día del Trabajador Rural, en recuerdo del día de su sanción.
En 1947, por Resolución del Ministerio de Trabajo de la Nación, el 15 de octubre de 1947 se forma la Federación Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (FATRE), como el sindicato más representativo del sector rural.
Finalmente una resolución del Ministerio de Trabajo de la Nación resolvió, en octubre de 1988, el carácter de Unión y su denominación: Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores.











