A días de su jubilación, el ingeniero agrónomo Eduardo “Lalo” Montiel fue agasajado por colegas, autoridades y productores que destacaron su trayectoria, su compromiso institucional y su papel clave en el desarrollo de los consorcios de regantes del norte provincial.
En un emotivo encuentro celebrado en la localidad de Quines, el ingeniero agrónomo Eduardo Montiel, profesional del INTA San Luis, fue homenajeado por su extensa trayectoria y aporte al desarrollo agrícola y al fortalecimiento del sistema de riego en la región. A pocos días de su jubilación, Montiel recibió el reconocimiento y el afecto de colegas, productores y representantes institucionales que lo acompañaron en distintas etapas de su vida profesional.
El homenaje se realizó en el marco de una jornada técnica, con la presencia de Eliana Mercado, jefa de la Agencia de Extensión Rural INTA Quines; los técnicos Héctor Andrada y Jorge Santillán; el presidente de la Sociedad Rural del Norte, Hugo Díaz Flores; el gerente del Consorcio de Regantes Quines–Candelaria, Pedro Bidogia; el director provincial de Desarrollo Productivo, Gustavo Del Bosco; y el especialista del INTA San Luis, Claudio Sáenz, entre otros referentes.
Durante el reconocimiento, Héctor Andrada expresó unas palabras cargadas de gratitud y afecto: “Dicen que las cosas suceden en su momento, y creo que hoy es uno de esos. Lalo ha sido un compañero de trabajo, un amigo, alguien que ha dejado huellas en cada lugar donde estuvo, Concarán, Quines, Villa Mercedes, y que supo tender lazos sólidos entre el INTA, los productores y las instituciones”.
“Mi vida profesional nació en Quines”
Con la emoción propia de quien repasa una vida dedicada al campo, Montiel agradeció el gesto de sus compañeros y compartió recuerdos de sus inicios: “Mi actividad profesional nació en Quines. Llegué con 30 años y aquí conformamos el primer consorcio de regantes, un 5 de noviembre. A partir de allí se fueron creando otros: Santa Rosa, Concarán, Tilisarao, San Pablo y Villa Mercedes. Fue una etapa de mucho trabajo, pero también de grandes logros. Conseguimos que el tema del agua se incorporara a la agenda provincial y que el riego dejara de ser algo marginal”.
El ingeniero repasó la evolución del sistema de riego en San Luis y la importancia que tuvieron los consorcios de regantes como modelo de gestión participativa: “Los consorcios democratizaron la distribución del agua, antes muy ligada a cuestiones políticas. Logramos que los productores participaran en la toma de decisiones y en la gestión del recurso. Eso fue un cambio enorme”.
Montiel también reflexionó sobre los desafíos actuales: el avance urbano sobre las zonas de riego y la necesidad de defender esos espacios productivos.
“He visto desaparecer sistemas completos por el crecimiento desordenado de las ciudades. En Villa Mercedes, por ejemplo, el riego llegó a cubrir 9.000 hectáreas y hoy apenas quedan dos regantes. Es una pena, porque eran tierras que abastecían de forraje y verduras a gran parte de la región”, lamentó.
Una vida dedicada al riego y a la comunidad
A lo largo de sus más de cuatro décadas de trabajo, Eduardo Montiel se desempeñó como funcionario provincial a cargo del área de Agua, y posteriormente en distintas unidades del INTA, como Concarán, Quines y Villa Mercedes, siempre vinculado a proyectos de gestión hídrica, ordenamiento territorial y sostenibilidad productiva.
El homenaje culminó con un cálido aplauso y abrazos sinceros. Montiel, visiblemente conmovido, afirmó que su compromiso con el riego no termina con la jubilación: “Voy a seguir vinculado al tema, ahora desde otra mirada, más enfocada en el ordenamiento territorial y en cómo proteger las zonas de riego del avance urbano. Es una tarea que me sigue apasionando”.
Con este reconocimiento, el INTA San Luis y la comunidad de Quines celebraron la trayectoria de un profesional que dedicó su vida a mejorar la gestión del agua, fortalecer el trabajo conjunto con los productores y sembrar conocimiento en cada rincón del territorio puntano.











