La ocurrencia de un evento extremo requiere de un análisis minucioso, sobre todo a cargo de especialistas relacionados con la especificidad de la que se trate. Desde El Semiárido estamos buscando voces que expliquen ¿Por qué mueren las abejas?
Esto sucede a partir de la mortandad acontecida en la zona de La Paz, provincia de Córdoba, en el límite con San Luis, donde en una franja de terreno donde están instaladas colmenas murieron infinidad de abejas, calculadas en 70 millones.
Guillermo Cozzarín es ingeniero agrónomo, docente universitario y productor apícola desde hace muchos años. Narra el hecho, lo analiza y describe acciones que se debieran efectuar para proteger a las abejas. Considera que estos hechos serían evitables con una buena convivencia entre los productores dueños de los campos y los apicultores.
Sobre lo ocurrido con la mortandad de abejas en la zona circundante a La Paz, en el límite entre Córdoba y San Luis, Guillermo Cozzarín describió al hecho como una certeza corroborada que fue un envenenamiento con agroquímico enmarcado en un “evento extremo, trágico”.
Los perjudicados fueron aproximadamente 20 productores que reúnen unas 1500 colmenas. Hasta un criadero de abejas reina fue destruido, lo cual no es un dato menor en la ponderación de la gravedad de lo sucedido.
Cozzarín considera que el hecho constituye un “enorme daño” desde los aspectos ambiental y económico.
Expone que la zona donde ocurrió ese evento está rodeada de monte, es decir, no pasan tantos agroaplicadores como en la zona de mayor producción de cereales o de soja como es el caso de Villa Mercedes.
Aclara que en esta última nunca se ha producido un hecho de esas proporciones, con lo cual refleja que la mortandad de abejas en la zona de La Paz fue una “desidia, un error gravísimo de aplicación, de negligencia por parte del aplicador”.
Si bien desde el gobierno de Córdoba se está resarciendo, en parte, a los productores por el daño causado, Cozzarín espera que más allá de esa acción se sancione al o los culpables del suceso.
¿Por qué? Porque para la aplicación del agroquímico se debe cumplir con un protocolo mediante el cual se establece la dosis de químico que debe contener la solución, la forma de aplicación, la velocidad del viento, qué se debe hacer si sobra solución, cómo hacer con los envases plásticos utilizados. Estos, entre otros aspectos de la norma.
La presunción que tienen los productores apícolas es que “hubo o una descarga de emergencia o una descarga negligente”. Guillermo Cozzarín manifiesta que los ojos están puestos en quien realizó la aplicación que abarcó unos 30 kilómetros cuadrados de extensión, pero “en una franja angosta y alargada de monte y de alto volumen, que amerita una investigación completa”.
Los apicultores se ponen de acuerdo con los productores cuando se van a realizar pulverizaciones con agroquímicos. Para lo cual se toman medidas de protección. Hay pérdidas de abejas por daños cuando atraviesan un campo que fue fumigado, pero no de la magnitud de lo que ocurrió en la zona de La Paz.
Consideró que debe haber una “buena convivencia entre los productores de campo y los apícolas”. Las aplicaciones con agroquímicos van a seguir. Es algo que no se puede parar. Por lo tanto, los acuerdos son esenciales para que perduren ambas producciones. Y que el trabajo se realice en el marco que indica la ley.
Este contexto ambiental, con aplicación de herbicidas, insecticida en dispersión, menos alimento para la abeja, incide en el aumento de la mortandad. Se considera normal hasta una mortandad de un 10 por ciento de la colmena. En los últimos años se ha incrementado en valores que llegan al 20 y en algunos casos al 30 por ciento.
Esta realidad lleva a que el productor apícola deba multiplicar sus cuidados para evitar enfermedades y en consecuencia el aumento de la mortandad de las abejas.
Ejemplificó que se están reduciendo el número de colmenas en todo el país. En Río Cuarto se estima que bajó en un 70 por ciento la producción. En La Pampa el 50 por ciento. En el caso de San Luis se estima que los productores se han reducido a la mitad.
En este contexto, ¿Qué es necesario para evitar la mortandad de abejas y sostener su producción?
Aplicación responsable de los agroquímicos, toma de conciencia acerca de la diversidad de producción que debe haber en todos los ámbitos, promover la siembra y forestación de especies que sea de utilidad y la conservación de los sistemas naturales.
Promoviendo una conciencia cultural sobre la producción apícola y el consumo de productos derivados de la colmena estaremos contribuyendo a la conciencia ambiental. La abeja es un organismo exótico, es la reina del ambiente, un insecto polinizador que nos invita a cuidar la naturaleza. Salvemos las abejas. Protejamos la actividad porque protegemos nuestro medio ambiente.
Fotos: El Semiárido.












